Muere reconocido ingeniero Óscar de Buen, a los 92 años

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Ciudad de México. El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) informó del fallecimiento del ingeniero Óscar de Buen, ocurrido este domingo 10 de junio en la Ciudad de México, a los 92 años de edad. Sus restos serán velados en el Panteón Francés de San Joaquín, ubicado en calzada Legaria 449.

En un comunicado, la directora general del INBA, Lidia Camacho, lamentó con tristeza el deceso del ingeniero de Buen, “figura emblemática de su disciplina y de la arquitectura mexicana. Toda mi solidaridad para su familia, amigos y discípulos”.

En 2017, el INBA le otorgó la Medalla Bellas Artes en el campo de la Arquitectura, acto con el que se reconocieron las soluciones estructurales con las que contribuyó a enriquecer los ideales arquitectónicos de infinidad de profesionistas.

Originario de Madrid, España, Óscar de Buen López de Heredia llegó a México a temprana edad junto con su familia, huyendo de la dictadura, lo que le dio en su juventud solidez y firmeza de carácter.

Ingresó a la Escuela Nacional de Ingenieros, donde obtuvo el título de ingeniero civil en 1954. Posteriormente, inició una carrera de servicio a México. Al paso del tiempo, con su obra contribuyó enormemente a su modernización.

En 1957, con Félix Candela y Melchor Rodríguez Caballero, fundó Colinas, De Buen y Rodríguez. Para 1960, ya sin este último, se constituyó Colinas de Buen SA, despacho que sigue operando a la fecha.

Durante su larga trayectoria profesional, colaboró con algunos de los arquitectos más importantes del país durante más de siete décadas, como Pedro Ramírez Vázquez, Salvador Torres, David Muñoz, Sergio Santacruz, Félix Candela, Carlos Mijares, Pedro Moctezuma, Ricardo Legorreta, José Luis Benlliure, Javier García Lascuráin, Juan Urquiaga, Fernando Romero, Enrique Norten, Félix Sánchez y Alejandro Prieto, entre otros.

En un alarde interdisciplinario, en que se conjuga la solidez técnica, la sensibilidad estética y el respeto a las propuestas arquitectónicas de sus creadores, Óscar de Buen contribuyó a la construcción del paisaje moderno de la capital del país, encontrando soluciones estructurales para inmuebles emblemáticos.

Entre esas edificaciones están el Auditorio Nacional, el paraguas del patio central del Museo Nacional de Antropología, el Estadio Azteca, el Palacio de los Deportes, la nueva Basílica de Guadalupe, la Lotería Nacional, la Torre de Pemex, el edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Museo Soumaya, la Torre BBVA Bancomer, la cúpula geodésica del balneario de Oaxtepec en Morelos, la planta de Volkswagen y el Estadio Cuauhtémoc, ambos en Puebla, y la Siderúrgica Lázaro Cárdenas en Michoacán.

Óscar de Buen fue autor del libro Estructuras de acero, comportamiento y diseño, galardonado con el Premio Nacional Javier Barros Sierra al mejor libro de Ingeniería civil. Participó además en la elaboración de los reglamentos y manuales más importantes en el ramo en México.

El también profesor, investigador y conferencista obtuvo un sinnúmero de premios y distinciones, entre ellos el Premio Nacional a la Docencia Mariano Hernández Barrenechea, otorgado por el Colegio de Ingenieros Civiles y el Premio Nacional Ingeniero José López Portillo y Weber, de la Academia Mexicana de Ingeniería.

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