Usted está aquí: sábado 14 de mayo de 2005 Espectáculos Triunfa Alejandro Fernández en el Auditorio Nacional

Triunfa Alejandro Fernández en el Auditorio Nacional

Alejandro Fernández cantó a corazón abierto en el Auditorio Nacional, el pasado jueves, en el primero de ocho conciertos donde interpretó lo más conocido de su repertorio y rindió homenaje a su padre Vicente y a José Alfredo Jiménez, con sendos popurrís.

Noche de espíritu mexicano, donde Fernández dividió su show entre rancheras y su propuesta ranchero-pop, con los acordes de un mariachi sinfónico, que lo aleja de la tradicional sonoridad vernácula.

El público de Alejandro es diverso y ha permeado el gusto de diferentes clases sociales. Bellas damas, de evidente buena posición social, acudieron a verlo, a aplaudirle el más mínimo ademán. Como telonero, abrió Tres de Copas, grupo que ha sumado adeptos entre un público sobre todo joven.

Son Raúl Ornelas, Jaime Flores y Luis Carlos Monroy, quienes promueven actualmente un disco edición especial, con 18 temas ya muy tocados en la radio (algunos interpretados por otros cantantes, como el propio Alejandro Fernández, Rocío Dúrcal, Mijares y Edith Márquez) antes de integrarse como Tres de Copas se desempeñaban como cantautores.

Se fueron y una gritería ensordecedora exigió la presencia de Alejandro, elevado al grado de ídolo, de galán. En el fondo, una pantalla en blanco que delineó su figura. Vuelve a mí fue la canción que marcó la noche, el curso del concierto: Alejandro callaba y apuntaba la punta del micrófono al respetable, que obedecía y gritaba: "... y sigo sin hallar a quien querer... que sólo..." Dolor puro y sabroso.

Se arrancó con un popurrí de temas juangabrielescos; entre ellos, La diferencia, Te sigo amando. Acabado el tributo al divo de Juárez, siguió con el homenaje a su papá, que inició con Las llaves de mi alma, que Chente compuso a Alicia Juárez, cuando ésta era esposa de José Alfredo Jiménez.

Uno a uno, los temas fueron calando hondo, hasta el centro de ese corazón proyectado en las pantallas. Un corazón sangrante. Despliega los temas de su último disco, A corazón abierto. Es el Alejandro popero. Me dediqué a perderte fue una de las netas de la noche. Se va una, dos tres veces. Regresa ante los aplausos. Dice que se le agotó el repertorio.

No, de Manzanero: Ella, de José Alfredo. Fernández se va. Eran ya las 23:35. Muchos no alcanzaron Metro.

Arturo Cruz Bárcenas

 
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