LETRA S
Junio 3 de 2004
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ls-trans Invisibilidad y vacío legal

Por Rocío Sánchez

Un tema que comienza a emerger de la clandestinidad y a ganar mayor visibilidad es el del cambio de sexo o transexualidad. Gracias a los avances médicos y quirúrgicos, un mayor número de personas transexuales deciden cambiar su fisonomía, proceso que en países como Australia y España es financiado por el propio Estado. Y debido a ello, se están haciendo presentes en todas partes, destacadamente en los deportes y los espectáculos. Sin embargo, este avance científico no se ha acompañado en muchas partes de avances jurídicos que legitimen esta realidad.

Vacíos legales en México

La transexualidad no está contemplada como tal en ninguna ley mexicana excepto el Código Civil del estado de Morelos, en el que se asienta como causal de divorcio. Y en el Distrito Federal, en enero de este año, se decretó una reforma al Artículo 135 del Código Civil que contempla al sexo de una persona como un dato posible de rectificar en las actas de estado civil, como las de nacimiento o matrimonio.

De esta manera, una persona transexual puede interponer un Juicio de Rectificación de Acta ante el Tribunal de Justicia del lugar donde la persona fue registrada, si desea registrar su nueva identidad.

Frecuentemente, explica a Letra S el abogado Rodolfo Millán Dena, las personas transexuales sólo piden que se cambie su nombre propio. "Lo reducen a un problema de identificación, pero lo importante es demostrar que hubo un error esencial al momento de considerar que una persona tenía el aspecto biológico de un sexo determinado, cuando en realidad era del otro sexo".

El Código Civil del DF establece que el juicio para modificar cualquier dato del acta de nacimiento puede iniciarse debido a un error accidental o a un error esencial que se haya cometido al asentar los datos en el documento. De esta manera, con base en la definición médica de transexualidad, si se registra un sexo que no corresponde a la persona, se puede argumentar que hay un error esencial, explica el abogado especializado en temas de diversidad sexual.

El tema no es nuevo en México, recordó Millán Dena, pues en 1964 se registró el primer caso exitoso de cambio legal de identidad sexual cuando un abogado pudo después vivir como mujer.

Por su parte, Víctor Hugo Flores Ramírez, también abogado especialista en estos casos, comentó a Letra S que conoce 5 juicios en los que se ha conseguido la rectificación del acta de nacimiento. De estos, el más antiguo es de 1996 y se dio en el DF, pero también han tenido éxito otros procesos en Guanajuato, Durango y Nuevo León.

En su experiencia en la Ciudad de México, el litigante asegura que el Registro Civil se ha negado a modificar actas aun en contra de sentencias emitidas por el Tribunal Superior de Justicia. "Mediante prácticas dilatorias retrasan el trámite para que la persona no tenga la rectificación de su acta. Eso es un desacato a una orden judicial y es un delito", argumenta. Para contrarrestar esto, Flores Ramírez considera que es necesario crear leyes o reformar las existentes para especificar la forma de proceder ante los casos de transexualidad.

Postura oficial

En lo que va del año sólo se han dado dos sentencias favorables de rectificación de actas de nacimiento, aunque varios juicios continúan en trámite, según datos proporcionados a Letra S por José Luis García, jefe de la Unidad de Sentencias y Amparos del Registro Civil del DF.

En uno de los dos casos resueltos, el Registro aduce no haber recibido la notificación para rectificar el acta. En el otro, ya se hizo la anotación correspondiente al documento, pero "parece ser que hubo actos fraudulentos en el juicio, es decir, existe un sello donde el Registro se da por enterado de la demanda, pero en realidad no conocimos el proceso adecuadamente y por eso perdimos", argumentó el funcionario. "Creo que en este caso se ordenó hacer la anotación indebidamente porque, a pesar de lo que argumenten, (la transexualidad) no está contemplada en ninguna ley y a pesar de eso los jueces de lo familiar están concediendo la rectificación", cuestionó García. No obstante, reconoció que "no hay forma de no cumplir con una determinación judicial", por lo que el Registro Civil tendría que realizar todas las rectificaciones que se le notifiquen.

Una población en aumento

En 1950 el psiquiatra y endocrinólogo Harry Benjamin propuso una solución al trastorno de vivir con un sexo con la plena convicción de pertenecer al otro: como la mente no puede cambiar para adaptarse al cuerpo, entonces el cuerpo debe ser cambiado para adaptarlo a la psique.

Según los estándares clínicos internacionales, el proceso de reasignación de sexo comienza por una terapia psicológica que debe durar al menos dos años. Después se pasa a la etapa médica con tratamientos hormonales y, por último, a las cirugías de extirpación de las gónadas (glándulas sexuales) y de reasignación de genitales.

David Barrios, psicoterapeuta y director de la organización civil Caleidoscopía, explicó a Letra S que la cifra exacta de personas que deciden someterse a dichas cirugías es difícil de saber, pues muchas de ellas se llevan a cabo de manera oculta, incluso en hospitales públicos como el Manuel Gea González. En el transcurso de este año, informó, ha atendido personalmente cinco reasignaciones quirúrgicas de sexo de hombre a mujer y una de mujer a hombre, pero advirtió que muchas personas se someten a cirugía aun sin pasar por la terapia psicológica, lo que les puede acarrear consecuencias graves.

Por otro lado, Juan Luis Álvarez Gayou, director del Instituto Mexicano de Sexología (Imesex), informó que esa organización recibe un promedio de 8 personas interesadas en la reasignación de sexo cada mes. Uno de los médicos que trabaja con Imesex en el proceso de transexualidad es Sergio Landa, quien tiene diez años de experiencia en cirugías para corregir este y otros trastornos de la diferenciación sexual como el hermafroditismo. En cinco años ha realizado, en el hospital Los Cedros, 25 cirugías de reasignación de sexo de hombres a mujeres y tres de mujeres a hombres. "Trabajamos con un protocolo que diseñamos en Imesex y que hemos presentado a organismos de salud pública, pero no lo han aceptado porque destinan sus escasos recursos a rubros que consideran más importantes", declaró a Letra S.

Añadió que si no se lleva un registro de las reasignaciones de sexo es porque en México casi nunca se reconoce la transexualidad como una patología que requiere de intervención quirúrgica.