Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 16 de octubre de 2002
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Mundo

Presiona Bush al Senado para que le autorice la creación del superministerio antiterrorismo

No habrá boom económico con la guerra en Irak, advierte Joseph Stiglitz

La mala administración en EU ha causado un "bajón global", acusa el Nobel de Economía

Asegura Blair que el atentado en Bali no detendrá "una acción firme" contra Hussein

PL Y AFP

Washington, 15 de octubre. Tras obtener por parte del Senado una resolución de apoyo a sus planes contra Irak, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pidió nuevamente al órgano legislativo su voto para la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, como parte de la lucha contra el terrorismo internacional.

Al mismo tiempo, el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, comparó esta lucha antiterrorista con la Segunda Guerra Mundial, al señalar que los atentados en la isla de Bali, en Indonesia, no detendrán su idea de ejercer una firme acción contra Irak.

A su vez, el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, advirtió que quienes esperan un boom económico gracias a la guerra se decepcionarán, y sostuvo que en este terreno se confunde lo que ocurrió en la Segunda Guerra Mundial con lo que puede pasar ahora.

La Cámara de Representantes y el Senado otorgaron la semana pasada "amplios poderes" al presidente Bush para atacar al país árabe. Y en una carta dirigida al líder de la mayoría demócrata, Tom Daschle, la Casa Blanca presionó este martes a la Cámara alta para que decida rápidamente la creación de un superministerio que dé a la presidencia amplios poderes y grandes fondos para combatir el terrorismo.

Con copia para el jefe de la minoría republicana, Trent Lott, la misiva recalca la "necesidad de una autoridad para excluir a los sindicatos de ciertos ministerios y departamentos invocando intereses de seguridad nacional".

Seguridad laboral, el problema

Uno de los puntos de la propuesta de Bush que causa los debates está relacionado con la carencia de seguridad laboral para los empleados con que contaría la agencia, sobre todo los referidos a la falta de garantías ante despidos. Casi 50 mil de los trabajadores que pasarían al ministerio están sindicalizados.

Firmado además por los secretarios de Estado, Colin Powell; Defensa, Donald Rumsfeld, y del Tesoro, Paul O'Neill, el documento insiste en que la entidad debe unificar a varios organismos ligados a la protección del territorio, entre ellos, los guardacostas y los servicios secretos.

En esa misma cartera deben incluirse los guardias fronterizos, los departamentos de intervención rápida y el Servicio de Inmigración y Naturalización.mnl08-042410-pih

Bush pidió también una autorización para que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la Agencia Central de Inteligencia (CIA), puedan recibir y analizar información de otras dependencias, como la de Seguridad del Transporte. Los detractores del superministerio consideran que éste violará los derechos de privacidad del pueblo.

La iniciativa, que está en manos del Senado, ya fue aprobada por la Cámara de Representantes, que está controlada por los republicanos.

El proyecto prevé una estructura que unirá a 22 agencias y agrupará a 170 mil empleados.

Asimismo, Lawrence Lindsey, uno de los principales consejeros económicos de la Casa Blanca, reafirmó que no cambió su estimación de que una posible guerra contra Irak podría costar entre 100 mil y 200 mil millones de dólares.

Lindsey respondió así cuando se le preguntó si posteriores reflexiones lo habían llevado a cambiar sus estimaciones, que fueron publicadas por el diario The Wall Street Journal, sobre el costo de una posible guerra contra Irak.

En este sentido, una guerra de Washington contra Bagdad tendrá "un impacto muy negativo" sobre la economía global, advirtió este martes uno de los ganadores del Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz.

El Nobel acusó a Bush de una "mala administración" de la economía estadunidense, que ha causado un "bajón global".

En una conferencia ante el Foro de Conocimiento Mundial, Stiglitz declaró que muchos de los que esperan un boom económico gracias a la guerra contra Irak serán decepcionados.

Se confunde lo que ocurrió en la Segunda Guerra Mundial con lo que puede pasar hoy, indicó. Ese conflicto sacó al mundo de una deflación global y tuvo un impacto positivo sobre la economía. "Si llega a declararse esta guerra (contra Irak) existen grandes probabilidades que tenga un impacto muy negativo", declaró.

El Nobel explicó que la diferencia entre la Segunda Guerra y el posible ataque militar contra Irak es que lo ocurrido en Europa en los años 40 significó una movilización global con altos gastos.

Por su parte, el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, comparó la guerra contra el terrorismo con la Segunda Guerra Mundial, al señalar que el atentado terrorista en Bali, Indonesia, no lo detendrán para tomar una acción firme contra Irak.

En un discurso de emergencia ante el Parlamento, Blair envió un mensaje de "desafío total" a los asesinos de las 189 personas que murieron en el atentado con bomba en Bali.

Agregó que Gran Bretaña planea la posibilidad de prohibir a la organización Jemaah Islamiyah, considerada principal sospechosa de los ataques, bajo el Acta de Terrorismo de 2000.

Una encuesta publicada este martes indica que el apoyo del pueblo británico a una acción militar contra el gobierno de Saddam Hussein se incrementó de 30 a 40 por ciento desde los hechos en Bali, informó el diario The Independent.

Blair rechazó las críticas de que Irak sea una distracción de la guerra global contra el terrorismo. "Lo rechazo totalmente. Ambos, aunque son diferentes en circunstancias, son de la misma naturaleza. Ambos son la nueva amenaza que enfrentamos desde la guerra fría", indicó.

Una batalla muy diferente

Asimismo, el premier británico intensificó la retórica contra la red Al Qaeda de Osama Bin Laden y declaró que la lucha contra el terrorismo puede compararse con cualquier otro conflicto en el que Londres haya tomado parte. "La guerra contra el terrorismo es de hecho una batalla, pero muy diferente a la que estábamos acostumbrados", indicó.

Blair también dio a conocer que Al Qaeda planeó hacer explotar oficinas del Alto Comisionado Británico en Singapur como parte un "ataque masivo" contra objetivos occidentales.

El primer ministro británico indicó que "cientos de personas" pudieron haber muerto si las autoridades de seguridad no hubieran frustrado el complot y arrestado a 13 sospechosos en diciembre pasado, refirió The Independent.

Downing Street confirmó la noche del lunes que el Alto Comisionado Británico se encontraba en la lista de objetivos identificados en un video confiscado por la Alianza del Norte a un ciudadano de Singapur en Afganistán.

Por otra parte, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Tom Daschle, destinatario el año pasado de una carta que se sospechaba contenía ántrax, deploró el martes que el autor de ese envío aún no haya sido arrestado.

"Estamos muy frustrados por el hecho de que esta persona o personas responsables estén todavía en libertad y en condiciones de atacar de nuevo", declaró Daschle en una conferencia de prensa para recordar el primer aniversario de este ataque bioterrorista y a las víctimas que fallecieron por haber inhalado el polvo.

En total, el ataque con bacilos de ántrax dejó un saldo de cinco muertos en Estados Unidos y otras 20 personas vieron afectada su salud por atentados con esta bacteria.

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