Usted está aquí: martes 1 de febrero de 2005 Mundo Se normalizan las relaciones diplomáticas entre la UE y Cuba

El bloque levanta las sanciones a la isla pero advierte que la medida es "temporal"

Se normalizan las relaciones diplomáticas entre la UE y Cuba

Cancilleres no suspenderán contactos con disidentes

Washington, en desacuerdo

AFP, REUTERS Y DPA

Ampliar la imagen Los disidentes cubanos Martha Beatriz Roque y Oswaldo Pay�ablaron ayer con la prensa sobre las consecuencias de la decisi�e la UE de reanudar la relaci�iplom�ca con la isla FOTOS Reuters

Bruselas, 31 de enero. La Unión Europea (UE) anunció este lunes la suspensión temporal de las sanciones diplomáticas que impuso a Cuba en 2003, sin renunciar al contacto con los disidentes.

La República Checa aseguró que seguirá invitando a disidentes cubanos a su embajada en La Habana, mientras Estados Unidos expresó su descontento con la decisión de los ministros de Relaciones Exteriores de la UE.

El conflicto de la UE con Cuba, denominado "la guerra de los canapés", estalló en 2003, cuando las embajadas europeas en La Habana comenzaron con la política de invitar a disidentes a sus recepciones, en señal de protesta por el encarcelamiento de 75 opositores y la aplicación de la pena de muerte a tres secuestradores de una embarcación.

La UE también decidió entonces limitar las visitas de alto nivel y la participación en actos culturales. Esto molestó a las autoridades cubanas, que cortaron las relaciones con la UE.

Pero en los últimos meses, Cuba liberó a 14 de los disidentes encarcelados, y hace cuatro semanas normalizó relaciones con las embajadas europeas, en un gesto por superar el conflicto.

"Todas las medidas tomadas el 5 de junio de 2003 quedaron suspendidas temporalmente", anunció el canciller luxemburgués, Jean Asselborn, cuyo país ejerce la presidencia semestral de la UE.

"El consejo de la UE expresó su voluntad de mantener un diálogo constructivo con Cuba con miras a obtener resultados tangibles en asuntos económicos, políticos y de derechos humanos", agregó Asselborn.

Pero los ministros aclararon que la suspensión de sanciones será reexaminada antes de julio "a la luz de la evolución hacia el pluralismo democrático y el respeto de los derechos humanos en Cuba".

Además, dejaron claro que no renunciarán a sus relaciones con los opositores políticos y que incluso "desarrollarán relaciones más intensas" con ellos "a través de un diálogo de mayor intensidad y regularidad".

También repitieron "a Cuba que libere sin condiciones a todos los presos políticos del grupo de los 75" y "a todos los demás prisioneros políticos que siguen detenidos".

Hasta que la decisión sea reexaminada, los europeos piden al gobierno de La Habana "la aplicación de la posición común", en la que la UE demanda desde 1996 una transición hacia la democracia, señaló por su lado el canciller español, Miguel Angel Moratinos.

Moratinos, cuyo país impulsó un deshielo de las relaciones entre Cuba y la UE, se dijo "convencido" de que las autoridades cubanas darán pasos en este sentido.

Sin embargo, su par checo advirtió que si no hay progresos en la situación de los derechos humanos, "estudiaremos la aplicación de las sanciones". Además, Cyril Svoboda dijo que su país seguirá "invitando a los que luchan por la democracia y los derechos humanos en Cuba sin limitaciones" a las fiestas en su embajada en La Habana.

La República Checa pidió que no figurara en la decisión de los ministros la recomendación de los embajadores de los 25 países europeos de que la participación en las fiestas en las embajadas de los países de la UE en Cuba se limite "al cuerpo diplomático y a los ciudadanos europeos", indicaron fuentes del continente.

En Washington, el vocero del Departamento de Estado, Richard Boucher, dijo que "casi todos los 75 arrestados hace un par de años siguen en la cárcel. La continua represión de cualquiera que trate de hablar en Cuba es, creemos, un fuerte argumento para no hacer cambios en la manera que tratamos a los funcionarios cubanos".

En La Habana, el disidente Elizardo Sánchez Santa Cruz dijo que "algunos países de la UE (que no quiso precisar) son partidarios de dar pasos unilaterales ante el gobierno totalitario cubano.

"Si no hay resultados visibles, como la excarcelación de disidentes, algunas cancillerías europeas arriesgan una capitulación ante un régimen opresivo", agregó el presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

El disidente Oswaldo Payá dijo a su vez que la UE tiene que decidir si va a ser amiga del pueblo cubano o "cómplice" del régimen, mientras un comunicado del Movimiento Cristiano de Liberación que él coordina sostuvo que retomar el diálogo con La Habana es una decisión que debe estar unida a la excarcelación de todos los detenidos en 2003.

Tras la decisión de la UE, "Cuba hostigará más a la oposición y llevará más disidentes a prisión", afirmó por su lado Martha Beatriz Roque, una de las excarceladas del llamado grupo de los 75.

Antes de que la UE hiciera su anuncio oficial, la organización Human Rights Watch emitió un comunicado en el que dijo no oponerse a los pasos del bloque hacia un diálogo con el gobierno cubano, "siempre y cuando la UE utilice sus contactos con las autoridades cubanas para recordarles la urgente necesidad de una reforma de los derechos humanos".

 
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