Sociedad y Justicia
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Compromisos planteados por SNAP

Disculpa pública a víctimas de curas pederastas: Aguiar Retes
 
Periódico La Jornada
Domingo 14 de octubre de 2018, p. 30

El director de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés), Joaquín Aguilar Méndez, aseguró que el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, aceptó atender una serie de seis compromisos planteados por ese organismo, entre los cuales destaca ofrecer una disculpa pública a quienes han sido víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes.

Durante una charla pública con la periodista Sanjuana Martínez, organizada por la Brigada para Leer en Libertad como parte de la 18 Feria Internacional del Libro en el Zócalo, el activista informó que en la actualidad se encuentra trabajando con dicho jerarca, y según él, ha mostrado una actitud mucho más abierta con la referida problemática.

Me preguntó qué necesitaba para reparar el daño que me provocaron a mí. Pedí seis cosas: no quería ni un peso, pudiendo y teniendo derecho; un protocolo para atender a niños y que se debía aplicar en la arquidiócesis; revisar los casos anteriores, yo iba a revisar el estatus y donde están los menores, detalló.

De igual manera, una comisión para que las víctimas atiendan futuros casos, esperamos que no sucedieran; una disculpa pública, la cual se va a dar en unas semanas; y la última, una campaña de prevención de delitos sexuales en las iglesias y colegios católicos en la cual se les tiene que hablar a los niños de este tipo de delitos y cómo prevenirlos. Y todos los aceptó.

Durante el acto, realizado en el Foro Elena Poniatowska, Aguilar Méndez habló del abuso sexual del que fue víctima por parte del sacerdote Nicolás Aguilar, quien, aseguró, hizo lo mismo por lo menos con 200 niños más y nunca pisó la cárcel.

Sostuvo que la pederastia es un delito que queda impune en México en 99.9 por ciento de los casos por el encubrimiento de la jerarquía eclesiástica, la indiferencia del Estado y el propio silencio de los familiares y la sociedad que muchas veces no creen en las denuncias de las víctimas e incluso las someten a un linchamiento social.

Resaltó que muchos de los sacerdotes pederastas son personas muy soberbias que sienten que sólo pueden ser juzgados por Dios y que nadie puede cuestionarlos. Contó el caso de Nicolás Aguilar, quien un día en una entrevista telefónica con Sanjuana Martínez le confirmó que sí había violado niños, pero que no habían sido tantos.

“El cabrón estuvo en un albergue donde circulaban niños migrantes. No nos atrevemos a calcular cuántos más fueron violados, son 200 casos los que conozco, incluyendo a sus primos, sus sobrinos… no perdona ni a su familia, como Marcial Maciel, que violaba incluso a sus hijos biológicos”.

De acuerdo con el director de la SNAP, el gran problema que tiene la Iglesia católica, más que los pederastas, son aquellos jerarcas religiosos que los protegen y encubren, como es el presunto caso de Norberto Rivera.

Si les hubieran puesto un remedio encarcelándolos a tiempo, no estarían en la crisis que ahora se encuentran, aseveró Aguilar Méndez, quien enfatizó que el primer paso para romper ese cerco de impunidad es denunciar a los agresores en cuanto cometan el delito sexual.

Sanjuana Martínez aclaró que las investigaciones periodísticas que ha realizado en torno de ese delito y las publicaciones de libros y artículos que ha hecho al respecto no son una guerra contra la Iglesia, sino contra las patologías de la iglesia y las cuales deberían desaparecer por el bien de la propia iglesia.

Aunque no estaba programada, en el acto participó también Julia Klug, de origen guatemalteco y naturalizada mexicana, quien a la edad de seis años fue violada por un sacerdote en su país natal y quien ya en México se ha dado a conocer por protestar de forma recurrente en el Zócalo y en el interior de la Catedral Metropolitana contra los abusos sexuales del clero.

Esto, refirió, le ha valido amenazas de muerte, agresiones físicas, ataques verbales, intentos de soborno por parte de las autoridades religiosas, ser atropellada en 2007 por la camioneta blindada de Norberto Rivera que le causó fracturas de vértebras y por las que requirió una intervención quirúrgica.

De igual manera, agregó, sospecha que la muerte de su hijo está relacionada con esta situación: Un día (el sacerdote) José de la Luz Carrasco Pérez me dijo que me iban a dar por donde más me doliera, luego de unos días mi hijo apareció muerto. Pero sigo de pie, no dejaré de luchar: no quiero un niño violado más.