Directora General: Carmen Lira Saade
México D.F. Miércoles 20 de marzo de 2002
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Sociedad y Justicia

El cabildo panista lo sustituyó por una figura religiosa

Sigue en el exilio busto de Juárez; en 2000 fue retirado de Bustamante, NL

GEORGINA SALDIERNA Y DAVID CARRIZALES ENVIADA Y CORRESPONSAL

Bustamante, NL, 19 de marzo. En agosto de 2000, San Miguel Arcángel lo expulsó de su hogar. El escándalo nacional que su destierro provocó, permitía esperar su pronto retorno a casa. Pero 19 meses después sigue en el exilio.

Se trata del busto de Benito Juárez, una vieja estatua de bronce que por acuerdo del cabildo fue retirada de la plaza principal de este municipio, para ser sustituida por un monolito del arcángel San Miguel. La argumentación de panistas y priístas para llevar a cabo el desalojo fue que el nombre oficial del lugar era San Miguel de Bustamante. Sin embargo, la explicación no convenció a nadie y, como era de esperarse, la decisión generó críticas y señalamientos.

La entonces diputada local del Partido del Trabajo, Guadalupe Rodríguez Martínez, lamentó que el ayuntamiento panista a cargo de Jorge Santos Gutiérrez hiciera a un lado a los héroes nacionales para privilegiar una figura religiosa, mientras funcionarios de la propia alcaldía reconocieron que el cambio provocó la inconformidad de los creyentes de otras religiones.

En aquel momento, la legisladora local puntualizó que los santos tienen sus espacios en templos, donde se les rinde culto, mientras que un héroe nacional los tiene en las plazas públicas, en las que recibe el homnaje de todos. Señalaba que las autoridades estatales y municipales que cometieron esta tropelía debían enmendar su error.

Los señalamientos y las críticas en contra de la decisión pronto rebasaron los límites del estado y se convirtieron en un debate de alcance nacional, en una muestra más del estilo de gobernar del PAN, para entonces ya conocido por su rechazo a las minifaldas y su tendencia a cambiar los nombres de las calles por los de personajes del blanquiazul.

Jorge Santos Gutiérrez, edil de Bustamante, se vio obligado a poner a consulta la decisión del cabildo, pero de nuevo San Miguel Arcángel se impuso al Benemérito de las Américas. De 2 mil 332 electores que en agosto de 2000 tenía el ayuntamiento, sólo participaron 404 personas, de las cuales 352 votaron a favor del santo y 52 por Juárez.

Para ganar, según las crónicas periodísticas, los panistas manipularon la historia nacional y difundían que Benito Juárez había "entregado la mitad del territorio mexicano" a Estados Unidos.

Para reparar el daño a la figura de Benito Juárez, masones y liberales realizaron un acto de desagravio siete meses después, el 21 de marzo. Participantes del evento dialogaron con la nueva administración municipal -encabezada por la panista Norma Yolanda Robles de Santos, esposa del anterior alcalde-, que les prometió reinstalar el busto del oaxaqueño en la plaza principal.

Sin embargo, Felipe Martínez Alcántara, presidente del Frente Liberal Revolucionario en la entidad, precisó que la alcaldesa Robles a lo que se comprometió fue a instalar una estatua de Juárez que costearía el gobierno de Fernando Canales Clariond.

Pero a más de año y medio del escándalo, ni el viejo busto de bronce ha regresado a la plaza principal, ni el gobierno del estado ha financiado la construcción de una nueva estatua que sea colocada en ese lugar. El benemérito sigue en un pequeño parque infantil que lleva su nombre, a un costado de la iglesia principal.

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