Usted está aquí: martes 11 de octubre de 2005 Estados Diez muertos, 14 mil damnificados y 800 viviendas destruidas en Motozintla

Aflora el desastre al restablecerse las comunicaciones con esa localidad chiapaneca

Diez muertos, 14 mil damnificados y 800 viviendas destruidas en Motozintla

Desaparecieron poblados enteros; vecinos salvaron la vida pero perdieron todos sus bienes

ELIO HENRIQUEZ CORRESPONSAL

Ampliar la imagen Damnificados en Chiapas han ideado maneras -como el uso de cuerdas- de llegar a Tapachula, a trav�del r�Coat� cuyos puentes fueron arrasados por Stan FOTO V�or Camacho Foto: V�or Camacho

Motozintla, Chis., 10 de octubre. En esta localidad perdieron la vida por lo menos 10 personas y una se encuentra desaparecida; más de 800 casas fueron destruidas y hay casi 14 mil damnificados en la zona urbana, a consecuencia del paso del huracán Stan, que durante cinco días mantuvo incomunicada a la cabecera municipal, informó el alcalde Jesús Ulises Zapata Domínguez.

En las primeras declaraciones a la prensa desde que se iniciaron las lluvias, hace ocho días, el edil dijo que 20 de los 36 barrios de la ciudad -donde se concentran 70 por ciento de los casi 19 mil habitantes- resultaron seriamente afectados, y varias comunidades de éste y otros municipios de la zona sierra "desaparecieron", aunque al parecer sus habitantes lograron subir a los cerros para salvar la vida.

Los múltiples deslaves sobre la carretera han dificultado la llegada de ayuda humanitaria para los damnificados, quienes apenas ayer por la tarde comenzaron a recibir algunas despensas.

Las condiciones climatológicas mejoraron hoy, por lo que varios helicópteros civiles y militares -en los cuales dos parturientas y dos enfermos graves fueron trasladados a otras ciudades- pudieron llegar a la zona, y cientos de militares arribar por tierra para entregar víveres y coadyuvar en las labores de limpieza de las calles llenas de lodo y piedras.

Zapata Domínguez reveló que esta tarde la ciudad continuaba sin agua, teléfono, gasolina, diesel ni gas doméstico. El fluido eléctrico se reanudó el sábado por la tarde. Lo que ha ocurrido en esta área trajo a la memoria de miles de habitantes las inundaciones de 1998, que dejaron una veintena de muertos y miles de damnificados.

Los estragos de Stan en esta zona de la sierra de Chiapas comienzan a ser visibles desde la cabecera del municipio de Frontera Comalapa, pues a lo largo de 60 kilómetros, hasta Motozintla, decenas o cientos de viviendas quedaron destruidas total o parcialmente y no menos de 30 deslaves mantenían bloqueado el acceso a este lugar hasta este lunes a mediodía.

En ese tramo varias máquinas pesadas retiran los escombros para abrir un camino provisional, aunque sea un solo carril, lo que hace que el tránsito vehicular sea muy lento.

En Amatenango de la Frontera, situado a 20 kilómetros de Motozintla, decenas de casas que estaban ubicadas en las márgenes del río fueron arrastradas.

Diez kilómetros más adelante está Mazapa de Madero, donde también desaparecieron viviendas y varios vehículos permanecen enterrados.

Todavía esta mañana el paso a ese lugar se hallaba cerrado porque un largo tramo de la carretera estaba sepultado, ya que del cerro cayeron toneladas de lodo.

Desolación

La magnitud del desastre en la cabecera de Motozintla se aprecia a la entrada de la ciudad, donde una granja de pollos y una gasolinera quedaron enterradas por el lodo, o bajo el agua, junto con varios vehículos. Desde la carretera que bordea el río se aprecia que el ancho del cauce se duplicó, y lo que eran casas o amplios patios traseros ahora son una extensa playa.

En la cabecera todo es desolación, pero la situación no había sido reportada hasta hoy por ningún medio de prensa, debido a que era imposible entrar.

En las orillas de los tres ríos que circunvalan la ciudad -La Mina, Allende y Xelajú, que "sólo en tiempos de lluvia llevan agua", según el edil-, en lo que ha quedado de puentes o simplemente deambulando por el lugar, cientos de pobladores desconsolados, llorosos, contemplan los sitios donde hasta la semana pasada estuvieron sus viviendas. Salvaron la vida, pero perdieron lo poco o mucho que tenían.

Otros pobladores continuaban sacando el agua, el lodo y sus destruidas pertenencias de las viviendas, que, respondiendo al llamado de las autoridades, abandonaron para irse a los albergues el miércoles, cuando comenzó a crecer el nivel de las aguas.

Hace justamente siete años un fenómeno similar, pero de menor intensidad, dejó una veintena de muertos en la cabecera y arrastró decenas de viviendas.

Con el propósito de poner a los afectados a salvo de futuras tragedias, el gobierno les construyó cuatro secciones de la colonia Milenio, pero muchos vivieron de nuevo "la pesadilla" en días recientes, ya que sus casas quedaron enterradas.

Gran cantidad de los casi 14 mil damnificados -6 mil 683 están en 72 albergues- se quejan de la poca o nula ayuda que reciben de las autoridades. Hacen falta alimentos y agua, principalmente.

"Ahora tenemos un presidente municipal que es del PRD, del PAN y del PT, y aunque nos prometieron que iban a ser diferentes, son lo mismo que los del PRI", se quejaron por separado varios pobladores perjudicados.

"Hemos oído por la radio que el presidente Vicente Fox iba a ayudar a los damnificados, pero llevamos casi una semana esperando que llegue; nadie de sus funcionarios ha venido", se quejaron, y aseguraron que sólo han recibido medio kilogramo de azúcar y un poco de frijol.

"Estamos abandonados; el gobierno no se acuerda de nosotros, sólo en el centro de la ciudad están dando algo de ayuda, pero a ellos no les afectó; sentíamos morirnos, y tuvimos que salir hasta el cerro", narró Santos Matías.

A lo anterior, Zapata Domínguez respondió en entrevista: "ha habido retraso en la entrega de la ayuda humanitaria porque estábamos incomunicados por tierra y aire; lo poco que se entregó lo compramos aquí". Gran parte de la ayuda alcanzó a llegar a Mazapa de Madera, a 10 kilómetros de aquí.

Subrayó que el martes 4 de octubre "perdimos totalmente la comunicación externa a cualquier lado; ni siquiera el radio funcionaba". Añadió que la contingencia "ha sido el doble que en 1998".

Informó que hasta hoy se ha confirmado la muerte de 10 personas que quedaron enterradas en cinco comunidades: en Belisario Domínguez, una familia de cinco integrantes, cuyos cuerpos no han sido rescatados; en Nueva Independencia, una persona; en Pinabeto, dos ancianos mayores de 80 años; en Ojo de Agua y en Zaragoza, una persona en cada una. Además hay un desaparecido. Dijo que los fallecimientos fueron confirmados por los agentes municipales.

Añadió que la magnitud del desastre no se ha podido precisar, pero se estima que hay más de 800 casas destruidas; no obstante, en la cabecera de Motozintla no se han reportado muertos, ya que los pobladores abandonaron sus viviendas antes de que el río las arrastrara. Las precipitaciones cesaron el sábado por la noche, aunque ayer todavía cayó una leve llovizna.

El alcalde sostuvo que la comunidad 23 de Abril (Motozintla) "casi desapareció". Lo mismo ocurrió en Chimalapas, del vecino municipio de El Porvenir. Sobre la situación en ésta y otras localidades serranas no se tiene mayor información, sobre todo de las comunidades, muchas de las cuales están incomunicadas por la caída de puentes.

 
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