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Adiós Carlota, montaje con títeres hiperrealistas, vuelve al Castillo de Chapultepec

Retratan la condición humana desde el recuerdo, el sueño y la locura

Gerardo Ballester y Deborah Silberer se basaron en Noticias del Imperio, de Fernando del Paso

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El creador escénico Gerardo Ballester y la compositora y pianista Deborah Silberer con algunas de las marionetas hiperrealistas que actúan en la obra Adiós Carlota, que hoy comienza funcionesFoto cortesía del Conaculta
 
Periódico La Jornada
Miércoles 9 de abril de 2014, p. 8

Entre el recuerdo, el sueño y la locura, esos son los parajes por los que transita Adiós Carlota, puesta de títeres hiperrealistas que aborda los últimos momentos de la vida de la esposa del emperador Maximiliano de Habsburgo.

El montaje, concebido por el creador escénico Gerardo Ballester y la compositora y pianista Deborah Silberer, regresa al Castillo de Chapultepec para ofrecer temporada a partir de este miércoles.

Con 70 minutos de duración, la obra está basada íntegramente en aspectos históricos, aunque no es histórica, sino que se trata de un retrato de la condición humana, aclararon sus creadores en conferencia de prensa.

Se narra la última etapa de la vida de la emperatriz Carlota durante su reclusión en el castillo de Bouchot, en Bélgica, donde permaneció cerca de seis décadas hasta su muerte, a los 86 años, el 19 de enero de 1927.

La noble dama es representada por dos marionetas. La principal es la de una anciana perseguida por las sombras del pasado, que tiene un momento de lucidez antes de su deceso, durante el que hace su recorrido por sus recuerdos, soledades, delirios y pasiones. En esa parte entra en acción la segunda, la de la emperatriz joven.

La obra, dirigida a adolescentes y adultos, no tiene diálogos y se sirve de la música de piano, interpretada en vivo, así como de efectos sonoros y de iluminación para acentuar los aspectos emocionales.

La elaboración y la manipulación de los títeres –aparecen siete en escena– es un híbrido entre la técnica japonesa bunraku y las marionetas de mesa, en cámara negra que, según Ballester, confiere mayor realismo y emotividad a los personajes y las acciones.

A decir de sus hacedores, Adiós Carlota es resultado de un arduo trabajo de investigación documental y bibliográfico, en el que destaca como referente la novela Noticias del Imperio, de Fernando del Paso.

Todo lo contado en el montaje sucedió en realidad, aunque es nuestra manera de interpretarlo. Usamos a la historia, pero no es historia. Es adentrarse a la intimidad de un personaje, de cómo vivió esa historia en los últimos momentos de su existencia, aclararon Silberer y Ballester.

Atmósfera onírica

El vestuario, el maquillaje y peinado de los títeres, así como el resto de la ambientación remiten a la estética del siglo XIX. Lo mismo ocurre con la parte musical, si bien en este aspecto la compositora admitió que se dio ciertas libertades utilizando elementos contemporáneos para construir una atmósfera onírica y por momentos demencial.

La puesta regresa al Castillo de Chapultepec, luego de haberse presentado ahí, entre octubre y diciembre del año pasado y después de realizar una breve temporada en la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque.

Esta ocasión las funciones serán del 9 al 16 de abril y del 21 al 23 del mismo mes, a las 20 horas, en el salón de actos del recinto ubicado en el Bosque de Chapultepec. Posteriormente, se presentará en ese mismo espacio dos veces al mes, miércoles y jueves.