HULE

Ulli es el nombre en náhuatl que nuestros antepasados atribuyeron a la gomorresina que hacían fluir mediante incisiones en la corteza del árbol llamado ulcuahhuitl.

Los científicos olmecas lograron hace 3 mil 600 años, con trabajo, observación y experimentación, reacciones químicas para permitir que el látex quebradizo, cuando se coagula, fuera maleable y elástico.

El ulli, por su gran capacidad para rebotar y desplazarse, fue relacionado con el concepto de movimiento (ollin).

Basados en los conocimientos que generaron los olmecas (ulmecas, por su relación con el hule), surgieron usos que han dado múltiples beneficios a la humanidad y a los industriales del hule con rendimientos millonarios.

Castilla elástica es el nombre técnico de este árbol que en su madurez alcanza 25 metros de altura. Es originario de México y prospera en clima cálido y húmedo.


Disco marcador de Chinkutlic, Chiapas



En la época prehispánica el hule tuvo usos ceremoniales, uno de los cuales consistía en gotearlo sobre papel amate. En el aspecto de aplicación, se empleó para herramientas y en la manufactura de las pelotas del juego llamado ullamaliztli o tlachtli. Por las investigaciones arqueológicas sabemos que la pelota utilizada en este deporte era de hule natural y podía tener 30 centímetros de diámetro; llegaba a pesar más de tres kilos.

tenam-2Los campos del juego de pelota son de diferentes tamaños y por lo general tienen forma de I. En la parte central corren paralelos dos taludes con inclinación de 20 a 45 grados. También los hay de paredes verticales. En el centro de los taludes, cerca del borde superior, hay un marcador; muchos de los que han localizado los arqueólogos tienen forma de aro y están ricamente esculpidos en piedra. Al estadio en el que se jugaba este deporte se le llamaba tlaxco.

También existen representaciones de los jugadores en códices, murales y esculturas en terracota; ahí se aprecia cómo están equipados con protectores de cadera y antebrazo, que usualmente eran las únicas partes del cuerpo con las que se podía golpear la pelota de hule.

En el territorio llamado Mesoamérica existieron más de mil 500 tlaxcos edificados en ciudades pequeñas y en grandes centros urbanos. En El Tajín hay 17 y en Cantona 24; con frecuencia el juego de pelota tenía carácter ceremonial.

El hecho de que hoy se juegen en diferentes localidades del país deportes de origen prehispánico es una muestra de continuidad cultural. Entre otros, el ulama en Nayarit; el juego de pelota prendida en Michoacán, que se desarrolla en la noche con bastón, y el de la pelota mixteca, en el que se utiliza un guante de cuero y una pelota de hule natural. La mayoría de estos deportes tiene reglas precisas.

El escultor Jorge Ismael Rodríguez, invitado para representar a México en la inminente Copa del Mundo con una pieza escultórica que ahora está colocada en el camino principal que lleva al estadio de futbol Ecopa, en Shizuoka, Japón, señala en el tríptico de presentación de su obra Jugador de pelota, que el hule enriqueció diversos deportes que incluyeron ese material en las pelotas y los hizo más ágiles y vistosos.
 
 


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