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El delincuente es una clase social marginal: le cambiaron la coca por el taco, explica

Soy el último hígado de mi generación, sostiene orgulloso Andrés Calamaro

El día del juicio, alguien tendrá que decir que Los Tigres del Norte son Los Beatles de México

Defiende la tauromaquia: es un error tan profundo comparar animales con personas

Foto
Jorge Hernández, de Los Tigres del Norte, y Andrés Calamaro durante el concierto en el Vive Latino, al cual el músico argentino calificó como el mejor festival del mundo en su tipoFoto Chino Lemus/Ocesa
 
Periódico La Jornada
Jueves 3 de abril de 2014, p. 8

Para el rocker-tanguero argentino Andrés Calamaro, México es –antes que cualquier otra cosa– la posibilidad de volver acomer unos tacos al pastor, quizá en El borrego viudo. No es muy salsero, pero tampoco le hace el fuchi. Es más, los pastores no se comen por cantidad, sino por tiempo, afirmó en entrevista en su cuarto del hotel Hyatt Polanco, donde habló de infinidad de asuntos de varia invención, hasta de música.

Llegó hace días para cumplir su sueño de estar en un escenario con Los Tigres del Norte, fantasía hecha realidad la noche del pasado sábado, en el Vive Latino. Seguramente, el día del juicio final, alguien tendrá que decir que Los Tigres del Norte son Los Beatles de México. Tienen una categoría incontestable y son una leyenda viviente, el repertorio popular y folclórico del norte y de todo México, acotó.

“En estas épocas de corrección política inquisitorial, Los Tigres del Norte bajan más líneas y tienen más mensajes interesantes y atrevidos, así como reivindicativos, que todos los grupos juntos del Vive Latino, con permiso de Calle 13, que son muy buenos y escriben muy bien también. El asunto de llevar a Los Tigres al más grande festival latino alternativo, siendo un experimento, ¡pues salió muy bien, desde la primera canción ya tenían al público en el bolsillo. Más allá del rock, del rock alternativo, de la cultura del pocho, de los hoyos funky, ¡o la chingada! México es mexicano y fue un coro de 70 mil personas cantando Contrabando y traición, El jefe de jefes... De la primera, hasta la última. Lo mío fue una participación simbólica, pero muy importante. Rescato la generosidad, el respeto, la amistad, de Los Tigres del Norte. Cierto que nos conocimos grabando el unplugged donde me convidaron no con una, sino con dos canciones. Subir a cantar con Los Tigres excede el resultado musical que yo haya podido aportar”.

Calamaro (Buenos Aires, 22 de agosto de 1961) ha pertenecido a bandas como Los Abuelos de la Nada y Los Rodríguez, y ahora destaca como solista.

De héroes y antihéroes

Consideró que el narcocorrido es fundamental como medio de información. “Yo los descubrí en los 80, cuando a Argentina llegaban de manera clandestina casetes con ese repertorio. ¡Te imaginas el entusiasmo cuando nosotros, consumidores habituales y permanentes de mariguana, conocimos esas grabaciones de Los Tigres, aparte de las de Los Tucanes de Tijuana, descifrando eso de los cuernos de chivo. Uno de mis compadres estuvo gran parte de su adolescencia y juventud en México. Estuvo en el exilio político. Mi hermana vive hace 30 años aquí. Yo soy cuñado de Guillermo Briseño; bueno, ahora acá ha cambiado mucho la situación delincuencial. Se veía al delincuente como una figura romántica; ahora se le ve violento y carismático. Igual eso lo absorbemos del cine o de las telenovelas: el héroe antihéroe. La ciudadanía sufre más el hecho delincuencial y lo mismo pasa en Argentina, donde la gente siente un miedo violento al atraco, porque el delincuente ya es un delincuente social. Hay una diferencia: se trata de una clase social marginal. Le cambiaron la coca por el taco (otra droga); el actual es un momento incómodo para el ladrón de guante blanco”.

Retomó lo de Los Tigres: “El rock, como el tequila, está en la sangre. Sí, muchos critican que el Vive se haya vuelto cumbianguero. Yo tengo una relación particular con artistas de música bailable en Argentina, como los del Cuarteto Cordobés. En alguno de mis discos grabé ritmos que no pueden ser llamados de cumbia legítima, pero la intolerancia rockera me criticó por –dijeron– haberme vendido al disparate. El Vive no es sólo un festival, sino el más grande en su tipo en América Latina, de rock y rock alternativo. Vienen figuras que tienen otras características y no se le puede llamar sólo alternativo, aunque éste sea su perfil. Yo tengo que ser tolerante incluso con la intolerancia. Yo le dí la vida al rock y el rock me dio la vida a mí, e incluso con hígado. ¡Soy el último hígado de mi generación! ¡El único hígado que sobrevivió a los años 80. El mío es un hígado de oro. Tengo más hígados de oro que discos de oro.”

A Calamaro le salió lo José José: “En 30 años de rock no he conseguido ahorrar. ¡Vicios caros!, ¡los divorcios! No tengo, prácticamente, ahorros. Debo seguir tocando para vivir y me gusta viajar para ver toros, y comprar ropa y llevar a mi novia a un buen restaurante. Hay que comer bien.

“Soy un intérprete incomprendido del arte de la tauromaquia. Nos critican y yo lo único que quiero es estar con mis amigos viendo los toros. Viajo para ir a verlos. Este año vine al DF porque soy muy amigo de José Antonio Morantes y porque se retiraba, otra vez, El Pana. Estuve cuando se retiró allá en Madrid, cuando dedicó el toro a las putas, a las meretrices. Vine tres días para estar con mis amigos los toreros y fui a la Plaza de Toros México a la nueva retirada de El Pana; para ver a Joselito Adame y a Alejandro Talavante. Me interesa la temporada mexicana. José Antonio Morante, que es de Sevilla, establece una conexión importante entre el flamenco y el toro.

Al principio, las críticas a la fiesta brava me las consolaba pensando que era por desinformación, pero eso de comparar el sufrimiento de los animales con el de las personas es de una ingratitud tan grande... un error tan profundo. La raza humana está siendo asesinada por el hambre y por la guerra. No me parece mal que haya quien quiera dejar de comer carne. Un o puede elegir la comida que quiera, pero no tiene nada que ver. Estaría dispuesto a discutir con los que están en contra si hubiera oído un argumento interesante.

Promueve su disco Bohemio, donde su inventiva va de lo acústico a lo eléctrico, con guitarras muy potentes. Invirtió el proceso: hizo una película para su disco. Iniciará su gira por España el 23 de mayo, en Madrid y en noviembre tocará en México.