Usted está aquí: sábado 17 de septiembre de 2005 Sociedad y Justicia Podría haber hasta 1.5 millones de enfermos por hepatitis C en el país

La estimación deriva de que en 1992 comenzaron las pruebas de detección del virus

Podría haber hasta 1.5 millones de enfermos por hepatitis C en el país

Comienza el Instituto Nacional de la Nutrición protocolo de investigación en 100 pacientes

ANGELES CRUZ MARTINEZ

Las pruebas de detección de la hepatitis C empezaron a realizarse en México en 1992, por lo cual el sector salud estima que entre 500 mil y 1.5 millones de personas están infectadas con este virus, causante de cirrosis y cáncer de hígado. La primera ocasiona 29 mil decesos al año, con lo que representa la quinta causa de muerte en el país.

Información del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición Salvador Zubirán resalta que la mayoría de los infectados con el virus de la hepatitis C son diagnosticados cuando donan sangre, y debido a que los pacientes no presentan síntomas es común que lleguen a los hospitales cuando la enfermedad (cirrosis o cáncer) está en estado avanzado.

Una vez que la persona tiene contacto con el virus, el riesgo de que desarrolle una infección crónica se ubica en 50 a 85 por ciento de los casos, y de ahí el siguiente paso es alguno de los padecimientos antes señalados.

Algunas de las manifestaciones de quienes están infectados con el virus de la hepatitis C es la fatiga fácil al realizar actividades que anteriormente toleraban, y que por lo general los pacientes atribuyen al exceso de trabajo o a la tensión emocional.

Sin embargo, con la cirrosis aparecen síntomas como acumulación de líquido en el abdomen, hinchazón de piernas, coloración amarilla de piel, desorientación, sopor o sangrado de várices esfofágicas.

De acuerdo con los especialistas, los sujetos con mayor riesgo de estar infectados por el virus de la hepatitis C son los que fueron transfundidos con sangre o sus derivados (plaquetas o plasma) antes de 1992; usuarios de drogas endovenosas, aunque sólo lo hayan hecho una vez en su vida; insuficientes renales bajo terapia con diálisis; personas con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH); receptores de trasplantes de órganos antes de 1992; hijos nacidos de madres con hepatitis C; personal de salud que alguna vez se haya puncionado accidentalmente o haya tenido contacto con mucosas con sangre probablemente infectada.

La hepatitis C también se ha relacionado con los individuos que reportan alteración en las pruebas de funcionamiento hepático, personas con prácticas sexuales de riesgo (sin protección, múltiples parejas, hombres que tienen sexo con hombres), así como quienes recurren a la acupuntura, las perforaciones corporales y los tatuajes.

Según los datos aportados por el instituto, una vez que se ha diagnosticado la hepatitis C se debe seguir un tratamiento farmacológico, el cual ha tenido avances importantes en los años recientes, al grado de que en la actualidad es posible eliminar el virus de la sangre en más de la mitad de los pacientes.

Con la finalidad de profundizar en el conocimiento de la enfermedad y validar la eficacia y seguridad de un nuevo tratamiento antiviral combinado (interferón pegilado Alfa 2b y Ribavirina) desarrollado por laboratorios Schering-Plough, el Departamento de Gastroenterología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición inició un protocolo de investigación, por medio del cual 100 pacientes recibirán terapia y seguimiento clínico hasta su culminación.

Actualmente el proyecto está en la fase de reclutamiento.

 
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