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Todo al servicio de la minoría

México: apartheid económico

Para megarricos, 12% del PIB

¿Q

uién es la osada que dice que la economía mexicana va mal, que a duras penas crece 2 por ciento anual y que no rinde para mayor cosa? Pues no sólo lo dice, sino que lo padece, la mayoría de los mexicanos, que sufre las consecuencias.

Pero ante ese radicalismo aderezado con hambre, el desmentido es tajante, ya que para la minoría de siempre (el 0.000014 por ciento de la población nacional) las cosas funcionan de maravilla y México es su paraíso.

En 2017, año en que la economía mexicana funcionó razonablemente bien (José Antonio Meade dixit) la tasa de crecimiento rozó 2 por ciento (la misma proporción promedio que la registrada en las pasadas tres décadas y media), por lo cual millones y millones de habitantes tuvieron otro año complicadísimo, por decirlo suave.

Pero esa terrorífica realidad económico-social contrasta con los resultados obtenidos por el selectísimo grupo de multimillonarios marca Forbes, cuyas fortunas conjuntas crecieron 10 veces más en el año en que la economía, según Meade, funcionó razonablemente bien para los mortales.

El más reciente informe Forbes sobre los multimillonarios en el mundo incluye a 17 empresarios mexicanos (los mismos de siempre), cuyas fortunas conjuntas equivalen a cerca de 12 por ciento del producto interno bruto (PIB) nacional, con cifras al cierre de 2017. Esa proporción para ellos solitos, mientras el 88 por ciento restante del PIB se repartió (inequitativamente, desde luego) entre las 120 millones de personas que sobreviven en esta República concentradora del ingreso y la riqueza.

En un año, ese grupúsculo de empresarios vio crecer sus fortunas de 118 mil 700 millones de dólares al cierre de 2016 a 141 mil 800 millones al concluir 2017, un incremento de 20 por ciento en el periodo (23 mil 100 millones de billetes verdes), sin contar las alcancías que no pocos de ellos mantienen en paraísos fiscales. Y para los mortales la economía nacional creció 2 por ciento.

De acuerdo con las cifras oficiales del Inegi, al cierre de 2017 el valor nominal de PIB mexicano sumó 22 billones 718 mil millones de pesos; en el mismo año las fortunas de los 17 Forbes mexicanos sumaron alrededor de 2 billones 695 mil millones de pesos. Eso quiere decir que de cada peso que acumuló la economía mexicana, 12 centavos se quedaron en los bolsillos de los super ricos autóctonos, y contando.

Para dar una idea de qué se trata, con las fortunas conjuntas los 17 empresarios mexicanos marca Forbes podrían comprar una economía como la de Hungría (con un PIB cercano a 132 mil millones de dólares) y les darían cambio. O bien, adquirir las de Guatemala, El Salvador, Belice y Nicaragua, y les sobrarían alrededor de 10 mil millones de dólares.

Pero entre los multimillonarios también hay niveles: las fortunas conjuntas de los tres más ricos entre los ricos de México (Carlos Slim, el tóxico Germán Larrea y el premiado Alberto Bailléres) suman 95 mil 100 millones de dólares, equivalentes a 67 por ciento del total, es decir, de los 141 mil 800 millones acumulados por los 17 empresarios.

Aun así, Slim concentra 47 por ciento del total, o lo que es lo mismo, 5.6 por ciento del producto interno bruto para él solito. Para este empresario la economía sí ha funcionado de maravilla, porque en los pasados 26 años (de 1991, cuando por primera vez apareció en Forbes, al cierre de 2017) su fortuna se incrementó la friolera de 4 mil 100 por ciento, a razón promedio anual en el periodo de 158 por ciento, contra 2 por ciento de crecimiento de la economía, una diferencia de 79 tantos en favor, claro está, del empresario.

Sólo en 2017 la fortuna de Slim se incrementó 23 por ciento respecto del año previo y la del tóxico Larrea 25 por ciento (con eso paga favores en juzgados y medios de comunicación para intentar acabar con sus enemigos, aunque no siempre le funciona). En cambio, la de Bailleres declinó 0.9 por ciento (parece que la medallita que le otorgó el Senado no le funcionó).

Pero no sólo ellos: en 2017, la fortuna del empresario de los abonos chiquitos y las ganancias descomunales, Ricardo Salinas Pliego, aumentó 97 por ciento y Eva Gonda de Rivera, viuda de Eugenio Garza Lagüera (Don Eugenione en su momento), 27 por ciento. Todo ello con una economía que crece 2 por ciento.

¿Cómo le hacen para ser tan exitosos? De entrada la norma es que sus jugosísimos negocios los hacen con bienes de la nación, que gozan por medio de adjudicación directa de ex paraestatales, concesiones, generosos cuan abundantes contratos públicos y, desde luego, fructíferas relaciones políticas, que incluyen financiamientos a las campañas, y muchas, muchísimas facilidades fiscales.

Por ejemplo, telecomunicaciones, minería, banca (y su rescate, desde luego), petroquímica (la originalmente clasificada como estratégica, es decir, reservada al Estado), acero, carreteras (también con su respectivo rescate), ingenios azucareros, petróleo y un larguísimo etcétera, o lo que es lo mismo, producto del desmantelamiento del aparato productivo del Estado.

De acuerdo con lo publicado por La Jornada (Roberto González Amador) el listado de megarricos mexicanos lo completan María Asunción Aramburuzabala (5 mil 900 millones de dólares), Juan Francisco Beckman Vidal (5 mil 700 millones); Jerónimo Arango (4 mil 300), Antonio del Valle (3 mil 400) y José y Francisco José Calderón (2 mil 900).

De igual forma, Carlos Hank Rhon (heredero de El Profesor, 2 mil millones), Roberto Hernández (mil 900), Emilio Azcárraga (mil 700), Rufino Vigil González (mil 400), David Peñaloza Alanís (mil 300) y Alfredo Harp (mil 200).

Todo eso y mucho más porque no se incluyen los dineros guardados en paraísos fiscales, colchones, alcancías y tandas, mientras millones de mexicanos sudan abundante y permanentemente porque nunca llegan a la siguiente quincena, y millones más de plano no tienen para comer.

Entonces, ¿qué tan razonablemente bien funciona la economía mexicana?

Las rebanadas del pastel

Que dice la vocera del esquizoide de la Casa Blanca, Sarah Sanders, que México, Canadá y posiblemente otros países podrían quedar exentos de los arance- les a la importación de acero y aluminio que planea Estados Unidos por razones de seguridad nacional. Ya, pero ¿a cambio de qué?

Twitter: @cafevega