jueves 2 de mayo de 2002
La Jornada de Oriente publicación para Puebla y Tlaxcala México

 
n Dificultades organizativas y hasta conatos de violencia
Los trabajadores fustigaron parejo a Fox, a Melquiades, a Paredes y a sus litigantes

Francisco Rivas Zerón n

Y ni el gobernador la libró. Los poco más de 60 mil trabajadores afiliados a los sindicatos independientes se manifestaron en contra del gobierno federal, estatal y municipal; criticaron a la líder del magisterio, Leticia Jasso Valencia, por leer de manera deficiente su discurso y, además, protagonizaron tres conatos de violencia durante el trayecto de su desfile. Así transcurrió para estas agrupaciones el Día del Trabajo.
Apenas 15 minutos antes de las 9:00 de la mañana, los contingentes de los diferentes gremios ya estaban preparados para iniciar su marcha. Las pancartas multicolores con las consignas todavía permanecían abajo, entre las piernas de la clase trabajadora
A la voz de "ya llegó Melquiades", la pasividad con la que esperaron por casi 30 minutos se transformó. Así, comenzaron los reclamos, las peticiones y las silbatinas. "¡Ni PRI, ni PAN, todos son igual!", "¡Ya llega más temprano Melquiades!" y "¡Melquiades, o cumples o te sales!", fueron las consignas más socorridas entre los presentes, aunque con más fuerza pronunciadas por los empleados de la armadora alemana Volkswagen.
Después, Leticia Jasso, secretaria general de la sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), tomó la palabra. "Para nadie es secreto...", intentó elaborar su frase ante la interrupción, a gritos, de sus compañeros del Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación en Puebla (SETEP), quienes no dejaron de pedir su salida de la ceremonia conmemorativa: "¡Fuera!, ¡fuera!, ¡fuera!"

Consignas contra todos

Ya durante el desfile, las consignas fueron diversas. Los trabajadores del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos de la Volkswagen (SITIAVW) exigieron al gobierno de Vicente Fox Quesada condiciones económicas propicias para beneficiar la estabilidad económica de los poblanos; reprobaron sus propuestas de reforma laboral, y también, a decir de ellos, "¡PRI y PAN son lo mismo; ya no se chinguen más mi salario ni mis ahorros de las afores!"
Un hombre vestido con playera blanca, pantalón azul y zapatos negros, tapado del rostro con una máscara de Vicente Fox, a su paso se burlaba de los participantes, simulaba que cometía robos a los bolsillos de éstos y agitaba las manos en señal de triunfo. La respuesta no tardó: "¡Fox ratero!, ¡Fox mentiroso!, ¡transa!"
Mientras, los empleados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) exigieron al panista Francisco Fraile "que saque las manos de la vida interna de nuestro sindicato, ya basta de intromisiones".
Y los miembros del magisterio poblano se olvidaron por un rato de la vida nacional y enfocaron sus quejas en contra del gobierno del Melquiades Morales. "¡Melquiades, o cumples o te sales!; ¡Huerta Carrera no te vendas al gobernador!; ¡Melquiades queremos mayor presupuesto para la educación!", pregonaban al caminar.
Y lo mismo fue para Carlos Alberto Julián y Nacer, a quien le reprocharon la suspensión de pagos del Programa de Carrera Magisterial; sin embargo, algunas pancartas prometían perdón a cambio de la homologación de salarios, del pago de 90 días de aguinaldo en una sola emisión y de la liberación de plazas en escuelas de comunidades como Huaquechula, Cuyoaco y algunas localidades de San Pedro Cholula.
Más adelante, un contingente de la sección 23 del SNTE y trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia se manifestaron en contra de la construcción del estacionamiento subterráneo en el zócalo de la Angelópolis. "¡No a la privatización del patrimonio cultural!", rezaba una manta con frases en contra Luis Paredes.

Entre empujones y manotazos

A la mitad del desfile, cuando todavía marchaban los maestros de la sección 23 del SNTE, un grupo de docentes de la sección 51 decidió irrumpir en el trayecto para no esperar su turno, planeado con anticipación, para cerrar la ceremonia del Día del Trabajo.
De inmediato, los mentores comenzaron a empujarse y a jalonearse por mantenerse en el recorrido. Uno de los maestros de ceremonias instó a Leticia Jasso que pusiera orden, pero la líder ya no estaba en el lugar. Los gritos entre ambas agrupaciones se incrementaron hasta que, para desahogar la "circulación", la sección 23 optó por bajar por los carriles de lado izquierdo; la sección 51 se mantuvo de lado derecho.
El segundo conato de violencia también lo protagonizaron los maestros del SNTE. Al encontrarse de nuevo sobre la avenida Juárez y el Paseo Bravo, regresaron los empujones por ingresar primero a la avenida Reforma. El saldo: manotazos, gritos con palabras altisonantes, mismas que en cinco minutos terminaron al otorgar el paso a la sección 23.
Casi al final, los afiliados al Sindicato Unitario de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla (SUNTUAP), quienes marchaban con los independientes, decidieron salir de la fila para esperar al contingente proveniente del Mercado Hidalgo. Durante su espera, se encontraron en el camino con los miembros del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Puebla (SITUAP) y con los de la Asociación de Personal Académico de la máxima casa de estudios (ASPAUAP).
Los primeros llamaron "¡charros!, ¡apatronados! y ¡vendidos!" a quienes ostentan la titularidad del contrato colectivo. Enojados, los de SITUAP y ASPAUAP reaccionaron con consignas de "¡rateros!, ¡corruptos!, ¡alcohólicos!", lo que motivó que se calentaran los ánimos, y de no ser por un grupo de docentes que se interpuso entre ambos gremios, poco faltó para que dejaran la guerra verbal por los golpes.