Usted está aquí: domingo 18 de septiembre de 2005 Opinión BAJO LA LUPA

BAJO LA LUPA

Alfredo Jaliffe Rahbe

Escenario Verleger: ¿deliberada crisis de la refinación del crudo?

Barril de petróleo a precios de tres dígitos

SEA POR NEGLIGENCIA perversa, sea por omisión criminal, llama poderosamente la atención que en las pasadas tres décadas Estados Unidos no haya expandido significativamente su capacidad de refinación de crudo, lo cual ha dejado a los consumidores y al precio de la gasolina bajo el yugo del modelo de la desregulada globalización financiera feudal que beneficia en última instancia al oligopolio de la plutocracia petrolera anglosajona.

SEGUN EL DEPARTAMENTO de Energía, en 1981 este país contaba con 324 refinerías y una capacidad de refinación de casi 18 millones de barriles diarios (MBD). Casi un cuarto de siglo más tarde, Estados Unidos tiene solamente 148 refinerías (46 por ciento menos) y una capacidad de un poco más de 17 MBD, es decir, prácticamente la misma cantidad, pero un mayor consumo. Más aún: 24 refinerías han cerrado desde 1995, entre ellas las pequeñas e independientes, lo que mermó en forma adicional la capacidad de refinación en 831 mil barriles diarios.

CUATRO AÑOS ANTES de Katrina, en el entorno de la crisis energética propiciada por las gaseras piratas en California (encabezadas por la texana Enron), el senador demócrata Ron Wyden publicó una investigación que fustigó a "la industria petrolera y sus aliados (Léase la dupla Cheney-Bush), quienes quieren hacerle creer al público que la capacidad insuficiente de refinación, los parámetros ambientales restrictivos, la creciente demanda de gasolina y los recortes en la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) son las razones principales de los problemas del abastecimiento de petróleo y gas". Citó un documento de la petrolera Chevron -seis años antes de su investigación-, que exhibió la estrategia de las principales compañías de petróleo "para recortar la capacidad de refinación con el fin de mejorar los márgenes de ganancia" (AP, septiembre de 2001).

PARA PALIAR EL DEFICIT, los productos refinados importados de Canadá, Gran Bretaña y Holanda se han duplicado en los 10 años recientes, al pasar de 1.6 a más de 3.1 MBD. Por azares del destino, la más reciente refinería de ese país fue construida en Louisina en 1976, donde 29 años después se escenifica la devastación de Katrina.

LO PEOR ES QUE al comienzo de 2005, 52 por ciento de la capacidad de refinación de Estados Unidos estaba controlada sólo por seis trasnacionales, que son las más poderosas del cártel petrolero: Conoco-Phillips (12.8 por ciento), Exxon-Mobil (10.9), British Petroleum (8.8), Chevron-Texaco (5.9), Royal Dutch-Shell (5.7) y Marathon Oil (5.5). Se evidencia así el alto precio de la gasolina y las exorbitantes ganancias de las piratas energéticas y petroleras anglosajonas que operan discrecionalmente en un mercado neoliberal desregulado, diseñado contra el bien común.

EL AÑO 2005 ARROJA una cifra descomunal: inversiones por 100 mil millones de dólares en megafusiones de grandes trasnacionales petroleras, a quienes conviene un precio elevado para financiar sus nuevas adquisiciones. Se ha profundizado así el clásico resultado de creación de oligopolios que operan en la desregulada globalización financiera feudal y que tienen como gracia la cartelización de las multinacionales petroleras anglosajonas.

WOLFGANG CLEMENT, ministro de Economía alemán, calculó que por lo menos 18 dólares del precio actual del barril de petróleo son atribuibles a la especulación mediante hedge funds, los ominosos fondos de cobertura de riesgos (Reuters, 31 agosto de 2005). A propósito, existe un término exquisito, el "papel-petróleo", que describe la correlación especulativa de que por cada barril de petróleo extraído, transportado y refinado en cualquier parte del mundo existan 500 barriles de papel, que representan los intercambios especulativos en las bolsas petroleras de Nueva York (NYMEX) y Londres.

PHILIP VERLEGER (PV), connotado economista y especialista en el tema de energéticos, anticipó en la revista The Petroleum economics monthly (julio de 2005) que los mercados petroleros están entrando a una "nueva era". Basó sus asertos en el historial del precio spot del crudo Dubai -desde 1972 hasta la fecha- y concluyó que hay una posibilidad de incremento a tres dígitos durante 2007.

RECUERDA QUE EL "periodo del control del mercado por las trasnacionales acabó en 1993, cuando los compradores pagaron hasta 20 dólares por el barril de crudo iraní durante el embargo árabe. La administración y control del precio pasó a manos de los principales países exportadores cuando descubrieron que podían cuadruplicar los precios sin afectar adversamente los volúmenes de ventas". Aduce que la "nueva era" está marcada por el "ingreso de inversionistas de largo plazo (Léase especuladores), quienes han empujado el crudo a precios récord. El mayor interés por la entrega, a más de seis años, ha generado que al precio cotice el petróleo diferido al doble en 12 meses", y agrega que el bloqueo del Congreso de Estados Unidos para impedir la compra de Unocal por parte de la compañía estatal china Cnooc "añadirá 10 dólares al precio mundial del barril".

A PV NO SE LE ESCAPAN los aspectos "técnicos", como la "inminente eliminación de la reformulación del abastecimiento de gasolina que cumpla con las especificaciones de contratos de la bolsa NYMEX, que afectarán los futuros de las cotizaciones". Refiere que "existen señales de que las refinerías no van a manufacturar gasolina después de marzo de 2006", de acuerdo con las directrices de la bolsa de Nueva York, lo que significa dos cosas: una, que "no habrá producto para entrega" a partir de esa fecha; otra, que en marzo de 2006 se dispararían los precios, debido a la remoción del producto químico orgánico (MTBE) por parte de las refinerías, lo cual "reduciría abruptamente la entrega de gasolina".

EL ABANDONO DE UN producto químico orgánico, el metil-tert-butil eterel (MTBE, por sus siglas en inglés ), en el procesamiento de gasolinas en las refinerías, ha provocado "cuellos de botella logísticos que interrumpen la entrega de carbón", por lo que los "precios del petróleo con tres dígitos podrían prevalecer durante un buen tiempo para luego disminuir", añade.

SEGUN PK, el "análisis lleva inexorablemente a la conclusión de que los precios estarán probablemente altos por varios años". Sugiere también, como sucedió antes, que esta "era de altos precios será seguida por un periodo de muy bajos precios (sic). Un año o dos de precios de tres dígitos puede ser también una posibilidad, seguida por un brote de precios de un solo dígito".

YA ANTES PV había alertado sobre la "formación de una tormenta" en el campo energético (Instituto de Economía Internacional, 29 de septiembre de 2004), y cita para ello "seis razones" del alza inexorable del petróleo: 1) la demanda de China e India, 2) "tanto la OPEP como las trasnacionales petroleras no anticiparon el crecimiento de la demanda y fracasaron en expandir su capacidad en forma adecuada, mientras las inversiones disminuyeron o se detuvieron", 3) la "precaria" geopolítica de los países exportadores de petróleo, 4) la "negligencia de inversiones en la capacidad de transporte y procesamiento, en particular en las refinerías de Estados Unidos y Europa", 5) las regulaciones ambientales adoptadas en ambas regiones, y 6) la falta de conservación de los consumidores, particularmente en el sector automotriz, que "creó fundamentos para un muy amplio (sic) incremento en los precios por venir".

LUEGO AFIRMA que la "situación en el mercado petrolero mundial tiene una remarcable similitud a la que se observó a finales de los años 60". Los fundamentos de la crisis petrolera de 1973-1974 y la subsecuente recesión fueron asentados entre 1960 y 1970, cuando el "crecimiento económico de Europa y Japón estimuló el crecimiento en el consumo de petróleo, mientras el superávit de capacidad productiva generó que las trasnacionales petroleras limitaran sus inversiones".

ASI LAS COSAS, "entre 1972 y 1974 los precios del crudo aumentaron por un factor de cinco y su incremento compartía tres características con casi todos los aumentos de las materias primas: el tiempo fue impredecible, la magnitud no pudo ser vaticinada y su duración tampoco pudo ser anticipada". La prospectiva para el aumento en los precios del petróleo en los próximos cinco años comparte tales tres puntos nodales.

TRECE MESES antes a la devastación de Katrina, PV afirmó que los "precios del crudo podían aumentar hasta 60 dólares a mediados de 2005 y a 80 en 2006 si las llamadas 'condiciones de carestía' se hacían realidad. Precios aún mayores podrían venir a finales de la década. En teoría, los precios del crudo pueden llegar a 160 dólares por barril (¡así, con tres dígitos!) si la historia sigue el guión de 1973 y las condiciones actuales son propicias para tal incremento".

RECONOCE QUE EL MUNDO se encuentra al "borde del precipicio de otra crisis energética", con "serios impactos económicos debido a altos precios", por lo que, como en 1973, enfrentamos aparentemente un "periodo lúgubre". Pero no cae en el pánico, pues, dice, existen "herramientas para moderar la crisis" -que enumera extensamente-, aunque parezcan ilusorias, y vislumbra un arreglo racional de cooperación entre consumidores y productores.

ENTRE LAS MEDIDAS que deberán tomarse en el largo plazo incluye un "fuerte impuesto a la gasolina", y basa gran parte de las soluciones en la mejoría tecnológica y en las conclusiones controvertidas incluidas en el documento denominado Ganar el juego final del petróleo, del Rocky Mountain Institute, que abordaremos próximamente.

EL EFECTO KATRINA fue un aperitivo del gran menú de la crisis en la refinación de gasolina que se espera para la primavera de 2006.

 
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