Maestros de West Virginia logran aumento salarial de 5% tras huelga

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Nueva York. Bailando y cantando, miles de maestros de escuelas públicas festejaron el triunfo de su huelga en West Virginia, cientos de estudiantes salieron a las calles de Baltimore para exigir un mayor control de armas, y dreamers por todo el país, después de un día de acción nacional, insistieron en su sueño.

Después de nueve días hábiles, la huelga que cerró las escuelas públicas en todos los 55 condados del estado de West Virginia culminó con un triunfo en donde el gobierno estatal, controlado por republicanos, aceptó las demandas básicas de un incremento de 5 por ciento en salarios para el magisterio -entre los peores pagados en el país, quienes no habían visto una alza en cuatro años- y también para todo trabajador público estatal.

¿Quién hizo historia? Nosotros hicimos historia”, corearon maestros mientras bailaban en el Capitolio estatal después de encabezar una de las acciones laborales más importantes de los últimos años en donde participaron entre 15 a 20 mil maestros y personal académico quienes fueron apoyados por aliados, incluyendo estudiantes y el sindicato minero con su legendaria historia de lucha en ese estado.

Una maestra dijo que esto fue una victoria para los estudiantes también, ya que esto “les demuestra cómo debe funcionar la democracia, de que no se trata de hincarse ante nadie… recibieron la mejor lección que jamás podrían obtener aunque estaban fuera de la escuela”.

Otros señalaron que los maestros acababan de ofrecer una lección para los trabajadores de todo el país que enfrentan una ofensiva derechista contra los derechos sindicales y laborales. “Esto es muestra del poder de la acción colectiva, el poder de la huelga, el poder de la solidaridad”, comento la estratega sindical y analista laboral Jane McAlevey.

En otro frente, cientos de estudiantes salieron de sus aulas de escuelas públicas y privadas en Baltimore y marcharon a la alcaldía para exigir un mayor control de las armas y la violencia, coreando “armas abajo, calificaciones arriba”, reportó el Baltimore Sun. Se acostaron en la calle durante 17 minutos en honor de las 17 víctimas de la masacre en la preparatoria en Parkland, Florida hace unas semanas, cuyos estudiantes han detonado este nuevo movimiento encabezado por jóvenes. Una pancarta decía: “estoy perdiendo un día de escuela porque 17 están perdiendo el resto de sus vidas”.

Los estudiantes de Florida han convocado una “Marcha para nuestras vidas” a nivel nacional para el 24 de marzo (https://marchforourlives.com).

Otros jóvenes, los llamados dreamers, realizaron más de 70 acciones en la capital y alrededor del país el lunes denunciando la inacción del Congreso para resolver la anulación del programa de legalización temporaria, DACA, por Trump. Junto con cientos de aliados -religiosos, sindicalistas y defensores de derechos civiles- exigieron que el gobierno “nos deje de cazar” y enviar el mensaje, según Cristina Jimenez de United We Dream, una de las organizaciones nacionales de ese movimiento, para “aquellos en el poder de que no nos adoran evadir y que estamos aquí para luchar”.

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