.
Primera y Contraportada
Editorial
Opinión
El Correo Ilustrado
Política
Economía
Mundo
Estados
Migración
Capital
Sociedad y Justicia
Cultura
Espectáculos
Deportes
Fotografía
Cartones
CineGuía
Suplementos
Perfiles
La Jornada en tu PALM
La Jornada sin Fronteras
La Jornada de Oriente
La Jornada Morelos
Librería
Correo electrónico
Búsquedas
Suscripciones

P O L I T I C A
..

México D.F. Domingo 25 de abril de 2004

BAJO LA LUPA

Alfredo Jalife-Rahme

La crisis de Shell: otro "síndrome Enron"

Los directivos de la petrolera británica, delincuentes de cuello blanco enmohecido

EN EL RECIENTE libro de Bob Woodward, Plan de ataque, donde prácticamente se demuestra que el manicomio se encuentra en manos de los internos, Baby Bush afirma que no conocerá el juicio de la Historia porque ya "estará muerto". Así que más vale enjuiciarlo en vida y no dejar que se lleve a la tumba los secretos fétidos de la gasera mafiosa texana Enron, de su íntimo amigo Kenneth Lay (el émulo del seudoempresario parasitario Roberto Hernández Ramírez, el mutuo "amigo" de Zedillo y Fox, subsidiado por los indigentes de México), ni de su empresa fraudulenta petrolera texana Harken Energy cuando fue su inolvidable "empresario".

A PROPOSITO DE energéticos, cabe destacar la reciente definición de un "mercado estratégico", en el que resalta el petróleo, que acaba de proporcionar Stratfor (21 abril 04), el centro de pensamiento conectado a la petrocracia texana y que pondría en ridículo, si se aplicase a la "política energética" (sic) en México en la etapa neoliberal, a la petrofobia patológica que exhibe por encargo teledirigido la tríada maligna de Salinas-Zedillo-Fox (y sus respectivos funcionarios menores, como Téllez Kuenzler y Calderón Hinojosa): ante todo, no hay que confundir una vulgar "materia prima" -"tema aburrido" de simple oferta y demanda que comporta "una amplia gama de compradores y vendedores y que se encuentra aislado de factores externos que pudieran afectar su precio"- con el sofisticado "mercado estratégico" en el que, en contraste, está "un producto, no limitado a bienes, sino que es extensivo a servicios y a otros intangibles, cuya asequibilidad es afectada o restringida por factores geopolíticos".

YA QUE ABORDAMOS EL concepto de "mercado estratégico", de alta ponderación y connotación geopolítica, llamó poderosamente la atención que los medios adscritos al eje Bush-Blair-Sharon hayan de inmediato acusado a Al Qaeda, la trasnacional islámica del terror, de ser la autora de los recientes bombazos sincronizados en Arabia Saudita -la principal productora de petróleo a escala mundial- y en Basora, la región chiíta pletórica de oro negro. ƑDónde están las evidencias? Tampoco hay que atormentarse en la etapa de la globalización mediática orwelliana: basta difundir una noticia, aunque sea una exagerada mentira, para que sea verdad. Por ello llamó todavía más la atención que el imán Moqtada Sadr haya sentenciado que detrás de los bombazos de Al Qaeda en Basora se encontraban los servicios secretos británicos (As-Sharq al Awsat, 23 abril 04). ƑA poco ya colabora Al Qaeda con el gobierno de Blair?

HASTA TRES DIAS después de los graves alegatos vertidos por Bob Wooward en 60 Minutos, de CBS (18 abril 04), Adel Al-Jubeir, consejero de asuntos exteriores del príncipe heredero saudita Abdalá, rechazó tajantemente (The Straits Times, 21 abril 04) el presunto "acuerdo secreto" para reducir los precios del petróleo para ayudar a la relección de Baby Bush y que, al parecer, fue cocinado con el príncipe Bandar Bin Sultan, el embajador de Arabia Saudita en Washington, quien también lo ha negado en forma tangencial.

TODO LO QUE sucede en el "mercado estratégico" del petróleo y el gas es digno de crédito, como la "crisis de credibilidad" que ha estremecido a la trasnacional anglo-holandesa Royal Dutch Shell, mejor conocida como Shell, que por tercera vez en lo que va del año redujo en forma insólita sus estimaciones de reservas y gas que había inflado con propósitos especulativos. De la cantidad original, sus reservas han diminuido 25 por ciento, si es que todavía no le asestan otro susto reductor a los cándidos accionistas que ya entraron en pánico bursátil. Judith Boston, la directora de finanzas de Shell, la tercera trasnacional de petróleo y gas a escala mundial (para Forbes sería la cuarta, en espera de sus resultados que no se dignan a salir bajo la justificación de "revisión" de los dos años previos), acaba de presentar su renuncia después de las dimisiones de su máximo jerarca, sir Philipp Watts, y del director de exploración y producción, Walter van de Vijver, atrapados in fraganti en sus felonías corporativas.

LA FIRMA LEGAL Davis Polk & Wardwell, en un reporte de 463 páginas, dio a conocer la superchería sobre las abultadas estimaciones de las reservas. Los directivos de la petrolera británica Shell, unos delincuentes de cuello blanco enmohecido, presentan el mismo cuadro clínico del "síndrome Enron", al haber destruido los documentos que encubrían sus exacciones fraudulentas. El engaño de la petrolera depredadora del medio ambiente y alentadora de guerras civiles en múltiples países para apoderarse de sus joyas estratégicas, puede ser detectado desde por lo menos tres años atrás (Ƒqué no habrán hecho antes?), lo cual se evidencia en un correo electrónico de Van de Vijver al presidente Watts, en el que se expone la inflación fraudulenta de las reservas: "estoy enfermo y cansado de mentir sobre el tamaño de nuestras reservas y las revisiones a la baja que se necesitan debido a nuestra contabilidad demasiado agresiva y optimista". Pues qué bueno que "se cansó".

PARA NO VARIAR, han vuelto a relucir dos empresas de auditoría global (de las cuatro que quedan) ya muy mancilladas: KPMG (la de Vamos México) y PwC, que realizaron la auditoría conjunta de Shell (The Financial Times, 22 abril 04). La reguladora bursátil neoyorquina (SEC, por sus siglas en inglés), no menos mancillada, investiga "las deficiencias de los controles internos" en las que incurrieron KPMG y PwC (PricewaterhouseCoopers). Adrian Michaels, de The Financial Times, refiere que la enmienda Sabarnes-Oaxley de 2002 "otorga un peso significativo a la responsabilidad de los auditores sobre los controles internos y aumenta la probabilidad de que los reguladores los sancionen por fallas en la supervisión". No hay quien se salve de las hogueras del circuito criminal de Wall Street, el nuevo Sodoma y Gomorra financiero de los tiempos modernos ("los pecadores de Wall Street", Greenspan dixit).

CABE DESTACAR EL despliegue inusitado que ha consagrado un sector de la prensa londinense a la "crisis de Shell", el peor escándalo corporativo de los recientes 20 años en Gran Bretaña. El muy conservador The Times (20 abril 04), vinculado a los intereses petrocráticos, no puede ocultar las felonías de los ejecutivos de Shell, y en su primera página fustiga "la historia de mentiras, intrigas, puñaladas traperas y encubrimientos", para agregar que "el informe sobre el escándalo de las reservas de Shell brinda una horrible visión interna del clima de pánico y desconfianza que ha sumergido a los más altos ejecutivos de la trasnacional, quienes trataron de esconder bajo la alfombra un problema fundamental: que la compañía luchaba para encontrar petróleo". ƑCuántos casos más al estilo Enron, Parmalat y Shell se encuentran debajo de las "alfombras voladoras" de la contabilidad invisible gracias al mecanismo de la desregulación propiciado en los paraísos fiscales por la globalización financiero-militar? ƑNo es acaso el "clima de pánico y desconfianza" ocultado bajo las alfombras globales, lo que caracteriza la situación presente de la banca mundial y su cohorte especulativa en el mercado de los "derivados financieros" a punto de estallar estruendosamente?

DE HECHO, LA basura contable y los engaños empresariales de Shell crecieron tanto que eran mayores en tamaño a todo su edificio corporativo. El problema con la basura, amén que pudre las alfombras que la ocultan, cuando no se recicla y no se cuenta con los pepenadores y espeleólogos experimentados, es que se descubre cuando arroja su mefitismo a los cuatro vientos. Una "equivocación" contable del 25 por ciento (š4 mil 850 millones de barriles!) de las reservas abultadas (más lo que falta) en solamente dos años arroja fuertes hedores, independientemente del tamaño de la basura escondida bajo la alfombra.

EL ROTATIVO LONDINENSE The Independent (20 de abril 04), que le dedicó cinco páginas, arremete contra la cúpula empresarial criminal de Shell, que "permitió un plan de tres años para engañar a sus accionistas". Su ilustrativo titular resume su fetidez contable: "Mentiras, encubrimientos, bribones y un gigante petrolero en crisis". Jane Fuller, de The Financial Times (23 abril 04), afirma que "Shell debe cavar muy profundo para recuperar su reputación" (Ƒcuál, por favor?), y explica que los precios del petróleo debajo de 10 dólares el barril orillaron a la compañía a adaptarse para enfrentar los desafíos de sus competidores, que habían recurrido a las megafusiones en 1998-99 y a la política salvaje de "reducción de costos". Sus principales competidores son encabezados por British Petroleum (BP), la texana Exxon y la francesa Total, lo cual dejó atrás los imperativos de su reforma organizativa interna. El "canto del cisne" se produjo dos años después del "año horrible" de 1998, al anunciar exorbitantes ganancias por 12 mil 700 millones de dólares, basadas en sus reservas abultadas. Como en Enron, "los empleados de Shell se creyeron moralmente (sic) superiores", además que alardeaban su "honestidad e integridad". Bueno, esta "superioridad moral" es una epidemia sicótica que ha cundido en ciertos segmentos neoimperiales anglosajones que predominan en la petrocracia y la bancocracia y que padecen las alucinaciones del racista Samuel Huntington.

LA MUY LEIDA sección Lex, de The Financial Times (19 abril 04), afirma que la "estructura dual" (la rama holandesa y la otra británica) de la empresa tiene mucho que ver en su falla organizativa, y reporta que "Malcolm Brinded, nuevo encargado de la exploración y producción, admite que Shell tiene una posición competitiva inaceptable en la vida de las reservas y su remplazo". Ahora se entiende el apetito desmedido que ha mostrado Shell en México, gracias a la connivencia y conveniencia de los "amigos de Salinas-Zedillo-Fox", por la cuenca de Burgos, el yacimiento Cantarell y el más profundo de Zahil en el Golfo de México, adonde Fox llevó de la mano en la región de Ciudad del Carmen al primer ministro Tony Blair, antes de que aparecieran en la cueva de Cuetzalan los "espeleólogos" (šyeah, yeah!) del ejército británico en las cercanías de los importantes yacimientos gaseros de Veracruz.

EN CONTRASTE CON los escándalos que "expectora" en forma "hiperbólica" e "hiperbárica" cuando se trata de la "corrupción consustancial a Latinomérica", The Economist (22 abril 04), la revista portavoz de la globalización neoliberal, se muestra exageradamente tolerante con delicada suavidad aterciopelada y aduce que las consecuencias no hubieran sido tan resonantes "si hubieran sucedido tres años antes, debido a los escándalos contables de Enron y World Com". The Economist se mantiene fiel a su genética petrolera y a la vulgar desinformación de su "unidad de inteligencia (sic)" que predijo una abrupta caída de los precios del petróleo para inicios de este año. En su libro imprescindible, Las siete hermanas, el destacado periodista británico Anthony Sampson nos recuerda que la revista The Economist fue fundada con el dinero del petróleo mexicano antes de su nacionalización (fecha que ignora Fox, otro mandatario a quien no le interesa la Historia, como a Baby Bush).

CON TANTOS APOLOGISTAS en los medios masivos de comunicación, donde la industria petrolera derrama buena parte de sus ganancias abultadas, hasta sorprende que haya podido ser difundida la "crisis de Shell", prácticamente ocultada por la telecracia de Estados Unidos, que no desea que resuciten los escándalos crapulosos hasta ahora bien contenidos de la gasera mafiosa texana Enron, vinculada al nepotismo de la dinastía familiar de los Bush, a menos de seis meses de las elecciones.

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año
La Jornada
en tu palm
La Jornada
Coordinación de Sistemas
Av. Cuauhtémoc 1236
Col. Santa Cruz Atoyac
delegación Benito Juárez
México D.F. C.P. 03310
Teléfonos (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Email
La Jornada
Coordinación de Publicidad
Av. Cuauhtémoc 1236 Col. Santa Cruz Atoyac
México D.F. C.P. 03310

Informes y Ventas:
Teléfonos (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Extensiones 4329 y 4110
Email