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Somos lo que hicimos y pensamos, incluyendo el derecho a cambiar sin traicionarnos

Fallece Adolfo Sánchez Rebolledo, activista, periodista y eterno militante de izquierda
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Imagen de Adolfo Sánchez Rebolledo de 2014Foto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Lunes 8 de febrero de 2016, p. 11

El periodista, activista, intelectual y veterano militante de izquierda Adolfo Sánchez Rebolledo (CDMX, 1942) falleció la mañana del domingo, a la edad de 73 años, informaron sus familiares.

Hijo del filosofo español exiliado en México Adolfo Sánchez Vázquez (1915-2011), Sánchez Rebolledo fue un fecundo activista, cuya relevante trayectoria le permitió ser participe y testigo de los diferentes movimientos sociales, políticos y sindicales comprometidos con la democratización del país, durante la segunda mitad del siglo XX.

Su activismo, militancia y congruencia estuvo siempre sustentada en un pensamiento ético-político, de corte marxista-humanista, que le permitió también analizar el acontecer de la época que le toco vivir, así como los recientes cambios en un mundo globalizado.

El hecho de haber sido hijo de republicanos españoles y de que su padre fue uno de los más prestigiados filósofos marxistas lo vinculó de manera natural tanto con el marxismo-humanista como con los más generoso del pensamiento español, apuntó la investigadora Patricia Pensado Leglise, autora del libro Adolfo Sánchez Rebolledo: un militante socialista, el cual es resultado de una serie de charlas que mantuvo durante tres años con el también editor.

Siendo muy joven ingresó al Partido Comunista Mexicano, para después dedicarse al trabajo editorial y periodístico, labor que inició en los años 60 del siglo pasado en la agencia Inter Press Service.

Entre 1972 y 1977 dirigió la revista Punto Crítico; coeditó Cuadernos Políticos, de ediciones Era y coordinó la revista sindical Solidaridad.

Participó de manera muy cercana en distintas movilizaciones obreras, sobre todo al lado de los electricistas de la Tendencia Democrática que dirige Rafael Galván.

En 1977 apoyó la reforma política de aquel entonces, como vía para ensanchar el juego político nacional y como una posibilidad real de que la izquierda fuera capaz de contender en las elecciones.

Comprometido entusiasta de una mejor articulación de la izquierda, participó en la creación del Movimiento de Acción Popular (MAP), luego se involucró en el proceso de unificación de la izquierda, del Partido Socialista Unificado de México (PSUM), del Partido Mexicano Socialista (PMS) y al final de la década de los años 80, en lo que fue el inicio del Partido de la Revolución Democrática (PRD)”.

Otros acontecimientos en los que se involucró o analizó fue el movimiento estudiantil de 1968, la revolución cubana y el surgimiento de grupos guerrilleros de aquellos años, así como su actividad solidaria con países de América Latina.

Sánchez Rebolledo fue miembro y uno de los fundadores de la junta de gobierno del Instituto de Estudios para la Transición Democrática y, a finales de la década de los 90, participó en la creación del Partido Democracia Social, organización que depositó en él su representación ante el Instituto Federal Electoral (IFE), hoy Instituto Nacional Electoral (INE).

Fue asesor de la Presidencia del IFE y autor entre otros libros, La Revolución Mexicana (1967), La revolución cubana (1972), Secretos espejos (1989) y La izquierda que viví (2014). Escribió en numerosas publicaciones y fue articulista y socio de esta casa editorial, La Jornada.

A propósito de la publicación Adolfo Sánchez Rebolledo; un militante socialista (La Jornada, 17/4/15), que da cuenta de algunas de las etapas que conforman su largo y fecundo tránsito en las filas de la izquierda, escribió para la presentación del libro: Mi experiencia en la izquierda, la militancia, es una minúscula parte de una tradición importante, aunque muy mal conocida. Quizás a muchos les resulte ajena o demasiado distante. Sin embargo, me parece que la historia se nutre, entre otros elementos, de la memoria individual, de las visiones y relatos de quienes vivieron o fueron testigos de ciertos acontecimientos.

Mientras que para la introducción de su libro La izquierda que viví escribió: Somos lo que hicimos y pensamos, incluyendo los sueños de otros tiempos y el derecho a cambiar sin traicionarnos.