MARTES Ť 20 Ť AGOSTO Ť 2001
Ť Cuestiona la falta de interés del gobierno federal

Igual a 12% del PIB, costo por daños ambientales: CCAAN

Ť Advierte sobre riesgo de degradación ecológica a largo plazo

ANGELICA ENCISO L.

Mientras cada año el país pierde el monto equivalente a 12 por ciento del PIB por los daños al medio ambiente, en los últimos siete años el gobierno tan sólo ha destinado al sector anualmente en promedio 0.2 por ciento del PIB. Esto indica que "la importancia que da el gobierno federal a las cuestiones ambientales no es relevante" y que la degradación ecológica amenaza la viabilidad a largo plazo, el bienestar y la calidad de vida de la población, así como la sobrevivencia de innumerables especies y ecosistemas.

El documento Prioridades en el reforzamiento de la capacidad de gestión ambiental en México, de la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte (CCAAN), precisa que los principales impactos ambientales se presentan en el agua, los recursos forestales, la calidad del aire y la biodiversidad, mientras que los sectores que más los degradan son el agrícola, ganadero, industrial, energético y turístico.

delfinesDestaca que un factor determinante en el medio ambiente es el gasto que se destina al sector, el cual de 1995 al 2000 osciló entre 0.93 por ciento y 1.22 por ciento del presupuesto total federal. Si se compara el monto destinado a protección ambiental con el PIB se tiene que está en niveles de 0.2 por ciento, lo cual es "bajísimo si se compara con lo que destinan países de la OCDE que están más orientados a la sustentabilidad, como es el caso de los nórdicos y algunos europeos que gastan entre 0.9 y 1 por ciento del PIB en protección al ambiente".

Pero además, las estimaciones dan cuenta de que los costos de la degradación ambiental en México alcanzan entre 11 y 14 por ciento del PIB, lo cual es infinitamente superior con los recursos que se destinan cada año a la protección ambiental.

El documento presenta datos aproximados de la pérdida económica anual que es de 7 mil 60 millones de dólares ?contra los mil 400 millones de dólares de presupuesto al sector?, de los cuales mil 160 millones de dólares corresponden al agotamiento de mantos freáticos; mil 200 millones a erosión del suelo; 3 mil 630 millones son resultado de los daños a la salud, derivados de la contaminación de agua y por los residuos sólidos; y mil 70 millones por efectos en la salud ocasionados por la contaminación ambiental en la ciudad de México.

"La poca importancia que el Estado ha dado a las principales cuestiones ambientales ha provocado que los recursos destinados al costo ambiental sean insuficientes para atender las prioridades a lo largo del territorio nacional", sostiene el organismo.

Y además de que son bajos los recursos destinados a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales -alrededor de mil 400 millones de dólares- indica que 50 por ciento del presupuesto de la dependencia se destina a cuestiones que no son propiamente ambientales, como es el caso del programa hidráulico que maneja la Comisión Nacional del Agua, organismo desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Distribución irregular, origen del conflicto por agua

En cuanto a los problemas específicos, refiere que el conflicto del agua no es por la cantidad disponible per cápita sino por su irregular distribución, ya que 50 por ciento del líquido se concentra en 10 por ciento del territorio nacional, además de que del total de las 294 zonas hidrológicas, 197 padecen sobrexplotación, es decir 67 por ciento de los mantos acuíferos.

En cuanto a los recursos forestales indica que la deforestación alcanza ya niveles alarmantes y las principales causas son "los incendios, la pobreza rural, los derechos de propiedad insuficientemente claros, las políticas agrarias que promueven la desvalorización de los recursos forestales, la falta de apoyos e incentivos adecuados".

De las selvas, "hoy en día difícilmente restan más de 800 mil hectáreas dispersas en la región lacandona, en los Chimalapas y en algunos manchones aislados e inaccesibles de Veracruz y regiones de Oaxaca. El caso de las selvas del sur del país es particularmente grave, ya que se reducen en promedio 1 o 2 por ciento al año, lo que anuncia su desaparición en poco más de 50 años".

En cuanto a calidad del aire, resalta que las zonas más afectadas son los corredores industriales y las zonas metropolitanas, mientras que la pérdida de biodiversidad se relaciona con el avance de la frontera agrícola y ganadera; las formas irracionales de explotación agropecuaria y forestal; el tráfico ilegal de especies e introducción no ponderada de especies exóticas; la expansión de la mancha urbana; prácticas cinegéticas irresponsables, y el desarrollo no regulado de infraestructura de servicios. "Todos estos factores ponen en peligro la sobrevivencia de muchas especies silvestres", señala.

El documento también hace referencia los daños ocasionados por la industria, la cual es responsable de la generación de los residuos peligrosos, del 14 por ciento de las emisiones de efecto invernadero, del 3 por ciento del consumo de agua y del 10 por ciento de las descargas residuales.

En cuanto al impacto del turismo en el medio ambiente, indica que los efectos de esta actividad se han incrementado y diversificado, pero las amenazas más serias se relacionan con la destrucción y modificación del hábitat.