MIÉRCOLES Ť 14 Ť MARZO Ť 2001

Ť Su movimiento, promotor de conciencias y solidaridad, dice Vázquez Montalbán

Llama Pablo González Casanova a no olvidar las metas de la lucha del Ejército Zapatista

Ť El poder está sitiado, pero se defenderá como gato boca arriba, apunta Juan Bañuelos

Ť La marcha a la ciudad de México ha generado una ola de neorracismo: González Souza

KARINA AVILES

El tema del movimiento zapatista convocó ayer a alrededor de 30 intelectuales, investigadores y representantes de organizaciones sociales, quienes desde distintas ideologías y posiciones intercambiaron puntos de vista. El investigador Pablo González Casanova destacó que es preciso no olvidar las metas de la lucha del EZLN y ''en esto tenemos que ser inflexibles, en cambio, en otros terrenos, se tendrá que ser flexibles''. El poeta Juan Bañuelos expresó que ''efectivamente, el poder está sitiado, pero se defenderá como gato boca arriba'', y afirmó que la reforma constitucional (la iniciativa de la Cocopa) ''es el principio de la paz, pero sólo es una parte del problema''.

casanova-olea-debate-marchaBañuelos, ex integrante de la extinta Comisión Nacional de Intermediación, subrayó que hoy se pretende olvidar que la agenda firmada entre el Ejército Zapatista y el gobierno tiene como materias pendientes las de democracia y justicia, de bienestar y desarrollo. Y de no abordarse estos temas, no se resolverán las causas del conflicto y ''cualquier demanda de firmar la paz será una falacia, un vil engaño''.

Parece, dijo Bañuelos, que el nuevo gobierno ''quiere transitar los mismos viejos caminos. Nuestra responsabilidad como sociedad civil es avisar a la nación, convocar a la memoria colectiva contra el olvido y el encubrimiento''.

En torno a una larga mesa, en la Sala 2 del Colegio de Ingenieros Civiles, al sur de la ciudad, el escritor Manuel Vázquez Montalbán, el sociólogo Alain Touraine, el investigador Luis González Souza, el ex rector de la UNAM Pablo González Casanova y otros académicos universitarios realizaron un análisis del movimiento zapatista en el seminario La marcha del EZLN al DF, organizado por Paulina Fernández Christlieb y Carlos Sirvent, del Centro de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional.

Algunos de los asistentes coincidieron en que el zapatismo alude una revolución no sólo cultural, sino epistemológica.

González Casanova realizó una serie de reflexiones sobre los problemas que se avizoran. Uno de ellos ?a corto plazo? es que si queremos la aprobación de la iniciativa de la Cocopa es necesario lograr consensos. ''Y ahí existen diferencias entre quienes estamos identificados con el proyecto zapatista y quienes sin estarlo están identificados con la necesidad de una gobernabilidad democrática en México''. En ese sentido, consideró importante darse cuenta que existen discusiones y posibilidades de consenso con quienes comulgan con el asunto de la gobernabilidad.

Otro punto son ''los intereses particulares que van a decir no; unos cínicamente y otros de manera hipócrita dirán que no saben. Tenemos que estar atentos a esta forma hipócrita de echarle largas al asunto y pasarnos así otros 500 años... Tenemos que darnos cuenta que somos un país de colonos, nos da vergüenza decirlo porque nos hemos pasado desde niños pensando lo contrario y (ahora) hemos visto en la radio, en la televisión, en periódicos, en las conversaciones, el miedo a los indios. ¡Ahí vienen los indios! Y es real que alguna gente está con los clásicos miedos del hombre blanco que había venido a estas tierras a conquistar y dominar'.

Enfatizó que no es posible concebir la democracia con toda una historia de relaciones coloniales. Hay que luchar contra la cooptación y las políticas clientelistas que buscan separar a los grupos indígenas, destacó González Casanova.

A su vez, el escritor Manuel Vázquez Montalbán planteó que el discurso zapatista se puede concebir ''no como el último síntoma revolucionario del siglo XX, sino como una primera propuesta de comprensión del desorden de la globalización para el siglo XXI''. Expresó que la identidad del movimiento no es separatista, porque reclama la mexicanidad.

Por otra parte, señaló que el zapatismo ha jugado muy bien con elementos determinantes dentro de la política. Por ejemplo, ''ha movido con una gran habilidad la imagen de su propia debilidad, de sus propias razones''. Señaló que en los momentos más difíciles en la selva Lacandona, cuando los indígenas estaban sitiados militarmente, ''el zapatismo sitiado estaba sitiando al poder''.

Antes, indicó: ''Yo creo que el zapatismo ha sobrevivido porque ha sido televisado en mayor o menor medida, porque se ha convertido en un hecho mediático y, por lo tanto, en un promotor de conciencia, de solidaridad, que también ha alcanzado en el exterior''.

El Congreso se verá fortalecido

El investigador de El Colegio de México (Colmex), Francisco Gil Villegas, expresó que está en manos del Congreso qué artículos de la iniciativa Cocopa pueden ser aprobados y cuáles no, sin que se violen elementos importantes de la Constitución. Manifestó que debe ''considerarse como algo sumamente positivo que el actor político que será fortalecido será el Congreso mexicano''.

En su turno, Luis González Souza planteó tres paradojas: la primera, que en la superficie de la política mexicana hay grandes avances y, sin embargo, en el subsuelo decisivo de la cultura lejos de haberlos se ''perfilan verdaderas involuciones como lo es la ola de neorracismo que ha desatado la propia marcha zapatista''.

La segunda paradoja es la del ''subdesarrollo político patético, donde ahora resulta que el actor más subdesarrollado del sistema político mexicano, que ha sido el Congreso y al parecer todavía lo es, ahora tiene en sus manos un asunto de relevancia mundial, no sólo nacional''.

Y la tercera paradoja es la del ''malinchismo suicida'', es decir, cuando más se mundializa la trascendencia del zapatismo, más resurgen los menosprecios a esta lucha por parte de los propios mexicanos.

Finalmente, Paulina Fernández habló de la importancia de este seminario, al señalar que por primera vez el tema Chiapas se puede discutir desde distintas posiciones, ideologías y disciplinas.