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P O L I T I C A
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México D.F. Domingo 22 de agosto de 2004

A LA MITAD DEL FORO

León García Soler

Tan claro como el lodo

Fox se quita las botas y se alborota la caballada

LAS CABALGATAS FRONTERIZAS eran una chulada. Desde San Cristóbal Potemkin llegaban los cuacos del Macabeo abajeño. Como los del moro de Cumpas, "unos grandes y otros chicos". Paso que dure, a trote corto y, luego para agasajar a los de la cámara, galopes frenéticos, con una que otra caída. Ninguna de gobernador, alcalde, legislador o secretario encargado de despacho. Por fortuna. No se cae el que no se monta, dicen los de a caballo. Atejanados los de Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León, con chaparreras y paliacate. Sólo faltaba el cigarro de hoja. Ah, también el revólver al cinto. Pero de lejos se veía la polvareda. Eran una chulada.

VINO LO DE las Torres Gemelas y Vicente Fox salió del hospital con instrucciones médicas: quitarse las botas vaqueras y no montar a caballo. Ya ni en los paseos domingueros en el rancho al que se irán él y la señora Marta en cuanto los mexicanos elijan sucesor. Fox se bajó del caballo, como la Revolución, en la parábola paralizante de Alfonso Corona del Rosal. Y en lugar de seguirlo al paso, a pie, los suyos y los de la oposición plural, hincaron espuelas y se alborotó la caballada. No hablo del remedo de la caballada flaca infamada por Rubén Figueroa en las horas postreras del echeverrismo, cuyo juicio por genocidio se suma al desafuero de la parálisis política del régimen nonato.

LOS DE LA cabalgata fronteriza revivieron la importancia de ser "de a caballo", saber navegar el desierto y no soltarle las riendas a los cuacos estrelleros. Porque el ajetreo de cabezas en busca del centelleo de las estrellas despista y acaba por hacer perder las riendas al mejor jinete. Si uno de la caballada respinga, se contagia el resto. Se alborota la caballada. Así ha sido siempre. Porfirio Díaz pedía socarronamente que no se la alborotaran aunque sabía pialar y someter con dureza a los que madrugaban. Fox a caballo parecía la mera verdad. Pero el llorón de Icamole era viejo guerrero liberal; templado en el combate contra el imperio de opereta y en las revueltas contra Juárez y Lerdo, por aquello de la no relección. Y se quedó tres décadas en la Presidencia, con el interregno de su compadre el manco González. Tamulipeco éste, como Tomás Yarrington, compadre de George W. Bush y promotor de las cabalgatas norteñas; bien sentado en la silla vaquera, no afloja la rienda, aunque Francisco Labastida Ochoa salga de la oscuridad y le aviente el sombrero.

PORQUE YA SE desbocó la caballada cuando el Macabeo va apenas a la mitad del camino. En el desorden y el descontrol nadie lleva las riendas. Es un herradero que va a acabar con un grito colectivo como el del corrido que inmortalizó a la Chona Guzmán: "...anda vete, desgraciado, vete a robar a tu tierra". No se trata de sucesión o regresión al antiguo régimen, sino del temor que invade a los mexicanos a causa del deterioro, de la erosión de la legitimidad del Estado: "temor por la subsistencia, temor por su seguridad personal, temor por su futuro y el de sus hijos". Mal consejero el miedo. Los satisfechos señores del poder mediático espectacular informan constantemente del crimen y de la violencia irracional que impera en lugar de la ley.

LA GENTE DECENTE tomó la calle y la sedicente izquierda se quejó por la incursión de la ultraderecha en sus dominios, en el monopolio de las marchas callejeras en demanda de justicia. Hubo reunión nacional para que Vicente Fox declarara paladinamente: Yo ya cumplí. Se había elaborado un decálogo de puntos de partida para proyectos que llegaran a programas de seguridad pública y a reformas legales en la materia. Fox dio lectura a la lista. Acudieron los gobernadores. Ahí estuvo José Murat, quien pronunció su discurso y se regresó a Oaxaca. Ah, dijeron los sabios analistas: pero Murat no vino a la ceremonia de la Convención Nacional Hacendaria. Magros resultados los de una convención cuya meta central, dijo el hidalguense Manuel Angel Núñez, "es dejar en claro que la política hacendaria es la base para redistribuir la riqueza nacional".

YA LITIGAN LOS del estratega de Nacajuca. Ya se alzan voces en el Congreso que condenan la convocatoria presidencial para aprovechar la ocasión: "Tenemos la oportunidad de sentar precedente para que ningún gobernante vuelva a intentar ponerse por encima de la ley." Retórica sobre el estado de derecho y el imperio de la ey: nadie sobre ella; y los gobernantes, antes que nadie, sujetos a su imperio. Pero el orador se dirigía a legisladores del PAN, del partido en el gobierno, del gobierno. Para no herir susceptibilidades doctrinarias, pues: del partido en que milita el titular del Supremo Poder Ejecutivo de la Unión, que es quien dio la previsora indicación: facciosa, diría Leonel Godoy; y penosa, añadirían senadores del PRI. Con y sin encuestas, nadie puede decir que como Isabel y Fernando, tanto monta, monta tanto, Andrés Manuel como Vicente.

NADIE IMAGINA AL tabasqueño sobre un penco fino, fuste a modo para entrar en San Lázaro como aquel bizarro escuadrón de izquierdas desbocadas que pretendía pialar a los del Fobaproa-IPAB. Cosas de poca monta. Los machetes no son armas, son instrumentos de trabajo, había sentenciado en esos días, el rayito de esperanza. Antes del fatídico 11 de septiembre, Fox montaba en tordillo rodado y Santiago Creel lucía atuendo charro muy tradicional, como para recordar que en Chihuahua hay una Estación Creel y de tiempos de los Terrazas y del porfiriato proviene el mayorazgo. Pero ahora que Andrés Manuel López Obrador monta en santa ira y denuncia un complot gubernamental para impedirle llegar a Los Pinos, el Macabeo ya se quitó las botas y el señor Santiago anda con muletas.

Y PARA COLMO, los augures dan a conocer sus encuestas y conjugar el verbo madrugar se convierte en ejercicio esquizoide, laberinto sin hilo de Ariadna, con el Minotauro como buey para que la derecha se divierta cantando que lo va sacar de la barranca. Consulta Mitofski informa a Joaquín López Dóriga que más de 30 por ciento de los encuestados votaría por el PRI en la elección presidencial de 2006. 21 por ciento dice que por el PAN; y apenas 11 por ciento de la población lo haría por el PRD. Lampedusa vive. El único partido con presencia nacional es el PRI. Pero en cuanto ponen el nombre de Andrés Manuel López Obrador como candidato del PRD se multiplican los votos y aumentan a 44 por ciento. El PRI gana una elección tras otra bajo el liderazgo de Roberto Madrazo; pero en cuanto ponen su nombre, cae al segundo lugar la expectativa.

TRAS EL BAUTIZO de la alternancia, el método de los arúspices confirma al PAN vuelto a su sitio de primera minoría tras el vuelco de 2000: 21 por ciento sin candidato y 21 por ciento si el candidato es Santiago el de las muletas; de serlo Felipe Calderón o Carlos Medina Plascencia o Francisco Barrio se les apaga el cirio. Claro como el lodo. En Morelos el desgobierno multiplica conflictos y hay juicio político en el Congreso local. Sergio Estrada Cajigal pudiera servirle al PAN para sentar el precedente de que ningún gobernante está por encima de la ley. Pero el yunque cruje, los legionarios se dicen insumisos a la voz presidencial y juran que no pasará el señor Santiago. Dicen que no admiten consignas, no obedecen línea alguna. Pero declaran que el voto de la bancada del PAN será unánime, en favor del desafuero de López Obrador.

INFLEXIBLES, INDEPENDIENTES, libres como el libre albedrío, dice Germán Martínez, segundo de Pancho Barrio y escudero fiel de Felipe Calderón. Fox fue a decirles a Cuernavaca que votaran como un solo hombre, independiente y libre: voto unánime para demostrar que ya no hay sumisión de legisladores al titular del Ejecutivo. Ah, por cierto, en ambos poderes dicen los panistas que ya no es como antes, que ahora son libres de correr su caballito y el de Los Pinos no interviene. Pero hubo lanzamiento para la candidatura de Felipillo santo en Jalisco y el de las cabañitas lo descalificó públicamente. Calderón presentó su renuncia de inmediato. ƑSe entiende?

PAN Y PRD EN pleno litigio. Y el PRI gana elecciones. Fracturado, escindido, convertida la vieja pluralidad en regresiones geométricas al estado de naturaleza, vence en Chihuahua y en Oaxaca a la inexplicable alianza de perredistas y panistas que se acusan mutuamente de traición a la patria, de violentar el orden jurídico y propiciar un salto mortal al totalitarismo. Tanto monta, monta tanto la ultraderecha como la despistada izquierda. Ah, pero a nombre de la democracia como fin, pactan alianzas electorales contra el autoritarismo del PRI. Y para probar que no negocian potro en vientre de yegua, en Oaxaca apoyaron a Gabino Cué, ex priísta, recién salido del priato tardío, para perder contra Ulises Ruiz, priísta. PRI contra PRI para que aprendan esos del PRI.

GANO ULISES. Y los del litigio en curso atribuyen la victoria a José Murat. Con adversarios así, el Grillo Murat no necesita partidarios. Pero los litigiosos ven opaco su futuro electoral y atribuyen el mérito a Roberto Madrazo. Lo tiene, desde luego. Cuando menos en lo formal. Pero los abandonados a sana distancia por el doctor Zedillo ven alborotarse la caballada y, de plano, se asustan. Paren a Madrazo. Y Labastida Ochoa reclama derechos de consejero áulico, mago Merlín, para invocar a los aprendices de brujos y pedir que se apresure el relevo de Madrazo.

PARA PASMO DE los que avizoran un posible retorno al poder, Labastida incluye entre sus recomendados para cambiar de cabalgadura a la mitad del río al poblano Melquiades Morales y al tamaulipeco Tomás Yarrington. Dos que supieron cumplir, cuyos sucesores van a ser del PRI. Del partido que preside Madrazo y que gana elecciones. Tienen futuro ambos. No es lo mismo atrás que en ancas. Y lo sabe el de las cabalgatas fronterizas. Pero se alza la voz de ultratumba del priato tardío que abrió las compuertas de la presa para que el doctor Zedillo parodiara a sana distancia: Después de mí, el diluvio. Claro como el lodo.

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