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Balance de la Jornada

Marco Fabián se transforma en la Bundesliga

Termina la magia de Almeyda

C

uando estaba en el futbol mexicano, Marco Fabián la pasaba más en las páginas de sociales –fiestas interminables y escandalosas en su casa de Guadalajara, así como líos en antros–, que en la lista de goleadores. El ex jugador de las Chivas saltó a la fama mundial por un polémico festejo, cuando hizo un tanto y celebró al simular disparar con una pistola sobre un compañero que cayó como fulminado. Narco Fabián, lo bautizaron de inmediato.

Siempre tuvo más futbol en las piernas que el que se decidió a mostrar con las playeras rojiblanca y cementera. Ya debe dejar de ser Marquito, dijo el técnico José Luis Real en un intento de que diera el salto y desplegara incansable y a tope su talento, pero lo hizo a cuentagotas en algunas jugadas de calidad y golazos memorables.

La clave estaba, tan sólo, en un boleto de avión. El sábado, el tapatío disputó su primer partido como titular con el Eintracht Frankfurt. Y fue un jugador totalmente distinto al de las canchas mexicanas: hizo honor al número que porta: el 10, que dirige la orquesta, de esos creativos que ya están en extinción en el futbol moderno. Bajó a la zaga por balones, por momentos fue el hombre más adelantado y se convertía en el primer defensa de su equipo, correteando a los rivales y barriéndose a la menor provocación.

Fue el Fabián que todos deseaban ver aquí. Fue un Marcote, diría Real. Físicamente, hasta está más delgado y, por supuesto, no ha perdido su privilegiado toque de balón. Ahora, a la calidad le suma disciplina y en la Bundesliga sí podrá brillar y tal vez hasta regrese a la selección nacional.

Donde más extrañan al volante es en las Chivas. En un duelo directo por no descender, el Guadalajara perdió ante Morelia, que lo rebasó en la tabla de cocientes. Abajo del Rebaño ya sólo está Dorados, que ahora perdió con el América y regresará al circuito de ascenso más pronto de lo que llegó a primera.

El técnico Matías Almeyda perdió la magia. Suma ya siete partidos sin victoria, tres de la campaña anterior y cuatro del torneo Clausura 2016. Sus números son peores que los de José Manuel de la Torre cuando fue despedido por Jorge Vergara. Pero Almeyda tiene el verbo con el que no cuenta el Chepo y sin duda convencerá al magnate en una sobremesa de café (o de mate).

Los que necesitarán también del verbo de Almeyda son los federativos mexicanos para que Vergara ceda a los rojiblancos a los llamados partidos moleros, no sólo a los encuentros oficiales del Tri. En un balompié lleno de foráneos, resulta irónica que las mexicanísimas Chivas nieguen sus jugadores a la selección.

La nota positiva de la semana fue Cruz Azul, que remontó el marcador ante Jaguares y se sobrepuso de estar en inferioridad numérica por la expulsión del Maza Rodríguez. En los últimos torneos, los Cementeros se caracterizaban por ser un equipo sin alma, gris, desangelado. Parece que el efecto Tomás Boy sigue surtiendo efecto y este conjunto sí tiene sangre, apuntalado por contrataciones que por ahora están funcionando, como Joffre Guerrón y el catalán Víctor Vázquez, quien mostró talento las veces que tocó el balón.

El hombre de la jornada fue Jean-Pierre Gignac. Ya se sabe de su calidad y poder de definición, pero el primer gol marcado al León –una serie de amagues antes de anotar– fue de auténtico crack. El francés despidió al técnico Juan Antonio Pizzi con un triplete, pero la mente del argentino ya andaba en aires andinos, donde le será muy complicado superar lo logrado por Jorge Sampaoli.

El León sorprendió con la elección de Luis Fernando Tena. Los directivos mexicanos optaron esta campaña por los estrategas argentinos, así que es buena noticia que se dé oportunidad al llamado Flaco de Oro del balompié (por aquello de la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Londres 2012), que además llegará en dupla con su hermano Alfredo.