lunes 26 de agosto de 2002
La Jornada de Oriente publicación para Puebla y Tlaxcala México

 
n Marchan y solicitan al gobierno su mediación para que el consorcio flexibilice su postura
Acusan trabajadores de Volkswagen a los directivos de querer estallar la huelga

Francisco Rivas Zerón n

Como un intento premeditado de la empresa para estallar la huelga, calificaron los trabajadores de Volkswagen (VW) la postura de los directivos luego de que éstos mantienen su oferta económica de sólo otorgar un 3.5 por ciento directo al salario y cero en prestaciones. Así, en señal de protesta, cerca de 3 mil 500 obreros marcharon por las calles de Puebla hasta Casa Aguayo, en donde pidieron la intermediación del gobierno para que presione a la planta.

José Luis Rodríguez Salazar, secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos Volkswagen (SITIAVW), dijo en asamblea a los sindicalizados que los funcionarios de la compañía estaban preparados para enfrentar un conflicto.
"(Los directivos) estaban preparados para la huelga, tenían en mente diversos planes de capacitación, sacaron unidades y las llevaron a los patios de resguardo, tenían la logística propia para superar el tiempo necesario de un paro y, mientras, en las negociaciones, nos estaban desgastando", puntualizó.
Asimismo, hizo énfasis en que cuando el SITIAVW propuso a las autoridades laborales oficializar la prórroga, quienes están a cargo de la revisión contractual y salarial de parte de VW se opusieron al tiempo de duración del plazo adicional. Expuso que el gremio de la armadora alemana mostró madurez al prorrogar el emplazamiento hasta el 3 de septiembre, y con ello rompió el esquema de la transnacional.
Al respecto, Rodríguez Salazar previno a los obreros al afirmar que los directivos de la firma tratarán de "desatar" una campaña en contra del sindicato para culparlos de cualquier resultado adverso en las pláticas.
"Van a desatar una campaña en contra de nosotros, queriendo mostrar que somos los trabajadores quienes queremos el conflicto", dijo.
El líder del SITIAVW dio a conocer que hay avances en la discusión del esquema de productividad denominado 5 mil por 5 mil, que consiste en la reducción de horas laborales y, en consecuencia, esa misma proporción en derechos para quienes así sean contratados.
Con este modelo propuesto por la VW, pretenden atraer proyectos de crecimiento para la planta Puebla como el ensamblado del Audi A3, que podría generar en promedio mil 800 fuentes de empleo; la construcción de una caja de transmisiones, en la cual podrán laboral 600 personas; así como el ensamble del rinllanta, aunque éste sólo con la apertura de 50 plazas; empero, consideró que la revisión de este debe ser integral, y emplazó a la empresa para que flexibilice su oferta económica.

La marcha

En la marcha, los obreros lanzaron consignas no sólo en contra de la Volkswagen sino también en repudio al presidente Vicente Fox Quesada; al secretario del Trabajo y Previsión Social, Carlos Abascal Carranza, y al gobernador poblano, Melquiades Morales Flores.
Quienes encabezaban el recorrido gritaban que están dispuestos a defender sus derechos y su salario hasta "con machetes", tal como hicieron los ejidatarios de San Salvador Atenco para evitar la construcción del aeropuerto internacional de la ciudad de México, como había aprobado la Federación.
"Vamos a sacar los machetes y también las palancas de mano de los autos que producimos, los martillos, nosotros también podemos defendernos (É); si el gobierno quiere violencia la va a tener", incitaba uno de los trabajadores a sus compañeros.
Sin embargo, a la manifestación acudió menos de la mitad del total de la plantilla de los sindicalizados, que asciende a 10 mil 800 personas.
Al respecto, José Luis Rodríguez indicó que no habrá sanciones económicas para nadie, pues así lo marcan los estatutos, pero reconoció que no fue agradable para ellos contar con menos de la mitad de la participación sindical.
En cuanto a la posibilidad de que la inasistencia de más de 6 mil empleados a la marcha estuviera sustentada en el temor de ser despedidos, Rodríguez Salazar consideró que más bien puede deberse al desgaste por las últimas dos asambleas en menos de 15 días.
Y aunque confirmó que dentro de la planta corren rumores sobre el papel del SITIAVW en la negociación, el secretario general se rehusó a achacar culpabilidad directa a los funcionarios de Volkswagen. "Uno de los rumores versa en el sentido de que el sindicato no pidió la prórroga, sino la empresa, pero eso no es cierto, nosotros tenemos los papeles para comprobarlo", dijo el líder sindical.
Ahora, resaltó, resultará vital trabajar en el piso, en las líneas de producción, para fortalecer la relación entre los trabajadores a fin de que, en caso de requerir una nueva convocatoria para llevar a cabo una asamblea, haya un porcentaje más alto de obreros.
Luego de recorrer durante casi dos horas más de 8 kilómetros, a su arribo a Casa Aguayo, una comisión de diez personas fue recibida por el subsecretario de Asuntos Políticos de Gobernación, Víctor Gabriel Chedraui.
Ahí, el funcionario se comprometió a que el gobierno del estado intermediará para evitar el paro, que afectaría no sólo a la plantilla laboral sino también a la economía de Puebla.
El subsecretario de Gobernación agregó que invitarán a las partes involucradas para que resuelvan la revisión con "inteligencia y madurez", por el bien de quienes laboran en la planta y de la entidad.

La negociación

Héctor Barba García, asesor jurídico del SITIAVW, dejó en claro que sí hay disposición para conciliar los intereses tanto de los directivos de VW como de los obreros, pero sólo de observar una postura flexible de parte de la empresa no será necesario llegar a la fecha límite.
"No hay ningún avance, la empresa insiste en un aumento directo al salario del 3.5 por ciento y de cero en prestaciones, y aunque para esta ocasión debemos reportar un estancamiento, aún confiamos en una solución pronta", puntualizó.
Asimismo, advirtió que ni el tema económico ni el administrativo tuvieron modificaciones. A los esquemas de productividad propuestos por la empresa, ya analizados por el SITIAVW, sólo restan detalles por concretar, pero tampoco podrán darse de forma positiva si la revisión salarial no muestra buenas señales.