Realizan homenaje a Leopoldo Ayala Blanco

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Ciudad de México. En el contexto de la marcha para conmemorar la represión y matanza del 10 de junio de 1971, se llevó a cabo un homenaje al activista y poeta Leopoldo Ayala Blanco, fallecido el pasado jueves 7 de junio a los 79 años.

Considerado el poeta del movimiento estudiantil de 1968, Ayala Blanco dejó un legado de más de 20 libros, se recordó durante el reconocimiento que se le rindió con canciones y lectura de sus poemas, afuera de la estación Normal del metro, minutos antes de que diera inició la marcha.

De igual manera durante el homenaje se revaloró la participación de Leopoldo Ayala Blanco en distintos movimientos sociales del país, así como su entrega y compromiso a la lucha cultural, artística y política latinoamericana.

Con la lectura de sus poemas 10 de corpus y Yo acuso, entre otros, igual se reconoció como su poesía militante y social es testimonio y parte de la memoria histórica de la lucha social.  En su poema 10 de corpus, dijo Víctor Guerra, integrante del Comité del 68, Ayala Blanco habla y narra de manera poética sobre los sucesos del 10 de junio.

Igual se rememoró su festivo y generoso temperamento y carácter. “Fue un camarada muy bromista que de alguna manera infundía el ánimo en la lucha a todos lo que lo rodeábamos”, expresó Guerra. Entre las canciones que se interpretaron en el homenaje, estuvo la canción Himno a los caídos, de la compositora Judith Reyes.

Para Jesús Martin del Campo, también integrante del Comité del 68, el compañero Leopoldo, recientemente fallecido, fue un activista muy solidario que participó en dos de las fechas más emblemáticas de la historia del país.

Nosotros lo consideramos parte histórica de nuestro movimiento, además de ser un reconocido poeta combatiente que con su palabra nos estimulaba y nos animaba durante todas las jornadas del 68 y del 71. Lo recordamos con mucho cariño y nos da una enorme tristeza su partida, porque es un ejemplo de la lucha de la segunda parte del siglo XX y lo que va del XXI”.

Martin del Campo, en charla con La Jornada recordó que su hermano de 20 años “fue asesinado el 10 de junio de 1971, por francotiradores apostados en los edificios”.

Más de 100 compañeros fallecieron esa tarde a manos del grupo paramilitar organizado por el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, con militares entrenados en Corea, Estados Unidos y Japón, que tenía un grupo integrado por más de mil elementos, llamados Los Halcones”.

Ese crimen lamentablemente sigue impune, concluyó Martin del Campo, “Estamos a la espera de que se consume la justicia, pues hay varios expedientes que se han presentado en instancias internacionales, que señalan a Luis Echeverría como responsable. Aunque la corte determinó que sí hubo genocidio, también el 10 de junio, no hubo genocida, lo que es una aberración”.

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