El esquema de guerra de baja intensidad en Chiapas
Cecilia Loría *

Probablemente ya sea un lugar común, un hecho reconocido: casi todos hablamos de que el esquema que aplican el gobierno y el Ejército en el conflicto de Chiapas, es una copia fiel del esquema de guerra de baja intensidad (GBI) aplicado por Estados Unidos en la década de los ochentas en las guerras centroamericanas, especialmente en Nicaragua y El Salvador.

I. Las guerras no convencionales y el uso de la psicología

1. En todas las formas de guerra se utilizan mecanismos de carácter psicológico como recursos complementarios en las confrontaciones bélicas, especialmente dirigidos a diezmar el estado de ánimo de los combatientes. La población civil, los sectores sociales que apoyan a determinada fracción beligerante, no habían sido tomados en cuenta como blanco de elementos psicológicos hasta muy recientemente.

2. El término guerra psicológica data de 1941, está asociado a la situación de guerra y por lo general forma parte importante de la estrategia militar. Y aunque se utilizan técnicas cada vez más sofisticadas en la guerra psicológica, es un hecho demostrado que su papel en tiempos de paz se ha acrecentado significativamente. Es un medio más de la confrontación psicológica entre diferentes concepciones sociales.

3. En el esquema de la guerra convencional, los mecanismos psicológicos forman parte importante de la estrategia y se prolongan en la paz. Pero en las modalidades no convencionales de la guerra, especialmente en la forma reciente de guerra de baja intensidad (GBI) son un aliado fundamental. La GBI es una estrategia global de contrainsurgencia a nivel militar, económico y psicológico.

II. La guerra de baja intensidad y el uso de la psicologíCA

1. La llamada GBI, se desarrolla en tres frentes principales:

a) En el territorio:

Incorporando la lógica de una ``guerra irregular'' a su estrategia a través de:

--La disminución del tamaño de las unidades

--Reorganizando las unidades de combate

--Aumentando la capacidad de movilización local

--Inculcando en las tropas una mayor sensibilidad sociopolítica hacia la población

--Indoctrinando a las tropas

--Desarrollando programas de contenido no militar como los de salud, los de auxilio civil, ayuda humanitaria, etc.

--Preparando a las tropas para manejar, relacionarse y utilizar los medios de comunicación.

--Redefinir los sistemas de inteligencia

--Reorientar y aumentar el papel de las fuerzas de seguridad no militares (policías)

--Reconceptualizar el papel que tienen los desplazados y los refugiados en una lógica contrainsurgente (para

quitarle base a la otra fracción ) y desarrollando en ellos la mayor parte de las acciones de la guerra psicológica.

--Revalorando los elementos de lo civil y de lo religioso en la lucha ideológica.

De esta forma, las ideas contrarrevolucionarias se vuelven estratégicas; la posibilidad de romper redes sociales, dividir familias y comunidades en torno a la definición de la guerra se vuelve asunto militar.

b) En las instituciones civiles y militares:

En los países que diseñaron esta modalidad de guerra (Estados Unidos), así como en las naciones que la han desarrollado o en sus vecinos (El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, por ejemplo) se ha desarrollado toda una readecuación de las instituciones militares y el aparato civil exterior, creando fuerzas de élite, comandos especiales, grupos de alto rendimiento o fuerzas de desplazamiento rápido que sustituyen a las unidades convencionales y reorientan la capacitación y los presupuestos militares, así como invirtiendo grandes esfuerzos internacionales en cabildeo, organización de eventos internacionales, conferencias, encuentros, congresos, etc., para ganar el apoyo a esta modalidad de guerra y legitimar algunas de sus acciones (el ejemplo más acabado puede ser la invasión de Granada o la captura del general Noriega dentro de territorio panameño).

c) En la opinión pública

Este es el tercer frente en que se libra la GBI, y en dos niveles: internacional y nacional, utilizando la difusión periodística y especialmente radiofónica y televisiva de ensayos, artículos, estudios, propuestas, etc., orientados a generar una imagen de legitimidad de acciones emprendidas. Una diplomacia pública en la que los elementos psicológicos juegan un gran papel.

La GBI es, esencialmente, una guerra de desgaste, en la que se evitan los grandes enfrentamientos y desplazamientos, a cambio de un lento desgaste del enemigo, especialmente de:

--Sus recursos materiales y espirituales (psicológicos)

--Su autoridad popular o de sus aliados

--Su habilidad política

--El apoyo moral que pudiera generar sobre sí

--La solidaridad nacional o internacional.

--La convicción de sus partidarios y simpatizantes

Es una guerra constante, guerra de agotamiento en la que no se trata de eliminar físicamente al enemigo, ni matarlo masivamente, sino socavarlo, deslegitimarlo, aislarlo, hasta que deje de ser considerado una alternativa política válida, posible y estable para la población. Lo mismo se busca hacer con sus aliados.

La violación de los derechos humanos en este esquema es una constante, e hipotéticamente, sería un instrumento de la misma. Es decir, dado que en la GBI, la población civil es un objetivo estratégico de la guerra, para alcanzarlo se utilizan los más diversos métodos, sin importar el marco jurídico que normalmente rige un país o una zona. Hay una supuesta ``situación de excepción'' que --bajo el pretexto de la seguridad interior, antes seguridad nacional-- sirve para violar los más elementales derechos de las personas y las comunidades.

Es cierto, ya no se busca una represión masiva (que confundía a la guerrilla con la población civil) sino se ha realizado una represión selectiva complementada con maniobras de otro tipo.

Finalmente, en el esquema de GBI aplicado en el conflicto de Chiapas, se ha buscado disminuir, acabar o mermar a las retaguardias de los movimientos, en muchas ocasiones vinculadas al trabajo comunitario de decenas de ONG, bien sea a las internas (próximas --fuentes de apoyo material y político-- o a las lejanas --origen del apoyo--) o a las externas (que pueden ser gobiernos, instituciones u organismos no gubernamentales u otros afines). La diplomacia es, en este esquema, otra de las fuerzas puestas en movimiento, tan importante como la psicología y el manejo de los medios de información.

III. Guerra psicológica y acción psicológica

Uno de los elementos de la GBI es la utilización de la dimensión psicológica en sus acciones. Una breve descripción de ésta nos señala que:

1. Es conveniente identificar los elementos de la ``guerra psicológica'' para no confundirla con otras modalidades del uso que se hacen de elementos psicológicos en situaciones de conflictos sociales.

Por ``guerra psicológica'' se entiende el uso planificado de cualquier forma de comunicación, diseñada para afectar la mente y las emociones de un enemigo dado, grupo extranjero neutral o aliado, para un objetivo estratégico o táctico.

Son, pues, actos de influencia, propagandística, ideológica, emocional que actúan sobre la conciencia y las emociones humanas.

No se debe confundir esta guerra psicológica con una forma particular de propaganda política, llamada ``acción psicológica'' y para identificar a una y otra enlistamos sus principales características: (ver gráfica)


GUERRA PSICOLOGICA ACCIONES PSICOLOGICAS
Proceso de comunicación masiva en la que: Forma de propaganda cuyo blanco es la persona o la política en la que:
a) se planifican las acciones dentro de una táctica militar
b) se busca influir en varios sentidos: cambios, consolidación de una situación, etc. b) no se identifican los verdaderos objetivos
c) hay diversos grados de enmascaramiento de la fuente que genere c) no se identifica la fuente emisora
d) se busca una influencia de tipo inconsciente en el sujeto d) busca generar un estado de opinión que genere una corrección en dicha opinión
e) utiliza básicamente la sugestión y el contagio psíquico, no la convicción e) su arma básica es una tesis de persuasión difundida para generar un estado de opinión
f) se explicita en un marco científico de emergencia
g) para que se desarrolle no implica la existencia de un conflicto bélico, pero sí de uno social


IV. Los derechos humanos y la guerra de baja intensidad en Chiapas

A continuación, enlistamos algunas de las operaciones, acciones y logros que ha tenido este esquema en los tres años

y dos meses de conflicto en el estado de Chiapas:

1. En el conflicto armado en Chiapas, desde el primero de enero de 1994, no se ha aplicado un esquema completo de guerra de baja intensidad, pero se ha recreado la esencia del mismo con formas de actuar peculiares, innovaciones y

adaptaciones, que han implicado una violación sistemática de los derechos humanos.

En primer lugar, el cese del fuego bilateral impidió un enfrentamiento bélico abierto y claro. Las acciones militares aisladas, desplazamientos de tropa, hostigamiento a poblaciones por parte del Ejército federal, por ejemplo, sin un enfrentamiento definido, ayuda a

mantener el marco de referencia esencial de la guerra, mas no propicia una solución de alta intensidad o impacto.

2. Sin embargo, pese a que no hay una guerra abierta, en Chiapas se han utilizado algunas de las técnicas de la GBI y local y nacionalmente, de manera diferenciada, se han estado utilizando técnicas de guerra psicológica y acciones psicológicas para influir en la opinión pública.

3. Se ha provocado un desgaste a través de dificultar el aprovisionamiento de recursos materiales, cercar territorios, bloquear la asistencia y desviar la ayuda humanitaria. Esto también ha contribuido a que se culpabilice a una parte beligerante (EZLN) como la causante de todo y se le deslegitime en la población. Se busca dividir a las comunidades.

4. Se han utilizado formas de violencia selectiva, aislada, inicio de una ``guerra sucia'' con rehenes, hostigando simpatizantes, allanando, quemando oficinas y habitaciones, violando derechos humanos, realizando asaltos a civiles o propagandizando los que ocurren regularmente; asesinato de civiles, provocaciones militares, abusos del Ejército federal, acciones limitadas en aviones, helicópteros, trenes y camiones que intimidan a la población. Enfrentamientos en comunidades con diferencias anteriores. Se ha creado un clima de inestabilidad permanente en toda la zona y zonas aledañas para que la gente se sienta insegura y asustada. Esto ha tenido un grave costo en términos del respeto a las garantías individuales y de los derechos humanos de las personas.

5. Uno de los aspectos más relevantes de estas acciones ha pretendido la desacreditación de líderes de opinión y directivos de la Iglesia, partidos, organismos humanitarios, filantrópicos y de otro tipo, con un manejo distorsionado de la información (la confusión alrededor de los ``acuerdos'', por ejemplo).

6. Se ha propiciado la división interna en las comunidades, el aislamiento de las mismas, las expulsiones, las invasiones y las presiones sobre los invasores, así como los enfrentamientos ficticios o reales entre organizaciones. Asimismo, hoy tenemos decenas de ejemplos de estas divisiones en el interior de organismos civiles de convergencia (redes) y ONG.

* Psicóloga, psicoanalista. Participa en el Equipo de Salud en Apoyo a * Chiapas. Miembro del Grupo de Educación Popular con Mujeres (GEM).