Jugó Nishizawa con múltiples técnicas pictóricas: expertas

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Ciudad de México. Con motivo del centenario de natalicio del artista plástico Luis Nishizawa (1918-2014), investigadoras del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas coincidieron en que su obra no se limitó a una sola técnica ni a una sola tendencia y supo destacar como dibujante, acuarelista, pintor, grabador, ceramista, escultor y muralista.

En la Sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, la historiadora de arte Alicia Sánchez comentó que en las composiciones pictóricas del artista plástico resuenan ecos de otros maestros, de varias escuelas, de numerosas tradiciones, su obra transita por el muralismo, el naturalismo, la figuración, expresionismo, obras de tendencia abstracta y la influencia de la estampa japonesa.

“Él no se adhiere a ninguna tendencia, las traslada, van y vienen, y actualiza y la trabaja distintamente a lo largo de su vida, fluctuando siempre como menciona el crítico Antonio Rodríguez entre la pasión dramática de México y las tendencias a las grandes abstracciones del arte japonés”, expresó la historiadora.

Comentó que a partir de 1955 fue maestro de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, toda una vida dedicada a la docencia, impartiendo su cátedra y compartió sus conocimientos en el taller de Técnicas y Materiales de la ENAP, donde formó una enorme cantidad de artistas-artesanos.

Para el maestro Nishizawa el dibujo constituía la base de toda creación, con paciente y meticulosa curiosidad enseñó a sus alumnos respeto por el oficio y los secretos de las antiguas técnicas pictóricas.

Era un sabio que alentaba a los jóvenes a escuchar el rumor de los materiales pictóricos, el sonido del carboncillo o el grafito sobre el papel y el movimiento suave de las espátulas y pinceles sobre lienzos y maderas.

“También enseñaba los lenguajes del arte, excelente dibujante, pintor detallista y cuidadoso investigador, Nishizawa reivindicó técnicas ancestrales como el temple para aplicarlas a su obra mural y pintura de caballete”, afirmó Sánchez.

En su oportunidad, la historiadora de arte María Teresa Favela, mencionó que el viaje que realizó el artista plástico Nishizawa a Japón para estudiar la técnica de la tinta con la brocha, todo esto incidió en su obra, sobre todo en el paisaje, que es lo que más trabajó.

“Él perteneció a la tercera generación de muralistas y tuvo de maestros en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM a artistas como José Chávez Morado o Alfredo Zalce, quienes eran de la segunda generación de muralistas, pero siempre siguiendo esa veta de la Escuela Mexicana”, afirmó Favela.

Después se vuelve abstracto y ahí es cuando hace su viaje a Japón para aprender técnicas y la doctrina enfocado a la filosofía. “Con pocos elementos, en este caso sobre lienzo, el maestro pudo transmitir todo su pensamiento y espiritualidad”, concluyó Favela.

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