Sociedad y Justicia
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Aún pierden la vida cerca de 5 mil personas al año: Censida

No se ha logrado abatir la mortalidad por VIH

Uno de los principales problemas es el diagnóstico tardío, alertó

 
Periódico La Jornada
Miércoles 2 de diciembre de 2015, p. 39

La mortalidad por VIH/sida no se ha reducido como se esperaba. Todavía pierden la vida por esta causa cerca de 5 mil personas al año, en una tendencia que prácticamente no se ha movido en la pasada década, a pesar de la cobertura universal de medicamentos. Los antirretrovirales no bastan, y sigue faltando la atención médica integral, que incluya la salud mental, la prevención de la violencia y la garantía de servicios sin discriminación, advirtió Patricia Uribe Zúñiga, directora del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida).

Ayer se celebró el día mundial de la lucha contra esta epidemia, que en México se estima afecta a 190 mil personas, de las cuales 37 por ciento lo desconoce. En 2014 se registraron 7 mil 500 nuevos casos, los cuales representaron una disminución respecto de los 9 mil 300 reportados en 2013.

En cuanto a la mortalidad, la directora de Censida comentó que uno de los principales problemas ha sido el diagnóstico tardío y aunque en los años recientes se ha mejorado en la identificación de las personas positivas, se les sigue detectando cuando su sistema de defensa ya está muy disminuido y tienen elevada carga viral en la sangre.

Esta condición coloca a los pacientes en alto riesgo de desarrollar enfermedades como diarreas, tuberculosis u otros padecimientos graves que de no ser atendidos los colocan en grave riesgo de muerte.

Otro reto reconocido en la información oficial es que a pesar de que desde 2003 está garantizada la cobertura universal de los medicamentos, 34 por ciento de las personas con VIH/sida tiene carga viral indetectable.

Las terapias altamente efectivas para disminuir la presencia del VIH en el organismo lograron, a partir de la segunda mitad de los años 90 del siglo pasado, que la infección dejara de ser mortal y se convirtiera en una enfermedad crónica que permite a los individuos vivir normalmente y aspirar, incluso, a una esperanza de vida parecida a la de la población general.

El problema es la falta de adherencia a los medicamentos por causas diversas, señaló Uribe Zúñiga. En parte por eso no se ha logrado disminuir la mortalidad.

Aun así, la epidemia de sida se mantiene concentrada en las llamadas poblaciones clave: hombres que tienen sexo con otros hombres (17.3 por ciento), usuarios de drogas inyectadas (2.5 por ciento), mujeres trabajadoras del sexo comercial (0.7 por ciento), hombres trabajadores del sexo comercial (24.1 por ciento) y mujeres trans (entre 15.5 y 20 por ciento). En la población general la prevalencia es de 0.2 por ciento.

En tanto, integrantes de la RedTraSex de Latinoamérica y el Caribe señalaron que la transmisión del VIH no podrá combatirse adecuadamente si las trabajadoras sexuales no estamos presentes en las estrategias de prevención.

Denunciaron que la atención médica que reciben va contra lo que recomendó el director ejecutivo de Onusida, Michel Sidibé, acerca de que las poblaciones clave deben tener acceso completo a los servicios de salud, prestados con dignidad y respeto.

Además, indicaron que para poder cumplir la meta de la Organización de las Naciones Unidas de acabar con el sida en 2030 se debe crear una estrategia integral de prevención, que involucre a sectores clave, como a las sexoservidoras.

En un comunicado recordaron que, de acuerdo con un estudio que publicaron en 2013, la prevalencia de VIH entre trabajadoras sexuales en América Latina se ubica entre 0 y 5.7 por ciento, debido a que han tomado medidas preventivas, como el uso de condón.