Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Viernes 29 de marzo de 2002
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Política

ASTILLERO

Julio Hernández López

ADAN MEDRANO RODRIGUEZ, cuyo sobrenombre (El Licenciado) era augurio de éxito político, fue detenido la tarde del pasado miércoles en Matamoros de Tomás Yarrington, cuando se había bajado del vehículo en que paseaba, sin guardaespaldas, a comprarle un helado a un menor de edad que sufría los calores tamaulipecos. Esta fue la segunda detención incruenta de un capo notable (la primera fue la de Benjamín Arellano Félix, quien, como se recordará, vivía en una colonia residencial de medio pelo de Puebla tras el increíble disfraz de ciudadano honorable, sin guaruras a la puerta ni operaciones de cirugía estética ni esclava de oro macizo en la muñeca).

LA PACIFICA APREHENSION de quien era considerado en la lista de la PGR segundo ejecutivo en importancia de la empresa de importaciones y exportaciones denominada Cártel del Golfo, llenó de júbilo a la FBI y a la DEA, pues el susodicho Licenciado había tenido el atrevimiento de agredir a agentes de esas entidades del vecino gobierno que, en su indignación, llegó a ofrecer 2 millones de dólares a quien colaborara a la detención del osado capo mexicano (por cierto: el asunto que investigaba Mario Roldán Quirino, el funcionario de la fiscalía antidrogas asesinado en febrero pasado en el Distrito Federal, era justamente el de este narco con apodo de pretensiones profesionales). La historia de la captura de El Licenciado habría sido limpia y redonda (ni disparos de arma de fuego, ni forcejeos, tal vez ni siquiera palabras malsonantes; todo en un marco de caballerosidad y civilidad impresionantes) a no ser porque, en cuanto se enteraron los socios de Medrano Rodríguez de que no lo habían dejado disfrutar los helados pueblerinos, persiguieron a los captores policiacos, obligándolos a entrar a todo galope a la guarnición militar de la plaza, cuyas puertas estaban abiertas por petición urgente hecha a bordo de los vehículos oficiales por los espantados interruptores de degustaciones de nieve.

ESTAS ACCIONES GUBERNAMENTALES mueven a malos pensamientos por más que se esté en plena Semana Santa. Dado que, en realidad, las muy cacareadas detenciones no significan por sí mismas ninguna disminución en el volumen de operaciones de narcotráfico, sino simples reacomodos en los organigramas de esas empresas importadoras y exportadoras, podría parecer que la exhibición de esas piezas de caza obedecen más a propósitos publicitarios gubernamentales -šqué mejor momento para la detención del jefe del cártel de Tijuana que los días previos a la Cumbre de Monterrey a la que asistiría el jefe Bush!- y, acaso, a la redefinición, dirigida desde las alturas, del gran negocio nacional. Además, la placidez con la que llevan su vida tan buscados y perseguidos personajes del narcotráfico, y la facilidad con que pueden ser detenidos, como si todo fuera un guión arreglado, una convivencia concertada (e incluso las posteriores reacciones de ánimos capaces de persecuciones hasta instalaciones militares, como de gente que se siente traicionada en pactos de honor), generan especulaciones de toda índole, como le fueron expresadas ayer mismo por periodistas al doctor Mario Estuardo Bermúdez Molina, fiscal especial para la Atención de Delitos contra la Salud de la PGR, quien dio a conocer la peculiar aprehensión en rueda de prensa.

EL PRIMER REPORTERO en hablar en esa sesión fue Gustavo Castillo, de La Jornada, quien dijo que en las recientes detenciones "lo curioso es que regularmente se les atrapa solos, sin más escolta, ni hay más detenidos; pareciera que ya las organizaciones les están poniendo en sus manos a importantes narcotraficantes", e incluso "tal pareciera que han logrado abrir a los equipos de seguridad, que pudieran rodearlos para poder penetrar, pero Ƒqué pasa con esa gente, la detienen, dónde ha quedado?" El fiscal Bermúdez Molina respondió que la detención de El Licenciado era producto del "seguimiento de varios meses", y que "después de todo el trabajo recopilado se pudo saber que esta persona se encontraba en la ciudad de Matamoros, haciendo vida casi normal dentro de lo que ellos realizan". Pero, "de ninguna manera esto es por algún tipo de anuncio o noticia que nos haya dado gente de la propia organización", sino resultado del "trabajo estricto" de la PGR. Antonio Guzmán, de Formato 21, asegundó más delante: "voy a ser reiterativo, señor fiscal. Sin embargo, sí sorprende que en las últimas detenciones de narcotraficantes no se haya hecho un solo disparo, y no porque necesariamente tenga que haber muertos en este tipo de operativos, pero sí da qué pensar la forma en que esto ha ocurrido". En una parte de su respuesta, el fiscal contestó: "No quisiera yo pensar en ninguna forma que esto estuviera dando la impresión, y qué lástima que así sea considerado, de que hay especies de venta de los propios miembros de la organización criminal".

(LEA, ADEMAS, EL adicto a esta columna, las siguientes palabras del fiscal, al explicar la razón por la cual, aunque los cárteles estén "prácticamente desmantelados", sus operaciones siguen adelante: la muerte de Ramón, la detención de Benjamín y otras capturas, dejaron al consorcio de los Arellano Félix, "en cuanto a su estructura más alta, absolutamente desmantelado. Lo que pasa es que las organizaciones criminales tienen una estructura operativa y de actuación semejante a una empresa, y entonces todo lo que son sus departamentos distintos, de operación, producción, distribución, ventas, siguen operando, pero evidentemente la ausencia de los líderes del cártel está afectando a las organizaciones criminales".)

OTRO DETALLE LLAMATIVO de la detención anunciada ayer es el hecho de que El Licenciado no pasó al penal de alta seguridad de Almoloya, como otros capos de su talla, sino que fue enviado al Reclusorio Oriente en el que tendrá más posibilidades de planear una fuga. Héctor Cruz, de Excélsior, pidió lo siguiente en la rueda de prensa mencionada: "...saber si dentro de las investigaciones se tiene contemplado el cómo ocurrió la fuga de Osiel Cárdenas, en julio del 98, y de la cual, hasta donde sabemos, nunca se fincó responsabilidad penal contra las personas que lo custodiaban, entre quienes estaban tanto militares como personal civil. Y, para precisar, a cargo del señor Santiago Vasconcelos, del cual nunca se volvió a informar de esa investigación. Y, por el otro, lo que me preocupa, como ciudadano, es que están poniendo a este señor a disposición de la juez Olga Sánchez Contreras, actual juez quinto de distrito, y quien giró orden de aprehensión como juez tercero. Eso nada más para un recordatorio: esta señora cuenta con otros antecedentes, como haber dejado en libertad a otros conocidos narcos, como El Metro, por ejemplo. No sé si han contemplado esa posibilidad o estos antecedentes de esta juez".

Y HASTA ALLI la deja este tecleador, que irá este Viernes Santo a una heladería a tratar de entender qué está pasando en el mundo mexicano del narcotráfico y su persecución. Ya nos encontraremos aquí, nuevamente, el próximo lunes.

Fax: 55 45 04 73 [email protected]

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