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El sueco Tomas Lindahl, el estadunidense Paul Modrich y el turco Aziz Sancar, los galardonados

El Nobel de Química, a estudios sobre cómo se repara el ADN

Los tres han proporcionado conocimiento fundamental sobre la manera en que funciona una célula viva y es, por ejemplo, usada para desarrollar tratamientos contra el cáncer, asegura el jurado

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Aziz Sancar, Tomas Lindahl y Paul Modrich fueron premiados por “haber cartografiado, a nivel molecular, el mecanismo de reparación y cómo se preserva la información genética”Foto Ap y Reuters
 
Periódico La Jornada
Jueves 8 de octubre de 2015, p. 2

Estocolmo.

El Nobel de Química fue otorgado este miércoles al sueco Tomas Lindahl, al estadunidense Paul Modrich y al turco-estadunidense Aziz Sancar por su trabajo sobre el mecanismo de reparación del ADN, que puede conducir a nuevos tratamientos contra el cáncer.

Los tres fueron premiados por “haber cartografiado, a nivel molecular, cómo las células reparan un ADN dañado y preservan la información genética”, dijo el jurado sueco.

El ácido desoxirribonucleico (ADN) es una macromolécula biológica que contiene toda la información genética (genotipo) que permite el desarrollo y el funcionamiento de los seres vivos.

El trabajo de los tres laureados ha proporcionado conocimiento fundamental sobre la manera en que funciona una célula viva y es, por ejemplo, utilizada para desarrollar nuevos tratamientos contra el cáncer indicó la Academia Sueca de Ciencias.

El ADN puede ser agredido a lo largo de la vida y presentar lesiones que provocan mutaciones causantes de cánceres y de la aceleración del envejecimiento.

Lindahl, de 77 años, había determinado a principios de los años 70 que, al ritmo en que el ADN se degrada, el mundo y la vida en la Tierra, como los conocemos, no podrían existir. Dedujo que el ADN debía tener necesariamente un medio para repararse. Y descubrió un mecanismo molecular, llamado de reparación por escisión de base, que obstaculiza permanentemente la degradación de nuestro ADN.

Sancar, de 69 años y el primer científico turco reconocido con uno de los prestigiosos galardones en el área científica, cartografió otro proceso de defensa contra los ataques, llamado reparación por escisión de nucleótidos, o NER, según sus siglas en inglés, crucial para preservar el patrimonio genético.

En fin, Modrich, nacido en 1946, demostró cómo la célula corrige los errores que se producen en la reproducción del ADN durante la división celular. Así, las deficiencias de este proceso de corrección son, por ejemplo, causantes de una variedad de cáncer de colon transmitida de forma hereditaria.

El sueco Lindahl estudió en su país, pero hoy trabaja en Gran Bretaña, en el Francis Crick Institute de Londres.

Se mostró sorprendido, feliz y orgulloso tras conocer el premio.

Sabía que durante años me estaban teniendo en cuenta para el premio, pero lo mismo ocurría con otros cientos de científicos, afirmó durante una entrevista telefónica desde Londres en la rueda de prensa en Estocolmo en la que la Academia Sueca de las Ciencias dio a conocer el premio.

Me siento muy feliz y estoy orgulloso de haber sido elegido hoy, dijo el investigador.

El primero de Turquía en el área científica

Sancar nació en Savur, pequeña localidad del sudoeste de Turquía, en el seno de una modesta familia de ocho hijos.

Hubiera podido ser futbolista profesional, ya que el equipo nacional juvenil lo llamó como portero, pero prefirió concentrarse en sus estudios.

Luego fue a la Universidad de Texas en Dallas y actualmente enseña en la de Chapel Hill de Carolina del Norte.

Se alegra de ser el primer turco en ganar un Nobel científico. Allí siempre me preguntaban cuándo lo obtendría, así que estoy también muy feliz por mi país, señaló en una entrevista con el comité del galardón.

Se mostró seguro de que ahora será celebrado en Turquía.

Cuando la noticia se conoció en Estocolmo, estaba aún durmiendo. Mi mujer recibió la llamada y me despertó. No me lo esperaba, así que me sorprendí mucho, señaló. Hice lo que pude para sonar coherente, pero casi seguía dormido.

A finales de mes volverá a las aulas de la Universidad de Medicina en Chaper Hill, donde enseña bioquímica y biofísica. Haré todo lo que pueda para seguir con mi vida de forma normal, pero quizá habrá un par de recepciones.

Sancar es el segundo ciudadano turco en ganar un Nobel, después de que Orhan Pamuk obtuvo el de Literatura en 2006.

Modrich, quien obtuvo su doctorado en Stanford (California), es investigador en el Howard Hughes Medical Institute, cerca de Washington, y profesor de bioquímica en la Universidad de Dunke, en Carolina del Norte.

Estaba en una solitaria cabaña en el norte de Estados Unidos al recibir la noticia. Empezaron a llegarme correos electrónicos a las 6:30, contó el científico de 69 años en entrevista con los organizadores del premio.

Sin embargo, los mensajes, según relató, le llegaron efectivamente horas después en la soledad de Nuevo Hampshire, donde está de vacaciones.

Al preguntársele cuál era su reacción ante las felicitaciones que recibía desde todo el mundo, respondió: “Shock, sorpresa, entusiasmo”. Admitió que le faltaban palabras para expresar lo que sentía. No soy un gran orador, comentó.

Al referirse al revuelo que ha generado la noticia, señaló que todo indicaba que se había recluido en el momento justo en el sitio justo, pero adelantó que pronto sus vacaciones acabarán.

Mañana partiremos hacia Boston para realizar una visita, explicó el científico, al que le espera un viaje de unos mil kilómetros.

Consideró que ya era hora de que se le prestara atención a un terreno tan importante en el campo de la medicina.