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Es dinero de los trabajadores: Castro López

La deuda de entidades federativas con el Issste asciende a 33 mil millones de pesos
 
Periódico La Jornada
Viernes 5 de octubre de 2018, p. 12

La entrada en vigor de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) en 2007 provocó que 19 estados (267 dependencias públicas) dejaran de cumplir con sus aportaciones al organismo entre 2008 y 2014. Es una deuda que en la actualidad asciende a 33 mil millones de pesos, de los cuales 83 por ciento (27 mil millones) corresponden al seguro de retiro, cesantía y vejez. Ese dinero se descontó del salario de los trabajadores pero no se entregó a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), es decir, es una deuda con los trabajadores, afirmó el director del Issste, Florentino Castro López.

También advirtió que este organismo atraviesa por un problema estructural en el diseño de sus finanzas. Aunque es de las dependencias federales con mayores asignaciones presupuestales la destina principalmente al pago de las pensiones de los servidores públicos.

En 2018, el presupuesto es de 282 mil millones de pesos, de los cuales alrededor de 207 mil millones corresponde al pago de pensiones, con base en el régimen anterior a la modificación de la ley.

De ahí quedan 39.4 mil millones de pesos para salarios de 85 mil trabajadores de base y 16 mil de confianza; 34.3 mil millones es gasto de operación, incluida la compra de medicinas.

Quedan mil 500 millones de pesos para inversión en infraestructura y mantenimiento de instalaciones que, en promedio, tienen 40 años de antigüedad.

Somos millonarios pobres porque, entre otras carencias, durante los años recientes no hubo manera de destinar recursos para la construcción de nuevas clínicas ni hospitales. Está claro que se requiere más dinero para la operación, sostuvo.

En entrevista, Castro López comentó por primera vez el grave problema de la deuda que tienen las entidades federativas con el Issste, así como el riesgo que observa en la iniciativa de reforma a la ley propuesta por Morena en el Senado, en particular por la eliminación de la paridad de los sindicatos en los órganos directivos del instituto.

También se refirió a lo que el Issste le debe a la industria farmacéutica, alrededor de 5 mil millones de pesos, que también se origina por la debilidad presupuestal y la distribución del gasto. El monto que se le asigna para la operación es insuficiente y se agrega que el pasivo es histórico.

Afirmó que este gobierno recibió al instituto con una deuda de 12 mil millones de pesos. Trabajamos muy cerca de la Secretaría de Hacienda para tener recursos y pagar lo más que se pueda. La idea es dejar al próximo gobierno el menor pasivo posible.

En contraparte, reconoció que nunca ha habido problemas para pagar las pensiones, pero se requiere mucho más dinero o una reforma que en el futuro modifique la estructura del gasto.

Respecto de la deuda de 33 mil millones de pesos de las entidades federativas, que se generó en los primeros años de la vigencia de la reforma a la ley, durante el gobierno de Felipe Calderón, comentó que al Issste aseguradoras le deben 4 mil 52 millones de pesos; casi mil 500 millones son de aportaciones al Fovissste y 27.5 mil millones son del seguro de retiro, cesantía y vejez.

Este año, por vez primera, en la Ley de Ingresos, la Cámara de Diputados le dio facultades para negociar con las entidades, municipios y dependencias el pago de sus deudas. Es así que a la fecha están vigentes 19 negociaciones con igual número de gobiernos estatales.

Castro López reconoció que este proceso quedará como un pendiente para la siguiente administración y confió en que se mantenga para el Issste la posibilidad de seguir negociando con las entidades o, en su caso, se le otorguen las atribuciones de fiscalización como lo plantea la iniciativa de reforma a la ley presentada por Morena en el Senado.

Sobre este proyecto que dijo no conocer a profundidad, llamó la atención sobre el riesgo que traerá para la gobernabilidad del Issste, la salida de parte de los sindicatos de los órganos de dirección.

En el instituto hay un cogobierno entre las autoridades y las representaciones de los trabajadores en el nivel central y en los estados, con una tradición en la junta directiva –máximo órgano de decisión– de que los acuerdos se toman por unanimidad.

Por la naturaleza de los problemas que enfrenta el Issste, la dificultad de su administración se mitiga porque quienes reciben los servicios forman parte de las decisiones. Es más fácil que se comprendan las causas de que no se construya un hospital o del problema presupuestal con los sindicatos como corresponsables.

En el Issste negociamos con todos, incluso con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en entidades como Oaxaca, donde ésta tiene la representación legal de los profesores, señaló Castro López.

Admitió que este cogobierno no ha tenido impacto en la mejoría de los servicios médicos, porque esa es responsabilidad institucional, de los directores de las clínicas y hospitales. En esto se ha avanzado, aunque no lo suficiente.

El funcionario también hizo ver que en una institución de salud no es posible tener una satisfacción total y si es pública y masiva, menos. Atender a grandes cantidades personas, a veces no da tiempo para la cortesía. No obstante, se han tenido algunos avances con el programa Trato por un buen trato, que puso en marcha el anterior director, Reyes Baeza, dijo.

Sobre la falta de disponibilidad económica para inversión en infraestructura, el director del Issste señaló que la única alternativa que encontramos fueron las asociaciones público privadas, mediante las cuales se construyó un hospital en Mérida, Yucatán y hay otros tres proyectos en curso en Tláhuac, Ciudad de México; Villahermosa, Tabasco y Tepic, Nayarit. Se prevé que la construcción de estos últimos termine en el primer semestre de 2019.

Hace falta fortalecer los servicios del primer nivel de atención, tal vez haciendo uso de parte de las reservas como también lo propone la iniciativa de modificación legal de Morena, a fin de poder contar con una red amplia de clínicas familiares. Se lograría ampliar la cobertura, mejorar la calidad del servicio y disminuir la sobrecarga de trabajo en los hospitales generales y de alta especialidad.

Castro López aseguró que a pesar de las debilidades que enfrenta el Issste, entregará al nuevo gobierno un organismo fortalecido con políticas a favor de los adultos mayores, de los niños en las estancias, y prestaciones como los créditos personales, entre otros.