Usted está aquí: domingo 19 de junio de 2005 Cultura Saramago centrará sus nuevos trabajos literarios en las paradojas del hombre

Con el Evangelio según Jesucristo cerró el ciclo sobre la historia, asegura el Nobel

Saramago centrará sus nuevos trabajos literarios en las paradojas del hombre

Habla en La Habana sobre su siguiente trabajo, La intermitencia de la muerte

GERARDO ARREOLA CORRESPONSAL

Ampliar la imagen Jos�aramago afirma que si pensar es la � raz�or la que vale la pena estar vivo, es una ganancia FOTO Archivo

La Habana, 18 de junio. José Saramago dijo que concluyó un ciclo de su producción literaria en el que mira a la historia y ha iniciado otro en el que se adentra en el ser humano y sus potentes paradojas.

Un primer tramo terminó con El Evangelio según Jesucristo, dijo el Premio Nobel de Literatura 1998, quien este sábado comentó aquí la edición cubana de esa novela, publicada el año pasado por la editorial Arte y Literatura.

El nuevo espacio de reflexión arrancó con Ensayo sobre la ceguera y seguirá con un nuevo título, La intermitencia de la muerte, en los que, según el propio autor, reflexiona en clave intimista.

Saramago concluyó hoy una serie de presentaciones públicas en Cuba, que incluyó sendas intervenciones en la Universidad de La Habana y la Casa de las Américas, en su primer viaje a la isla desde 1999.

Acompañado siempre por el ministro de Cultura, Abel Prieto, el escritor portugués participó esta mañana en el ciclo de tertulias literarias Sábado del Libro, que se realiza semanalmente en uno de los viejos palacetes del casco antiguo de la capital.

En La intermitencia..., dice Saramago, "he querido llevar lo más lejos y lo más profundo que yo puedo la capacidad de entender qué significa ser un ser humano". Será una prolongación del hilo argumental del Ensayo..., en el que "tengo la conciencia de que todo en nosotros es muy pequeño y esa conciencia puede llevarnos a la angustia".

Escéptico de la noción de "humanidad", Saramago dice que ha emprendido el cuestionamiento de qué es el ser humano y se pregunta si los habitantes del planeta son, apenas, el eslabón perdido entre el mono y aquella especie.

Si pensar "es la única razón por la que vale la pena estar vivo", dice el Nobel portugués, "es una ganancia si, además, se pueden remediar los grandes problemas que impiden a millones de personas no sólo pensar, sino vivir".

Persistente defensor de la pluralidad de pensamiento, Saramago recuerda -en aras de acercar al público cubano a su Evangelio- que en su momento fue cuestionado por el hecho de que, siendo ateo, escribiera sobre Jesucristo.

Dice en su réplica: "La facilidad con la que se le niega a alguien el derecho de expresarse es asombrosa".

Aunque ateo, argumenta el escritor, "tengo una mentalidad cristiana". Y por ello reivindica su derecho a escribir "sobre algo que ha hecho en mí, en gran parte, la persona que soy".

 
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