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En cambio, a un museo privado de París sí le prestaron y exhibe esa obra maestra

El Centro Pompidou monta retrospectiva de Edvard Munch sin la pintura El grito
 
Periódico La Jornada
Jueves 2 de abril de 2015, p. 6

París.

El Centro Pompidou tuvo que organizar su retrospectiva sobre Edvard Munch sin la obra más conocida del pintor noruego, El grito, la que ahora se podrá ver en la Fundación Louis Vuitton, también en París, lo que de inmediato llamó la atención de la prensa.

Una obra maestra, difundió el diario francés Le Figaro, al hacerse eco de esta pieza, que el museo de Munch, en Oslo ha prestado a esa fundación que abrió sus puertas el pasado octubre. El grito se exhibe tras una pantalla de cristal.

La obra maestra del expresionista noruego es uno de los más de 50 iconos de los clásicos modernos que se pueden admirar en el edificio diseñado por arquitecto Frank Gehry.

Respecto de la cifra erogada para el seguro de las obras expuestas se especuló mucho anoche, en la inauguración, pues no sólo tiene un enorme valor el cuadro de Munch, en el que se retrata la desesperación a través de un hombre que grita.

Edificio diseñado por Gehry

La muestra en la Fundación Louis Vuitton incluye además obras clave de Francis Bacon, Claude Monet, Ferdinand Léger, Pablo Picasso y Mark Rothko. De Henri Matisse se puede ver Baile, prestada por el Ermitage de San Petersburgo.

Esta obra de gran formato, que data de 1909/1910, refleja cómo el artista aspiraba a reducir las formas, simplificando enormemente las figuras que bailan sobre un fondo azul y verde.

Sin embargo, la exposición no va sobre cuántas obras maestras se pueden reunir a golpe de chequera, y eso que dinero no es precisamente lo que le falta al multimillonario francés Bernard Arnault.

El presidente del grupo Louis Vuitton invirtió más de cien millones de euros en este edificio futurista y su intención es mostrar una selección de gran valor artístico de obras que han influenciado de forma duradera la evolución del arte moderno y aquellas de su propia colección.

El título de la muestra, Les clefs d’une passion (Las llaves de una pasión) es un reflejo de la propia pasión de Arnault, empresario que concurre con François Pinault –del grupo de productos de lujo PPR–, que muestra sus colecciones en dos edificios históricos a orillas del Gran Canal en Venecia: la Punta della Dogana y el Palazzo Grassi. El acervo de Pinault abarca unas 4 mil obras.

Acerca de la colección de Arnault se ha especulado mucho, pero hasta ahora el empresario, de 66 años, sólo ha exhibido unas pocas obras en su fundación, entre otras, de Alberto Giacometti, Gerhard Richter, Thomas Schütte y Olafur Eliasson.

Habrá que seguir esperando, pues, de momento, en la muestra que concluirá el 6 de julio, se podrán ver entre las obras expuestas creaciones de Pierre Bonnard, Piet Mondrian, Emil Nolde y Wassily Kandinsky; todas son préstamos.