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Armando Vega-Gil agradece invitación para abrevar en una comunidad autónoma zapatista

Hice un libro sobre el luto y los milagros, donde afloran las emociones a flor de piel

Adelanta que la versión electrónica de El perro de Oventic aparecerá a finales de año

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Aprendí cómo los niños tzotziles se preparan para ser alguien en su comunidad, dice Armando Vega-Gil a La JornadaFoto Luis Humberto González
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de septiembre de 2013, p. 8

Un poema narrativo que evoca con melancolía a los muertos y rinde homenaje a la vida es el hilo conductor del libro para niños El perro de Oventic, de Armando Vega-Gil, ilustrado por Rafael Ontiveros, Aper.

El volumen, publicado por la editrial Alfaguara, propone una reflexión en torno a la muerte, al duelo y las personas queridas que ya fallecieron, explica Vega-Gil a La Jornada.

Mediante un poema, el narrador plantea la conexión con un perro apasionado que habita en Oventic, en Los Altos de Chiapas, llamado Lorenzo: Le ladra al aire, le ladra a las sombras, le ladra a las nubes, ¡guau guau!, escribe.

El poema surgió durante un viaje de Vega-Gil a un Caracol (una de las comunidades autónomas) en Los Altos de Chiapas, en 2011, donde conoció a Subjuntivo, el perro al cual en el libro él llama Lorenzo.

También aprendió sobre la vida de los niños tzotziles y percibió la enorme tensión social que existe en Chiapas.

“Es un libro –señala Vega-Gil– sobre el luto, pero también de los milagros, donde afloran las emociones a flor de piel y la melancolía.

“También es una forma de agradecimiento al Caracol zapatista por habernos invitado para conocer su entorno y aprender que los chicos de ese lugar se preparan no para ser alguien en la vida, sino para ser alguien en su comunidad; además de respetuosos, conscientes y solidarios”.

Un pueblo indígena muy especial

Al final del libro El perro de Oventic, indica Vega-Gil, sí existe un enlace entre la vida y la muerte y, el homenaje, va hacia mis muertos y mis vivos.

El volumen dedicado a tres niñas de ese Caracol en Chiapas también tiene un pequeño glosario tzotzil-español con las palabras que utiliza el autor a lo largo de las páginas.

Vega-Gil también publica en el volumen ilustrado un texto titulado Los tzotziles, donde escribe: Son un pueblo indígena muy especial, ya que conserva creencias, costumbres, tradiciones y fiestas religiosas que se remontan hasta tiempos prehispánicos.

Además, “creen que todo aquello que existe en el universo, sea material o natural, tiene un chulel o alma y que todo hombre nace con un doble animal que habita en el territorio de las deidades que veneran”.

El perro de Oventic, adelanta Armando Vega-Gil, también estará en versión electrónica a finales de año. Esto es una forma de estar presentes en la era digital y aprovechar estos recursos. Se podrá escuchar la voz de un niño tzotzil, tendrá dibujos, animaciones y diferente música, de Santiago Ojeda y del autor.

El volumen también será presentado en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil el 17 de noviembre, en la ciudad de México, y en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el 7 de diciembre.