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Acámbaro recuerda al muralista Pedro Cruz
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 30 de junio de 2014, p. 5

Acámbaro, Gto., 29 de junio.

El hijo adoptivo de Acámbaro y creador del diseño de la cajetilla de los cigarros Faros, el pintor Pedro Cruz Castillo, dejó un legado artístico de 250 murales religiosos, cúpulas, pechinas y decoraciones en México y Estados Unidos.

Aunque era oriundo de Santa Ana Maya, Michoacán; el pueblo de Acámbaro lo acogió como guanajuatense, y a 10 años de su fallecimiento recibió un homenaje con la publicación del libro Detrás del mural…

Hijos, nietos, familia, amigos y ciudadanos de Acámbaro se reunieron en el auditorio de la Casa de Cultura, donde fue presentado el libro biográfico del artista, escrito por Claudia Herrera Torres.

Sus lienzos perviven

Creador del diseño de la cajetilla de los cigarros Faros, uno de los tabacos más emblemáticos de la cultura popular mexicana, elaborados en la ciudad de Irapuato, Guanajuato, Pedro Cruz dedicó 60 años de su vida a recrear pasajes bíblicos.

Algunos de sus lienzos fueron templos de la ciudad de México, Guanajuato, Sinaloa, Chihuahua, Coahuila, Michoacán, Puebla y Estados Unidos.

En el homenaje, que incluyó la inauguración de una exposición pictórica, su hija y directora del Museo de la Ciudad, Ángeles Cruz Álvarez, sostuvo que el arte en cualquiera de sus manifestaciones fortalece el espíritu.

Aunque Cruz Castillo logró un gran dominio de la técnica, siempre fue sencillo, humilde, ajeno a la arrogancia y a la vanidad, pese a los múltiples reconocimientos que obtuvo a lo largo de su trayectoria, recordó Ángeles Cruz.

En su intervención, Claudia Herrera Torres, dijo que cuando se conoce la riqueza cultural del legado de Cruz se debe valorar, promover y defender, porque su obra nos debe llenar de orgullo. Toda obra es valiosa por sí misma.

Ante un auditorio lleno, la escritora leyó varios pasajes del libro, que revelan la vida de un artista que aunque amaba pintar murales religiosos, también fue crítico de la Iglesia católica por cosas que le tocó ver.

El trabajo del muralista quedó inmortalizado en algunos templos como el de San José de la Montaña, el del Inmaculado Corazón de María y el de la Sagrada Familia del Distrito Federal, así como en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en Acámbaro, y el seminario de los Padres Francisco, en Texas.