LETRA S
Mayo 6 de 2004
______
 
 
 
ls-mirando Una infección silenciosa
 


La aparición del VIH/sida revolucionó las prácticas sexuales en el mundo. El estigma al que se le ha asociado lo colocó rápidamente como la más grave consecuencia del sexo sin protección. Y aunque ha acaparado la atención, existe otro virus silencioso, el VPH o virus del papiloma humano, al que se relaciona con varios tipos de cáncer y que por la vía sexual se extiende rápidamente entre la población.




Rocío Sánchez

El virus del papiloma humano (VPH) o papilomavirus es la más común de las infecciones de transmisión sexual (ITS) y también es incurable. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), sólo en 1995 se presentaron 30 millones de casos nuevos en el mundo. En México, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha investigado grupos donde entre 35 y 40 por ciento de los varones portan el VPH, según reveló a Letra S el doctor Eduardo Lazcano Ponce, director del área de Epidemiología. Se calcula que 60 por ciento de las personas sexualmente activas han estado en contacto con este virus. La mayor incidencia de la infección se encuentra en las y los adolescentes.

El VPH ataca la piel y las mucosas. Se conocen 100 tipos del virus que se identifican por números; 30 de ellos se transmiten por contacto sexual e infectan la zona genital aunque no haya contacto de fluidos, ya que pueden traspasarse de piel a piel. Se encuentran generalmente en el pene y escroto en los varones, en la vagina y vulva en las mujeres, y en ambos sexos en el pubis, región perianal, boca o faringe.
 
 

Las mujeres, las más afectadas

El papilomavirus causa alerta en la salud de las mujeres porque está directamente relacionado con el cáncer cérvico-uterino, la primera causa de muerte femenina en nuestro país. En este caso, la detección oportuna se realiza con estudios de papanicolau y colposcopía una vez al año. Ambos exámenes buscan lesiones que indican la presencia del VPH en el cuello del útero.

Cuando una mujer adquiere el virus puede desarrollar una infección aguda que luego de un tiempo desaparece o una infección crónica que lleve a lesiones que pueden derivar en cáncer. Muchas de las infecciones son transitorias, pero entre 5 y 15 por ciento de las mujeres estaría en riesgo de desarrollar cáncer.

Y aunque las mujeres son las más perjudicadas, los hombres no están exentos de riesgos, pues "el varón es depósito y transmisor del papilomavirus", nos informa el doctor Celso Pérez Rostro, investigador de la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en entrevista con Letra S. No obstante, la gran mayoría de los hombres infectados desconoce su situación. En parte porque muchos de los tipos de virus no acarrean síntomas, pero algunos sí provocan lesiones visibles que pueden ser fácilmente reconocibles. Su tiempo de incubación varía entre tres semanas y dos años, así que se puede vivir con la infección durante mucho tiempo sin notarlo.

Los síntomas del papilomavirus son los condilomas: verrugas que inician siendo pequeñas y aumentan de número o tamaño hasta derivar en racimos o formas parecidas a una coliflor. En algunos casos no crecen mucho y desaparecen en unos meses, lo que no significa que la infección haya cedido, pues el virus permanece en la zona afectada.

En los hombres, los condilomas se presentan en el glande y el prepucio como pequeñas protuberancias blancas y lisas. Si se encuentran en el escroto o cerca del ano son como racimos. Generalmente son húmedos y no provocan ardor ni comezón. Igualmente, pueden aparecer lesiones dentro de la uretra que no se detectan a menos que existan molestias o sangrado al orinar, pero raramente se presentan.
 
 

Detectar a tiempo

Según Lazcano Ponce, es difícil detectar la presencia del VPH en el hombre si no hay condilomas, pues no existe un procedimiento estándar de cómo tomar muestras y en qué parte de los genitales. Por esto, la autoexploración es la herramienta más práctica.

Por su parte, el doctor Pérez Rostro recomienda un estudio periódico de penoscopía que consiste en introducir un endoscopio (una pequeña cámara) a través de la uretra para comprobar si hay úlceras. "Se recomienda un estudio anual debido a la velocidad con que crecen los tumores, lo que también depende del riesgo de cáncer del virus encontrado. Por esto es importante que, una vez detectado el VPH, se determine de qué tipo es, análisis que realizamos en la clínica de atención al público en el IPN."

Aunque no existe cura para la infección por VPH, las lesiones se pueden sanar. Las úlceras de las mucosas se eliminan con criocirugía (congelamiento para destruir el tejido), cirugía láser, electrocirugía (corte con un instrumento de alambre caliente) o cirugía convencional. Los condilomas se quitan con los mismos procedimientos o con medicamentos que se aplican directamente en las verrugas. En ambos casos las lesiones pueden reaparecer.

Aunque se hayan curado las lesiones visibles, es importante el control de la infección con visitas periódicas al médico para que, de existir riesgo de desarrollar cáncer, se detecte a tiempo.
 
 

Los límites del látex

La protección contra el VPH depende del lugar donde esté la infección. El condón sólo ofrece alto grado de protección cuando el virus se localiza en las áreas que cubre. El condón femenino, por su mayor tamaño, podría brindar un poco más de seguridad.

Un estudio sobre la efectividad del condón contra ITS, difundido por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, reveló que su uso correcto y constante redujo entre 30 y 52 por ciento la transmisión del VPH hacia los hombres y 30 por ciento hacia las mujeres. Se observó una reducción más rotunda en los síntomas del virus, como los condilomas en los hombres y las úlceras cervicales en las mujeres. Por ello, para ésta y otras ITS, siempre es más seguro usar condón que tener un contacto desprotegido.

En muchos casos, señaló Lazcano Ponce, la higiene cotidiana de los genitales ayuda a mantener alejada la infección, pues en los varones el virus se deposita principalmente en la piel. "Además, hay que tener un uso consistente del condón y ante cualquier evidencia de verrugas, acudir al médico. Pero en ausencia de condilomas, que es el principal síntoma en los hombres, no se puede hacer nada. Y ese es el principal peligro porque estamos ante una infección silenciosa", advirtió el investigador del INSP, dependencia que actualmente investiga una vacuna contra algunos tipos del virus.

Tips

Usa siempre condón.

Observa medidas de higiene diarias en tus genitales. Es importante que los hombres retiren el prepucio para lavar bien la zona del glande.

Explora de manera constante tus genitales para vigilar posibles cambios o erupciones en la piel.

Si has sido diagnosticado o diagnosticada con VPH recientemente, pide a tu médico que investigue qué tan cancerígeno es el tipo de virus que tienes.

Si detectas sospechosas molestias o cambios en la piel, pide a tú médico te practique un papanicolau, una colposcopía o una penoscopía para descartar infecciones por VPH.