Opinión
Ver día anteriorMartes 23 de diciembre de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Jazz

Festival de Córdoba

Wong Gang

S

e llevó a cabo el primer Festival de Jazz de Córdoba, Veracruz (el último de 2014 en la larga lista de festivales jazzísticos del país). La oferta fue amplia, con evidente rigor selectivo, con entrada libre a todos los actos y la gente respondió asistiendo, degustando y ovacionando a los músicos convocados.

Del 17 al 21 de diciembre, el teatro Pedro Díaz recibió bandas tan importantes como el Trío de Édgar Dorantes, Los Dorados, el Cuarteto de Christian Mendoza, el Trío de Remi Álvarez, Tino Contreras, Verónica Ituarte y el Colectivo Jazz en Córdoba. Pero, además, el festival se extendió con clases magistrales, exposiciones, películas, conferencias y conciertos al Centro Cultural Cordobés, el foro-bar La Matita de Café, los múltiples parques de la ciudad y al municipio de Fortín de las Flores.

Por todas estas subsedes transitaron grupos de Orizaba, Córdoba, Xalapa, Tomatlán y el puerto de Veracruz. A saber, por ahí estuvieron Blujafunk, Óleo Jazz Trío, Auris Electric, Leo y Fer, Erick Vazfour, Satélite Jazz Project, Carlitos Manzo, Jaime Reyes, Gallipsy, Vintage, Siris Jazz Trío, Cronopios y el Cuarteto de Roberto González. Toda una generación de jazzistas veracruzanos con mucho que decir y mucho que exigir.

En lo que a estas fiestas se refiere, el único antecedente que encontramos por estas altitudes es un mega acto regional denominado Festival de Jazz de las Grandes Montañas, que en 2005 y 2006 llevara simultáneamente esta oferta a los escenarios de Orizaba, Córdoba, Fortín de las Flores y Chocamán, bajo la dirección de Édgar Dorantes y Manuel García Estrada.

Córdoba es la ciudad natal de Juan José Calatayud (1939–2003) y Édgar Dorantes, dos de los grandes iconos de nuestra música, y, como tal, necesitaba, merecía, una fiesta de éstas desde hace un buen rato. Qué bueno y qué sintomático que todo ello se haya logrado gracias al talento, la iniciativa y el poder logístico de Luis Calatayud, joven saxofonista, director del Colectivo Jazz en Córdoba y sobrino nieto del maestro (su abuelo, Luis Calatayud Arabela, era primo de Juan José). Si a los 20 años de edad logró armar esta enorme plataforma, el futuro del jazz en Córdoba cuenta con muy amplios horizontes. Luis ya trabaja en su primer disco y en el festival de 2015.

El sábado 20 hubo un homenaje a Juan José Calatayud, en el que Pablo Iván Argüello, Verónica Ituarte y yo evocábamos la figura del pianista. Pero cuando se invitó a Tino Contreras a decir unas palabras sobre Juan José, éste tomó el micrófono, habló 10 segundos de Calatayud y empezó una interminable perorata para repetir una y otra vez que él, Tino, era el jazzista más importante de México, que Calatayud quería imitarlo, que Charly Parker era uno de sus mejores amigos… al principio la gente reía, después el ambiente se puso tenso y finalmente el moderador interrumpió haciendo una pregunta a Luis Calatayud. Entonces Tino, fuera de sí, se paró, aventó la silla, gritó que él es la historia del jazz en México y que nunca lo volvieran a invitar (…)

Independientemente de sus actividades solistas y de los diferentes duetos y combos que han ido ensamblando en el camino, los hermanos Pablo y Daniel Hidalgo Wong (flauta y piano respectivamente) formaron la Wong Gang hace… cinco-seis años, y es en 2014 que por fin documentan su propuesta en un disco que dentro de cien años será un ejemplo recurrente del buen jazz que se hacía en estas tierras.

Para empezar, la Wong Gang congrega no sólo la excelencia de los hermanos Wong como instrumentistas y compositores, pues ahí está también la enérgica madurez de Jorge Fernández en la batería y la sólida elegancia de Arturo Luna en el contrabajo, además de que cada uno de los integrantes aporta igual número de composiciones al proyecto. Con excepción de Arturo, que se discute con tres estupendos temas, como un blues (Ron) entretejido en los bordes del sonido Chicago, donde la sencillérrima expresividad del cuarteto te atrapa sin remedio.

Jorge Fernández nos sorprende con En el parque, extraño apunte en las manos de Fernández, y no porque esta balada tenga planteamientos cubistas, sino porque sencillamente no esperábamos este nivel de relajamiento en el temperamento del baterista. Muy buena rola.

El álbum cierra con el tema de Wong Gang (o Wong Gang Theme, como reza en los créditos), una pieza de Daniel Hidalgo en la que se delinea el poder rítmico y la sofisticada y multicolor armonía del cuarteto. Aunque ya puestos a escoger, yo me quedaría con Escaleras de emergencia y Quisiera estar en la playa, en la que flauta y piano estallan y desbordan imaginación y poder instrumental.

Por momentos (sobre todo en los primeros instantes del compacto) la Wong Gang pareciera aterrizar en la pulcritud de la así llamada third stream, en la que el clasicismo y el jazz se toman de las sienes para proponer esquemas conjuntos; pero el cuarteto no tarda en bajar al delicioso nivel de la banqueta, argumentando ya con rigor y prudencia, o bien, lanzándose al vacío con la irreverencia y el santo sacrilegio del jazz contemporáneo. Salud.