Sociedad y Justicia
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Relatora del organismo participó en seminario de la Clade

ONU: hacer efectivo el derecho a la educación implica no excluir a nadie
 
Periódico La Jornada
Sábado 12 de noviembre de 2016, p. 33

La educación es un bien común y social, pero también un desafío que debe estar interrelacionado con la cultura, el medio ambiente, la salud, el ejercicio de los derechos y la comunicación. Hacer realidad el derecho a la educación en el mundo exige no dejar a nadie excluido. Sin importar si se es pobre o rico se debe tener acceso a ella, afirmó Koumbou Boly Barry, relatora especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Educación.

Aquello que nos enseñan en casa los padres, dijo, lo que escuchamos en los medios de comunicación o lo que vemos en la calle también es parte de una educación informal, que es relevante para la construcción de una formación.

La educación a lo largo de la vida, que es un concepto que comienza a generarse desde la década de los 70, tiene mucho que ver con una visión holística, porque tiene mucho que ver con el desarrollo.

Durante su participación en el seminario internacional Educación emancipadora y garante de derechos: retos para América Latina y el Caribe, convocado por la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (Clade), destacó que en su país, Burkina Faso (África Occidental), donde fue ministra de Educación, sólo 2 por ciento de los pastores nómadas tienen acceso a la formación.

Esto quiere decir que yo no debería estar aquí. Vengo de una comunidad de pastores nómadas, pero pude llegar a la universidad y ser ministra. Entonces, soy una excepción, y no podremos decir que en el mundo hay un derecho efectivo a la educación hasta el día en que personas como yo ya no sean una excepción.

Por ello, destacó que la formación inicial y el combate al analfabetismo son dos de los desafíos más importantes en la enseñanza; en ella, dijo, todos los actores cuentan. El gobierno para planificar políticas y la sociedad civil para señalar los problemas y proponer soluciones, la familia, y el sector privado.

Subrayó que no se trata de cualquier sector privado. Existe el que sólo quiere ganar dinero, que nada más quiere comercializar la educación y sacar provecho. No podemos considerarlos actores del sistema educativo porque van a crear desigualdades a nivel del sistema y de la sociedad, y ese no es el papel de la educación.

En tanto, Nilma Lino Gomes, pedagoga y ex titular del Ministerio de las Mujeres, Igualdad Racial y Derechos Humanos en el gobierno de la ex presidenta Dilma Rousseff, alertó sobre los efectos de una ola “conservadora que afecta a toda la región, y que en el caso de Brasil se ve representada por un golpe disfrazado de impeachment parlamentario, pero que pretende acabar con conquistas educativas y sociales que se han construido a lo largo de muchos años”.

Agregó que su país enfrenta un Estado neoliberal en su versión más perversa del siglo XXI, lo que exige, dijo, del campo progresista superar la divisiones y generar estrategias de resistencia y creatividad para enfrentar los ataques a la educación emancipadora.

Alberto Arnaut, especialista en temas educativos e investigador de la UNAM, destacó que en México hay una reforma con la que se ha profundizado el arrasamiento de los derechos laborales del magisterio, no por recomendación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, sino de una organización empresarial que prácticamente elaboró lo que se deben seguir.