LUNES Ť 25 Ť JUNIO Ť 2001

Ť El gimnasio. Spa de letras se estrena mañana en Canal 22

Ejercitar la lengua como el cuerpo, propone Boullosa

Ť En la emisión, escritor e invitados promoverán un uso más lúdico del español mediante figuras retóricas y juegos

ARTURO GARCIA HERNANDEZ

Los intelectuales, reconoce el escritor Pablo Boullosa, hemos criticado a la televisión como "la caja idiota", pero "en cierto sentido me parece hasta vergonzoso que no hayamos podido crear la mejor de las televisiones en este país. Ha faltado creatividad intelectual desde la pantalla chica, en lugar de poner simplemente las cosas frente a las cámaras y presentarlas". A partir de esa inquietud, Boullosa concibió un programa en el que la cultura y, particularmente, la literatura se degusten como algo lúdico y entretenido, sin pretensiones didácticas o académicas: El gimnasio. Spa de letras, que comenzará a transmitirse mañana, a partir de las 20 horas, por Canal 22.

Director, conductor y autor de la idea, Pablo Boullosa describe El gimnasio... como un programa mixto. "A caballo entre la Sopa de letras que conocíamos en la vieja televisión y las entrevistas con escritores". La locación es, efectivamente un gimnasio, para jugar con la idea, no necesariamente cierta, de que los intelectuales no hacen ejercicio, y con la premisa opuesta: que quienes hacen mucho ejercicio no tienen cerebro. El título, asimismo, alude al juego y al ejercicio mental que se pone en práctica en el programa.

Boullosa explica: "Somos varios atletas ahí jugando y son juegos con diccionario. En un principio la idea era hacer un programa similar al que se hacía en la serie Textos y pretextos, de Ernesto de la Peña, pero fue creciendo el concepto hasta ser un programa de una hora con muchas secciones y juegos distintos".

Hablar bonito y estar bonita

El gimnasio "asume hasta sus últimas consecuencias la noción de que nuestra lengua, el español, es un hecho estético, y como tal guarda afinidades con las preocupaciones estéticas de quienes acuden regularmente a gimnasio. Quizá no sean tantas las diferencias entre querer hablar bonito y querer estar bonito, o quizá sí; pero en todo caso hay que aprovecharlas".

No se trata, en rigor, de promover un mejor uso del español, expone Boullosa, "sino de promover un uso más lúdico de nuestra lengua. Repasamos figuras retóricas clásicas, juegos de engaños y un conjunto de conocimientos inútiles pero divertidos".

En El gimnasio... participarán regularmente Francisco Segovia, Germán Ortega, Alicia García Verruga, Vivián Abenshushan y José Manuel Prieto. Además, en cada emisión estará un escritor invitado: Enrique Serna, Alvaro Mutis, Salvador Elizondo, Alejandro Rossi, Juan Villoro, José de la Colina, Ernesto de la Peña, José Luis Martínez, Hugo Hiriart, Christopher Domínguez Michael, Alberto Fuguet, Francisco Prieto y Carlos Montemayor, entre otros.

A diferencia de lo que suele ocurrir, los escritores no conversarán sobre su obra o su persona, sino de temas diversos. Boullosa afirma: "Los escritores, como cualquier persona, somos más interesantes cuando hablamos de las cosas que nos gustan más que de nosotros mismos. En El gimnasio yo les pido hablar de una escena, un personaje o un libro que les parezcan muy intensos".

Habrá también una sección sobre los problemas actuales del español y la promoción de la cultura, con la intervención del filólogo José Moreno de Alba y del escritor y editor Felipe Garrido.

El gimnasio buscará rating?

--Me encantaría que lo tuviera y siento que tenemos que buscar ese rating todos y no sólo este programa.

-Existe la idea de que a la televisión cultural no tiene por qué importarle el rating.

-Creo que es equívoco. No digo que la función de la televisión cultural sea buscar rating, pero creo, tengo la esperanza, de que a la gente sí le interesan las buenas cosas.

''Los intelectuales han criticado a la televisión como la caja idiota, pero por otro lado es la gran tentación, es la manzana de la gloria y la fama que todo mundo quiere morder. Lo que ha faltado es que los intelectuales piensen en el lenguaje televisivo desde un punto de vista creativo, imaginativo. Eso es lo que he intentado hacer con El gimnasio".

Enrique Serna, uno de los primeros invitados, añade que El gimnasio "es una invitación a que la gente ejercite la inteligencia y la capacidad verbal, al igual que ejercita sus músculos". Considera que "el éxito del programa depende de que los escritores demuestren que realmente el ejercicio mental y la lectura pueden provocar belleza cautivando a los espectadores. Es una arma de doble filo: seguramente funcionará cuando haya escritores que dominan muy bien la palabra hablada, que tienen muchas tablas para improvisar en público. Pero hay escritores, entre los que me incluyo, que no tenemos esa capacidad, pero tampoco es definitorio de lo que es un gran escritor. En México, la mayor figura de nuestra narrativa en el siglo XX, Juan Rulfo, no podía hilvanar cuatro frases en público con un mínimo de coherencia."

-ƑEs una tentación la televisión para los intelectuales?

-Sí, es una gran tentación que generalmente no hemos podido manejar bien porque tiene un lenguaje distinto al nuestro. Nuestra mayor aportación puede ser detrás de las cámaras, en la escritura de libretos y de guiones.