n Categorías de escultura, pintura e instalación


De entre mil 514 obras se eligió a los ganadores de la Bienal Monterrey 98

n Se inscribieron 713 artistas plásticos de 28 entidades

Mario Núñez, especial para La Jornada, Monterrey, NL, 2 de mayo n Miriam Medrez, de Nuevo León; Katrien M. Vangheluwe Trini, y el Grupo Semefo, del Distrito Federal, se llevaron la cuarta Bienal Monterrey 1998 en las categorías de escultura, pintura e instalación, respectivamente, haciéndose acreedores al Gran Premio Bancomer de Adquisición, con cien mil pesos para cada uno.

En la reunión celebrada los días 27 y 28 de abril por el jurado calificador integrado por los críticos de arte Teresa del Conde, Rita Eder, Menene Gras Balaguer, Ivo Mesquita y Xavier Moyssén, la noche del pasado jueves en el Museo de Monterrey también se otorgaron seis menciones honoríficas ante público, autoridades estatales y directivos de los corporativos FEMSA y Bancomer, patrocinadores del certamen.

"El nivel de la Bienal fue muy bueno, puede ser comparado con lo que se está haciendo en el resto del mundo", aseguró Mesquita después de haber leído el acta de premiación como representante del jurado que eligió ganadores entre mil 514 obras que inscribieron 713 artistas plásticos de 28 entidades mexicanas.

Utilizando madera, cerámica y arena, Miriam Medrez obtuvo el premio con Trayectos (1998), escultura compuesta por quince remos que "hablan de los viajes que hacemos los seres humanos durante toda la vida, siempre desplazándonos de un lado a otro". La artista con 20 años de experiencia también ha ganado el Premio Arte Vitro 1986 y expuesto en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco).

Después de haber sido seleccionada en dos ocasiones y obtener una mención honorífica en las anteriores versiones de la Bienal creada en 1992, Trini, de origen belga y radica en la Distrito Federal, se impuso en la categoría de pintura con su acrílico sobre tela Formas (1998). "La obra presenta a gente en la sala de un museo, pero quisiera que todo mundo entienda lo que quiera entender", dijo quien también diseña escenografías para los montajes dirigidos por Luis de Tavira.

El Grupo Semefo, compuesto por Teresa Margolles, Carlos López, Aníbal Pañuelas y Arturo Angulo lograron con Memoria fosilizada (1998) la mejor instalación del concurso. Los ganadores del primer Salón del Performance 1990, apoyados con becas y seleccionados en dos encuentros de Arte Joven reunieron 2 mil 423 objetos que portaban 246 personas al momento de morir en forma violenta, mismos que "empacaron" en una placa de cemento de 10 x 2.40 x 2.40 cm. "Recopilamos los objetos en diferentes morgues del país, fueron donados por los familiares de víctimas de suicidios y asesinatos", describe Angulo.

Las menciones honoríficas fueron para Blanca Nelly, de Nuevo León, por la escultura Pienso en ti; María Vanesa García Lembo por la pintura Howth I, y Melanie Smith por la instalación Green lush sub tropicana jungle mix I, estas últimas de la capital.

Atendiendo a la cláusula 13 de la convocatoria, el jurado otorgó otras tres menciones para los artistas más destacados de los estados: Sandra Cabriada, del Distrito Federal; los hermanos Jamex de la Torre y Einar de la Torre, de Jalisco, y Juan Carlos Merla, de Nuevo León.

"Ya no se puede prescindir de Nuevo León para el panorama nacional de las artes plásticas", dijo Teresa del Conde ante las dos menciones honoríficas y el premio obtenidos por regiomontanos.

Después de haber calificado a cientos y cientos de obras, la crítica de arte destaca que entre los artistas mexicanos contemporáneos "hay una recuperación de temas tradicionales, como puede ser el paisaje y la figura; sigue existiendo, aunque en mucha menor medida, el arte abstracto y siguen vigentes las instalaciones conceptuales, con inclusiones críticas y muy reflexivas".