Jornada Semanal, 18 de marzo del 2001
 
 

¡AHÍ VIENE EL OBISPO ONÉSIMO, HEREJES JIJOS DE SU PELONA!
(TOMADO DEL SEMANARIO DE SAN GORDIANO)

  Para que el señor Navarro vea que la arqueología está viva.   Tropas de Jesús vamos a la guerra.
No desmaye nadie sigan su bandera.
Canción cristera


Con cien enardecidos feligreses y cuarenta policías armados, el caudillo de Ecatepec, el obispo Onésimo, irrumpió en el templo violado y ocupado por los herejes de la Iglesia Católica Mexicana (peores que aleluyas, jijos del Patriarca Pérez) y sacó a empujones de la casa de Dios a los invasores, recuperando así para el patrimonio de la Iglesia de Roma, no sólo un edificio sino un lugar bendecido por el ritual religioso. Tendrá que ser nuevamente consagrado, pues la ocupación perpetrada por los herejes así lo exige. El santo y ardoroso obispo se encargará de la ceremonia que reunirá a lo más granado de la sociedad ecatepense. Nuestra pía corresponsal nos informa que la ceremonia será amenizada por el coro infantil de la catedral de Ecatepec y que el obispo Onésimo actuará como solista. Al terminar, un grupo de bellas damitas de la región interpretará canciones de nuestro folclore tradicional y se servirá un ambigú rociado con caldos de la Francia.

Estamos de plácemes, en San Gordiano y el resto de la cristiandad, pues esta acción nos hace recordar los buenos momentos de Pedro el Ermitaño. En México agachamos la cabeza desde la época del masonazo Gómez Farías y sus leyes de desamortización. Juárez nos bocabajeó todavía más, don Porfirio nos dio un respiro, pero sin reformar las leyes de dizque reforma; luego, los revolucionarios saquearon los bienes de la Iglesia y sus ministros, aunque llevaban imágenes sagradas en los sombrerazos y, más tarde, los templos recuperados por los santos cristeros fueron ocupados de nuevo por el gobierno (claro que había maneras de suavizar esas invasiones). Gracias al presidente Salinas regresamos por nuestros fueros de los que ahora gozamos plenamente pues, entre otras circunstancias felices, de alguna manera regresamos al poder.

Otras buenas noticias nos alegraron la semana: la valerosa declaración del obispo de Veracruz condenando a las hetairas y a los pederastas y levantando la veda de esas alimañas perniciosas. Por su parte, el estricto señor alcalde de Veracruz ha puesto a la policía municipal a corretear travestis y güilas por todas las calles del puerto y esperamos que en el próximo carnaval haga una redada histórica que supere hasta los más sublimes sueños de limpieza moral del Sr. alcalde de Aguascalientes. El alcalde de Alvarado se ha unido a esta cruzada y, siguiendo las formas gramaticales de su región, ha dado instrucciones a su policía de la siguiente manera: “Cabrones, me agarran a todos los putos y a todas las putas y si no se los va a llevar la chingada.” Vamos a ver si otros estados y municipios del país siguen estos buenos ejemplos. Proponemos a los amigos de la modestia en el vestir y de los hábitos decentes que hagan rogativas por las calles de sus ciudades y pueblos, cantando con vigor un himno de permanente actualidad: “Viva María, muera el pecado y viva Jesucristo sacramentado.” Tal vez, para dar mayor fuerza a estas manifestaciones sería conveniente vestir con hopas y capirotes a un grupo selecto de invertidos y de cortesanas y colocarlo al frente de las huestes moralizantes. Al terminar el acto en la puerta misma de la iglesia más importante de la localidad, podría cantarse el luminoso himno guadalupano: “De la santa montaña en la cumbre, apareció como un ángel María, disipando con plácida lumbre las tinieblas de la idolatría” (¡chúpate esta mandarina, herejote Monsiváis!).

Vamos a ver si estas actitudes edifican a ciertas autoridades debiluchas o demasiado pragmáticas que colocan en un segundo plano todo lo relacionado con la moral y las buenas costumbres. Los invitamos para que vigilemos estrechamente a los funcionarios culturales (ya nos dimos cuenta de que la mayor parte de ellos trabajaron en el régimen anterior) para evitar que se dejen engañar por los pseudoartistas y sus fotos de encueradas, sus obras de teatro con manfloras y viragos y sus literaturas de poetisos y degenerados.

Debemos actuar como los sinarquistas de los buenos tiempos de Abascal, la Colonia de María Auxiliadora, la toma de Morelia... es decir, “mil pasos adelante ni uno atrás” y, como dijo en la campaña el ahora presidente: “Si retrocedo, mátenme.” Por otra parte, ya son pocos los que recuerdan que el sinarquismo fue la primera organización política que le ganó unas elecciones a la maquinaria revolucionaria, que debió echar mano del recurso extremo de la violencia para conservar el poder en la capital de la derecha, la piadosa ciudad de León, Guanajuato.

Este Semanario saluda al obispo de Ecatepec, bragado de los buenos, y a los alcaldes de Veracruz y Alvarado. La recuperación de los bienes de la Iglesia, la constante persecución de herejes, degenerados y pirujas son algunas de las tareas indispensables que deben cumplir los jerarcas de la Iglesia y los poderes políticos. Conviene repasar las normas de la Santa Inquisición para evitar el desprestigio que puede sufrir la Iglesia si ejerce por sus propias manos la justa venganza pública. Los santos padres dominicos nos enseñan que, en esas circunstancias, el poder eclesiástico debe retirarse y entregar a los culpables al brazo secular para que les administre el merecido castigo. O tempos o mores, decía el clásico. Debemos regresar a tiempos mejores y hacer de nuestras ciudades una antesala del cielo, una casita limpia, modesta y segura en la cual brillen las buenas costumbres a como dé lugar.
 
 



 
 

ANTESALA





La tiendita de los horrores. Hay veces que uno no quisiera saber ciertas cosas que, por otra parte, deben saberse para poder combatirlas. Este es el caso del emilio que me han enviado para que suscriba y además haga público: existe un sitio en internet que ofrece con la mayor seriedad de este mundo una verdadera atrocidad: bonsaikitten.com ofrece, como su nombre lo indica, gatitos bonsai, es decir empequeñecidos dentro de un frasco de cristal donde se les inhibe el crecimiento si son introducidos desde recién nacidos. Mediante ciertos alimentos y substancias se les ablandan los huesos y cartílagos del cuerpo y la cabeza, al tiempo que se les introduce y se les sella una sonda en el ano para desechar la orina y la materia fecal. Bonsai Kitten parece depender de Chaosorg.com, tiene un teléfono para contactar, así como hiperligas para hacer las peticiones de su Gatito de Bonsai a la carta, con el tamaño, raza y color de su mascota. Dicen estar “dedicados a preservar el antiguo y perdido arte de modificar el cuerpo de las mascotas caseras (housepets)”. Me imagino que este arte se perdió en Japón o China. En el “catálogo” sólo hacen referencia al Lejano Oriente (Far East). Consulté, como me lo indicaron, el sitio donde se anuncia esta brutalidad y, en efecto, existe y dice lo anterior y otras cosas aún más siniestras por el tono de marketing que utlizan. Quisiera creer que todo es sólo una pésima broma, pero las evidencias parecen confirmarlo; incluso existe una dirección para los “clientes” hispanohablantes, que se encuentra en España. Si desea usted protestar contra esta inhumanidad –que, según afirma el “catálogo”, se apega a las leyes norteamericanas–, escriba un emilio a [email protected] para solidarzarse con la protesta ante los gobiernos mexicano y norteamericano. Si quiere usted comprobar con sus propios ojos esta atrocidad, vaya al sitio www.bonsaikitte.com, y ya verá.

Guay de mí. Por estar clavado redactando las “Pequeñas historias de adicción”, he olvidado mis deberes, sí: he pecado. Quiero, hoy, empezar a pagar mis deudas. Empezaré por las

Revistas. Acuso recibo de Arqueología Mexicana, que con su número 48 de marzo-abril celebra su octavo aniversario, el cual está dedicado en su mayoría a las escrituras maya, teotihuacana y mixteca; también incluye el más reciente hallazgo en el Templo Mayor y una guía de viajeros para Teotihuacan. Esta hermosa revista, que acumula más aciertos que errores, más alegrías que desmayos, ha logrado algo que parecía necesario pero impracticable dentro del ámbito enrarecido de la arqueología de nuestro país: editar una publicación que trascendiera la inercia burocrático-sindical que ha lastrado al inah durante muchos años. La alianza entre iniciativa privada e institución gubernamental ha dado, en este caso, buenos frutos (no para todos, puesto que la revista lleva una errática política salarial donde se paga poco y mal a quienes hacen el trabajo sucio; claro que este es un defecto que abarca a gran parte de la iniciativa privada nacional, que sigue funcionando con esquemas de la revolución industrial y no de la revolución informática: lo que le gusta al (la) empresario(a) actual es aquello de hacer más con menos: so pretexto de la computarización, corro gente, a la que se queda le pago menos haciendo el trabajo de los despedidos, y le exijo más; además, sólo se desquita el sueldo si el trabajador está encerrado en la oficina ocho horas [“si no te veo trabajar, no estás trabajando”; “si trabajas en tu casa en realidad debes estar gozando, por tanto no es trabajo serio, por tanto te pago poquito, porque eres libre de hacer lo que se te dé la gana”; “no te pago por lo que sabes hacer sino por lo que yo sé que tú haces”; esto equivale al dicho: “sólo a los ojos del amo engorda el negocio” –no el ganado, el negocio]). Arqueología Mexicana, sin embargo, ha logrado sobrevivir al error de diciembre, al ex Fobaproa y a los avatares del último sexenio priísta, y dar el salto transexenal sin disminuir su calidad de imagen y de contenido, ni su público lector, que , al contrario, parece haberse incrementado. Felicidades, pues, sobre todo a este último (en quien nadie parecía concederle el favor de la inteligencia) y, por supuesto, al equipo que hace posible esta, por otras muchas cosas, excelente publicación. // También consigno la recepción de Viceversa, publicación variopinta que, también a su manera, ha logrado sobrevivir dignamente y hacerse de un perfil muy propio que agrada a buen número de lectores(as). En su número 94 correspondiente a marzo, leemos un artículo realmente interesante acerca de la creadora de Frankenstein o el moderno Prometeo (1818), Mary Wollstonecraft Shelley (1797-1851), escrito por nuestro colaborador y amigo Rodolfo Mata, a quien enviamos calurosos saludos. Nótese que desde el título aparece el verdadero héroe de la novela, el doctor Victor Frankenstein, el “moderno Prometeo”, el hombre que se atreve a retar a los dioses y ponerse a su altura, creando él mismo vida a contranatura. El mitema de Frankenstein es absolutamente contemporáneo, puesto que pone sobre la mesa de disecciones el poder de la ciencia para corregir o trastornar a la naturaleza y la ética de quienes lo hacen posible. La clonación de seres humanos o, al menos, de ciertos órganos para su trasplante; la posibilidad de trastocar la secuencia vital y crear seres artificiales –como algunos que conocemos pero que no daremos hoy sus nombres porque los puede volver a becar el Fonca–, está hoy más vigente que nunca. Existe una extraña secta en Canadá, comandada (nunca se ha aplicado mejor esta palabra) por un tipo que se llama Rael y anda vestido todo el tiempo como extraterrestre de película de Sci-Fi de los cincuenta, quien asegura que el ser humano es resultado de una clonación llevada a cabo por alienígenas. Los raelitas están dispuestos a clonar a un ser humano y presentarlo al público para antes de la Navidad de este 2001. Al parecer tienen dinero y tecnología suficientes para lograrlo. Incluso ya hubo un concurso para escoger a la madre portadora del embrión clonado (y déjenme decirles que yo las vi y no estaban nada mal; algún alburero lector seguramente gritaría, al verlas, “¿mamachitas?, ¡mamachotas!”. Ahora, les advierto que todas estaban vestidas como Lorena Velázquez en película del Enmascarado de Plata). // Ya me extendí demasiado con las revistas, y me faltan los libros y otras cosas, los y las cuales les comentaré la próxima semana, si vu plait(¿). Chau.
 

CarlosGarcía-Tort
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