Usted está aquí: sábado 14 de mayo de 2005 Política El PRI, "como una maldición" para el país: Pablo Gómez

PRD debe unirse al movimiento que apoya a López Obrador

El PRI, "como una maldición" para el país: Pablo Gómez

El mayor problema de México, pese a todo, no es el Partido Acción Nacional (PAN) ni el gobierno actual, sino el Partido Revolucionario Institucional (PRI); "es como una maldición" En este momento es una "aglomeración de políticos con una enorme base clientelar, bien organizada, que busca sólo el acomodo y el poder, no otra cosa", dijo Pablo Gómez Alvarez, coordinador parlamentario perredista en San Lázaro.

En su participación en la jornada de conferencias México, coyuntura política y social, efectuada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reflexionó sobre su partido, y estableció que la izquierda no puede llegar al poder sin un movimiento. No lo puede hacer como estructura formal con la dosis que sea de burocratización y de burocracia.

Si el Partido de la Revolución Democrática (PRD) actúa con inteligencia y sensatez, y no reniega de sus orígenes, que es un movimiento político de masas, debe tratar que el conglomerado de conciencias que se generó a partir del desafuero del jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador, se desarrolle y se impulse.

En lugar de meter el movimiento al PRD, indicó, el sol azteca "debe meterse en él" y comportarse como una de sus partes, buscando nuevas expresiones e ideando nuevas formas de manifestación de la conciencia. Ir a las urnas cada tres años es algo bastante pequeño cuando hablamos de una ciudadanía de un país en la que hay que conquistar el derecho a decidirlo todo.

Hay que hacer eso, porque si López Obrador es candidato presidencial, "no podrá llega sin un movimiento", y éste ya empezó. Cuando hay movilizaciones de por medio, abundó, no es un grupo político el que toma el poder para ver qué hace desde ahí, sino ciudadanos activos que exigirán que les cumplan. Al hacer alusión al PRI, Gómez Alvarez insistió en que es el partido más inelástico y el más antidemocrático. Sigue siendo autoritario. "Cuando el Presidente toca retirada en el campo de batalla, los ejércitos se retiran. No habrá más batalla y el PRI se queda plantado en el terreno exigiendo el desafuero que se ha ido.

El PRI no se quiso retirar de ese campo de batalla. "No aceptó el toque de clarín que tocó el Presidente y se mantuvo solo, sin enemigo al frente y sin aliado a un lado en un campo de batalla en donde ya no había batalla".

 
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