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Nostalgia por los estudios de fotografía

Exhibe Humberto Ríos Tiempo suspendido

Merry MacMasters
 
Periódico La Jornada
Lunes 18 de junio de 2018, p. a18

La mayoría de los seres humanos busca trascender el momento, dejar huella en su paso por la vida. Una manera efectiva de resurgir en el tiempo, a la vez que mirarse a sí mismo, es mediante una fotografía tomada en un estudio montado para ese propósito, aunque hoy día ha entrado en desuso debido al avance de la tecnología.

Durante tres años Humberto Ríos (Ciudad de México, 1983) viajó por casi todo el país en busca de estudios fotográficos, desde el norte, donde encontró muy pocos, hasta el sur, con un poco más. En los 150 que halló su objetivo fue registrar sólo el escenario con sus telones o cortinas, en su calidad de lugar simbólico, de rito, donde las personas se retratan frente a la cámara.

Tiempo suspendido, exposición de 16 imágenes de la nostálgica serie homónima (cinco platino/paladio y nueve piezografías en blanco y negro), se exhibe en la Fototeca Nacional, ubicada en Pachuca, Hidalgo.

Para Ríos, encontrar esos espacios resultó una labor arqueológica, porque era remontarse a los usos de la cámara fotográfica que al inicio construyó una forma muy específica de representar al ser que es por medio de la pose, la mesita y el telón. Según el entrevistado, al revisar el total de fotos que integran el proyecto uno encuentra cómo cada cortina representa a los objetos que registran. Es decir, hay unas muy austeras, otras, muy barrocas, entonces se vuelven una especie de retrato directo de los sujetos. Se puede intuir las clases sociales que las utilizan. A pesar de que no hay una presencia humana, es un trabajo dramático al estar en blanco y negro, casi en desuso.

Si la idea inicial del proyecto era concentrarse en las cortinas, Ríos halló que prácticamente en ningún estudio las había ya. Han sido remplazadas por una pantalla verde muy grande. Lo que se hace es fotografiar a las personas allí para después implementar algún escenario. También se utiliza una pantalla blanca para hacer fotos de credencial o de cartilla, modalidad de estudio que igualmente empieza a desaparecer.

Foto
s Procuré que cada estudio evocara por sí solo lo que acontecía allí dentro. Esa fue la única premisa que me propuse, expresa Humberto Ríos de su obra, que expone en la Fototeca Nacional, localizada en Pachuca, Hidalgo

Al desarrollar el proyecto, el fotógrafo leyó mucho sobre la historia del telón en el mundo del arte, que se remonta a 354 d.C., inspirado por la ceremonia de la corte de los emperadores romanos. “Todo eso lo narra Plinio el Viejo en su Historia natural. El telón ha sido muy simbólico para el ser humano”, anota.

Las composiciones de Ríos son frontales para que las fotos tengan un aura de objetividad. Siempre he pensado que de alguna manera la realidad tiene que decir sus cosas por sí misma. No me gusta intervenir demasiado en las fotografías, entonces procuré que cada estudio evocara por sí solo lo que acontecía allí dentro. Esa fue la única premisa que me propuse.

Antes de Tiempo suspendido Humberto Ríos había trabajado en espacios en los que habitaba la muerte: Desarrollé un proyecto sobre velatorios por el país, también mostrado en la Fototeca Nacional. Encontré la contraparte en los estudios fotográficos, lugar en que las personas buscan eternizarse. Sin embargo, llegué a la conclusión que este proceso fotográfico, de ritual, de enfrentarse a la cámara, se ha diluido. Hoy por hoy podemos verla como una práctica que se quedó en el tiempo, que quizá no trascenderá.