LETRA S
Mayo 3 de 2001 
IVA a los medicamentos una propuesta nociva para su salud
 

ls-vasoFERNANDO MINO

 

Luego de la gran ofensiva publicitaria sobre las bondades de su reforma hacendaria, el gobierno del presidente Fox no termina de convencer a nadie. Su propuesta de cargar el peso de la recaudación fiscal en el consumo más que en los ingresos, en particular su intención de gravar con el IVA los medicamentos y los alimentos, ha encontrado pocos seguidores y cada vez más opositores.

Los argumentos esgrimidos en su defensa no convencen y los supuestos beneficios generan grandes dudas. Sobre todo para quienes lidian a diario --médicos, pacientes y sus familias--, con los estragos físicos y económicos que provocan enfermedades como el sida, el cáncer, la diabetes Mellitus, la hipertensión y otras de naturaleza crónica. Mientras el gobierno insiste en el carácter progresivo del impuesto a medicinas y alimentos ("quienes consumen más, por tener mayores ingresos, van a pagar más; y quienes consumen menos, por tener poco, van a pagar menos"), las personas con VIH/sida y sus familias no dudan del impacto negativo que tendrá la medida en sus ingresos familiares.

IVA, virus que destruye las defensas económicas de las personas

El doctor Carlos Avila, uno de los especialistas pioneros en la atención a pacientes con VIH/sida, investigador de los Institutos Nacionales de Salud, se ha especializado en el estudio del impacto económico de la epidemia. Para él, el IVA en alimentos y medicinas es un impuesto regresivo, "pues en los sectores de menores ingresos el impuesto será mayor en proporción que para los de mayores ingresos. Quien tiene un menor ingreso dedica la mayor parte al consumo de productos básicos, y tiene cero ahorro. En cambio, en los niveles altos de ingreso, sólo una pequeña proporción se destina a artículos básicos."

Esa situación se agrava con enfermedades consideradas catastróficas por su impacto negativo: "una familia con un miembro con cáncer o VIH/sida se verá muy afectada. Hay muchos estudios que señalan que la discapacidad reduce el ingreso de una familia y aumenta la necesidad de consumo en medicamentos y de atención especial al enfermo. Estos sectores serán los más afectados por el aumento al IVA."

Según datos del Conasida, en esa situación estarían más de 18 mil personas con sida registradas aún con vida. De ese número, 4,400 no cuenta con seguridad social, y la mitad de esta última cifra, con ninguna cobertura de medicamentos (datos a octubre del 2000). Por supuesto, esas cifras no son las reales. Por el subregistro de los casos, se calcula que la cifra real es mayor en por lo menos 35 por ciento, y mucho mayor la de la población portadora del VIH.

La familia del señor Juan es una de esas familias que se verían afectadas por el incremento del IVA a medicinas y alimentos. El es pequeño comerciante, sus ingresos aproximados son de 350 pesos a la semana. Vive con su esposa y dos de sus hijos, uno de ellos tiene sida. Su hijo recibe atención en el Hospital General y algunos de los medicamentos los obtiene en el centro de atención de la Clínica Condesa Especializada en VIH/sida, y aun así gasta al menos 200 pesos al mes para tratar a su hijo, que de todas maneras resultan insuficientes. Carece de cualquier otro tipo de apoyo por parte del gobierno.

A poco más de un año de su fundación, la Clínica Condesa, perteneciente al gobierno del Distrito Federal, atiende a más de 400 pacientes no asegurados y de escasos recursos. Ahí, Eugenio Pazarín Osornio se encarga del centro de atención Rubén Pérez Silva para personas que viven con VIH/sida, que funciona como banco de medicamentos. "Lo que hacemos es solicitar a las personas con seguridad social que donen sus medicamentos sobrantes para redistribuirlos. Además, damos consultoría y orientación sobre los tratamientos y lo que significa vivir con VIH", explica Eugenio, quien además pertenece a la Red Mexicana de Personas que Viven con VIH/sida, AC.

En el tiempo que lleva trabajando de voluntario en la Clínica, Pazarín Osornio ha conocido muchas historias. Por su contacto diario con la gente afectada por el sida, conoce muy bien la situación. La mayoría de las personas que atiende son de escasos recursos. "Si suben los impuestos, estas personas tendrán menos posibilidades de adquirir medicamentos, con las consecuencias que eso implicará para su salud", señala.
 
 

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Onusida recomienda eliminar IVA a medicamentos

El secretario de Salud, doctor Julio Frenk, ha reiterado en múltiples ocasiones que los medicamentos para tratar enfermedades crónicas, entre ellos los usados para combatir al VIH, no serán gravados con el IVA y extiende esta exención de impuestos a 100 sustancias activas, que equivalen a 300 medicamentos esenciales, las más usadas para tratar las enfermedades más comunes que afectan sobre todo a los más pobres. Por ello, dice, este impuesto no perjudicará a los pobres.

Sin embargo, el mismo doctor Frenk admite que no se exentará del IVA a todo el cuadro básico de medicamentos, porque sería "un número muy elevado de productos en el mercado".

El sida, se ha dicho, es todo un tratado de enfermedades. El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) destruye gradualmente al sistema de defensas del organismo y logra debilitarlo al grado de hacerlo presa de infecciones y enfermedades poco comunes en organismos sanos, pero que a una persona con VIH le pueden provocar la muerte. Según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/sida (Onusida), suman al menos 14 las afecciones o "enfermedades oportunistas" que pueden atacar a un organismo con sida. Para todas ellas existen tratamientos, de manera que una persona con sida, además de las terapias combinadas para atacar la infección por VIH, debe tomar medicinas para tratar o prevenir dichas enfermedades; medicamentos anticancerosos para tratar neoplasias malignas, paliativos para el dolor y los malestares, muchos de ellos provocados por las mismas terapias antiVIH (Onusida, Acceso a medicamentos. Marzo 1999). Una persona en esas condiciones, puede llegar a ingerir hasta 35 pastillas diarias. El problema es que muchos de esos medicamentos, por tratarse de enfermedades poco comunes, no son considerados esenciales, son caros y no se encuentran versiones genéricas en el mercado a precios más accesibles. Por ello Onusida recomienda suprimir los impuestos al valor agregado de todos estos medicamentos como una de las medidas para hacerlos más accesibles.

Para nuestros entrevistados, el gasto en VIH/sida es mucho más que medicinas, "pues un enfermo crónico gasta una proporción en su tratamiento y otra, más grande, en gastos indirectos, como la transportación a los centros de salud, en cuidados de higiene de la piel, dentales, bucofaríngeos, del lugar de habitación, etcétera. Todo eso estará gravado con IVA", señala el doctor Carlos Avila. "Si presentan infecciones oportunistas hay que atacarlas, además de que necesitan tomar complementos dietéticos y vitamínicos, y una dieta balanceada. Estamos hablando de un gasto aproximado de 1,500 pesos mensuales, aun con el apoyo que les proporciona este centro", señala por su parte Eugenio Pazarín.

Todo ello sin contar el efecto inflacionario que tendría la medida, como apunta el especialista en el impacto económico del sida, el doctor Avila: "cualquier cosa que aumente los precios de los productos básicos producirá una escalada de precios. Cualquier servicio relacionado con la salud se va a encarecer en función del encarecimiento de los medicamentos.Sabemos que existe cierto desabasto de medicinas en los servicios públicos de salud que podría complicarse con el encarecimiento de los fármacos."
 

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ls-vientre1No se sabe cómo se aplicarán los recursos recaudados

El impacto negativo del aumento del IVA a las medicinas sólo podría aminorarse, según el doctor Carlos Avila, asegurando una mayor cobertura o garantizando la cobertura universal en los servicios de salud y en la distribución de medicamentos, pero de eso, añade, no se ha hablado.

Aunque el secretario de Salud sostiene que eliminar la tasa cero a medicinas, permitiría al gobierno obtener recursos adicionales por 6,500 millones que podrán destinarse al gasto en salud (Conferencia de prensa, 9 de abril), no está clara la manera como se redistribuirían esos recursos. Aún cuando se dejaran en tasa cero los 100 medicamentos mencionados, apunta el doctor Carlos Avila, nadie ha mencionado qué parte de la redistribución de la reforma hacendaria se destinará para la compra o provisión de esos medicamentos en los hospitales públicos. "No sabemos específicamente cómo nos va a beneficiar la reforma fiscal en términos de servicios de salud, no está claro. No hemos visto un plan para aumentar la cobertura o el abasto de medicamentos. Supongo que se va a hacer un buen uso de los recursos, pero es sólo un supuesto, no hay nada que lo garantice."

Esta carencia de información sobre el impacto social de la reforma fiscal es lo que ocasionó, entre otras cosas, mayor oposición y finalmente que se pospusiera su discusión. Uno de los analistas que más se han opuesto a la medida es el investigador y profesor del Departamento de Atención a la Salud de la UAM Xochimilco, Gustavo Leal F., "parece que todo obedeciera a un fundamentalismo recaudatorio", dice, y califica a la propuesta fiscal del gobierno como una "penalización recaudatoria" que afectará a los más pobres. "Lo que está haciendo Fox es faltar al compromiso de abanderar el gobierno del cambio, penalizando a los pobres y a la clase media."

Para Gustavo Leal, llama la atención el papel que está realizando el secretario de Salud como "promotor de una reforma hacendaria que afectará en forma importante a la salud de la mayoría de la población. Es curioso que un priísta, como Frenk, sea uno de los más activos promotores de la reforma foxista, aún cuando no existe ningún estudio sobre los impactos en la salud que la reforma pudiera tener. El único argumento relacionado con la salud, tratado en forma muy general, es la necesidad de combatir la automedicación."

Ante esta falta de información y por la controversia generada, la Cámara de Diputados acordó aplazar la discusión sobre la propuesta de Nueva Hacienda Pública para un periodo extraordinario o, de plano, hasta el próximo periodo ordinario de sesiones a iniciarse en septiembre. Ninguna fracción está totalmente a favor de la propuesta. El diputado panista Rafael Orozco Martínez, secretario general de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, comenta a Letra S: "estamos analizando toda la información, todavía no estamos con una decisión firme, pues necesitamos valorar el impacto que podría tener el alza al IVA en los grupos más pobres". Por su parte la diputada perredista Adela Graniel, miembro de la misma Comisión señala que la propuesta del Ejecutivo es excluyente, "el gobierno mexicano no puede copiar modelos de países del primer mundo, con las condiciones de pobreza que imperan en el país".

Como sea, la propuesta foxista de aumentar el IVA a medicinas y alimentos ha tenido serios tropiezos y muy pocas simpatías. Su argumento de que una medida así no perjudicará a la población de escasos recursos, difícilmente ganará adeptos, sobre todo entre quienes sienten que un mayor peso en la carga de su castigado gasto familiar tendría el mismo efecto que un tiro de gracia.