Usted está aquí: lunes 13 de junio de 2005 Estados Punta Maguey, "modelo" para otros centros turísticos en zonas ecológicas

La idea es "sustentar" reservas, asegura Agustín Pumarejo, promotor del desarrollo

Punta Maguey, "modelo" para otros centros turísticos en zonas ecológicas

El empresario niega haber hecho pasar su iniciativa por "centro de investigación"

MIREYA CUELLAR

El empresario Agustín Pumarejo de la Serna, promotor del proyecto Punta Maguey -que incluye 39 habitaciones y un parque temático a desarrollarse en 63 hectáreas de la reserva ecológica Parque Nacional Huatulco (PNH), en Oaxaca- dice que nunca pretendió hacer pasar por un "centro de investigación" el desarrollo que promueve, más allá del nombre. Asume que es un proyecto turístico cuya intención es convertirse "en un modelo de sustentabilidad para las reservas ecológicas del país".

El Parque Nacional Huatulco, que en total cuenta con 11 mil 890 hectáreas -6 mil 374 son terrestres y 5 mil 516 marítimas-, es actualmente una reserva impactada en ciertas áreas por prestadores de servicios -que ofertan paseos en cuatrimoto, observación de aves, uso de playas-, y que necesita recursos económicos para sus programas de mantenimiento y vigilancia.

La propuesta que presentó a las autoridades, apunta durante una entrevista con La Jornada, incluye la entrega de 11 por ciento de los ingresos brutos de la taquilla del parque y el hotel a un fideicomiso formado con "amigos" del PNH que administrará siete programas para la conservación del parque y beneficio para la comunidad; "sería de 30 a 35 por ciento de las ganancias del parque cuando esté funcionando en pleno". Si se considera que se cobrarán 30 dólares por entrar al parque, el fideicomiso, recibiría poco más de 30 pesos por cada persona que ponga un pie en la reserva.

(De acuerdo con la ley, cada persona que ingresa a una reserva debe pagar 20 pesos por derecho de uso, sin embargo, el parque no cuenta actualmente con mecanismos para hacer válido ese cobro y los prestadores de servicios que usan sus bahías -hay embarcaciones que ofrecen un recorrido de varias horas y bajan a los turistas para que se bañen en algunas- se niegan sistemáticamente a pagar. De hecho el PNH sólo cuenta con cinco trabajadores, incluida la directora, para su vigilancia y mantenimiento.)

Pumarejo de la Serna se presenta como un empresario preocupado por la ecología y muestra un resumen de las diversas donaciones que su fundación, Música por la Tierra, ha hecho; al Centro Mexicano de la Tortuga, para el saneamiento de la laguna Nichupté, en Quintana Roo, y la organización de actos como el Encuentro Internacional por la Naturaleza o el Simposio sobre Ecoturismo Mexicano.

A cambio de los recursos que podrán ayudar a mantener un parque de 11 mil hectáreas, dice, el desarrollo Punta Maguey impactará una pequeña área: "si el parque midiera un metro de largo, el terreno que se va a impactar, proporcionalmente, ocuparía menos de un centímetro". Pero además dice no ser un desarrollador turístico: su negocio es el entretenimiento -su empresa se llama Biosphera Entertainment- y que de Punta Maguey le interesa generar un modelo de sustentabilidad para áreas protegidas.

Ni siquiera, precisa, tiene él todos los recursos económicos para instalar solo el parque. Una vez que consiga los permisos ambientales y municipales deberá buscar socios. Lo que no puede es vender el proyecto cuando la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales le de luz verde porque los permisos son intransferibles.

Platica que las 39 habitaciones serán construidas precisamente en Punta Maguey porque es la zona más erosionada de la región por los fuertes vientos. Ahí sólo habitan "algunas cactáceas y matorrales que forman parte de la selva baja caducifolia, y al decir matorrales no quiero decir que valgan menos, pero sí que no existen especies en estatus o en peligro como el zanate o el palo de vela; estos árboles están a 800 metros del proyecto".

Las habitaciones serán de 60 metros cuadrados y habrá distancia considerable entre una y otra; no será un hotel en el sentido clásico, serán más bien cabañas. El compromiso es impactar lo menos posible y si hay que mover una construcción para no dañar un árbol se hará. Después, dice, una vez instalados, las sábanas serán lavadas fuera del parque y los lodos de la planta de tratamiento de agua llevados más allá del perímetro de la reserva.

Asegura que no usarán el agua de la laguna de Zanate, que está azolvada, sino que el municipio los proveerá con una de sus tomas... en fin, que van a cuidar todos los detalles ambientales del lugar, tanto, -insiste- que el proyecto cuenta con el aval del Centro Mexicano de Derecho Ambiental.

Ofrece que invitará a los comuneros y a las cooperativas de servicio de la comunidad para integrarse al proyecto. Los fondos que se generen serán para siete programas: educación ambiental, inspección y vigilancia, fomento, monitoreo, restauración de especies, apoyo a la comunidad y el de investigación científica. Administrados por una asociación o fideicomiso en el que participen la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Fonatur, el gobierno del estado y los "amigos" del parque, organismo, dice, que podrá captar recursos de otras áreas para fortalecer los programas.

Los estudiantes de Huatulco, como parte del programa de educación ambiental, apunta, tendrán acceso gratuito al parque temático los días de la semana en que normalmente el turismo es escaso.

 
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