3.- Posiciones de la Iglesia. Triple Jornada No. 1, 7 de septiembre de 1998
La iglesia funda su prohibición al aborto en la teoría llamada de la animación inmediata, es decir en las creencias de que el alma entra al cuerpo en el momento mismo de la concepción, que el alma sólo pertenece a Dios y que si no llega al nacimiento y con él al bautismo, permanecerá eternamente en el limbo condenada a no entrar al cielo. Esta teoría se basa en el dogma de la concepción milagrosa de María, según la cual, el espíritu de Dios -el espíritu santo- entra inmediatamente en ella.
Sin embargo, la iglesia no ha tenido una única posición al respecto, esta ha variado según la época y la influencia de sus teólogos:
Santo Tomás introduce en Europa la teoría aristotélica del hilomorfismo, según la cual no puede haber alma sin cuerpo, sin una forma que lo contenga, por lo tanto la animación (introducción del alma) es retardada respecto a la concepción, se produce sólo cuando, el propio Santo Tomas presume que, ya hay un cuerpo que se puede considerar formado. Según él esto se produce a los 40 días si el feto es varón y a los 80 días si va a ser niña, con lo que -además- las mujeres tendrán siempre 40 días menos de alma que los hombres.
Así, entre los siglos XII y XIX, sólo la muerte de un feto formado se considera homicidio y esta teoría -de origen aristotélico- de que sólo el feto formado tenía alma, apareció en los Decretales de Gregorio IX, en 1234.
Es sólo en 1869 que el papa Pío IX elimina del derecho canónico la distinción entre una animación y la otra considerando al aborto en cualquier momento un delito y castigándolo con la máxima pena eclesial: la excomunión. Para esto se establece una nueva teoría la de la preformación. Teoría originada en el renovado interés renacentista por la anatomía y por una extraña amalgama de teología, entomología y microscopía que plantea que en la primera célula ya está contenido todo el futuro ser (hoy la llaman información genética) y que lo único que pasa durante la gestación es que ésta se expande y aumenta de tamaño. El fuerte apoyo de la naciente cientificidad hizo que estas ideas lograran que más de un microscopista creyera ver al ser nonato, completo pero en miniatura dentro de un espermatozoide (Smith: El problema de la vida). Por supuesto, jamás dentro de un ovulo.
Hoy se sabe que la información genética de cada ser se encuentra completa en cada célula viva, de ahí que, en la tan controvertida clonación, se estén usando células del cuerpo para generar otra vida igual. ¿Significa esto que pronto nos obligarán a castigar por "asesinato imprudencial de tipo abortivo" a quien se corte un pedazo de dedo con un cuchillo ya que en ese trozo de carne se murió vida que ya estaba toda completa y a la que sólo les faltaba expandirse y aumentar de tamaño, o entonces ya no se castigará porque esas posibilidades de vida quedaron fuera del cuerpo de la mujer?