Opinión
Ver día anteriorDomingo 27 de mayo de 2012Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Foro de la Cineteca

Pájaro azul

Foto
Bakiokadié en una de las escenas de la película que cerró el foro
L

a última cinta del 32 Foro Internacional de la Cineteca, Pájaro azul, del realizador belga Gus Van den Berghe (El Niño Dios de Flandes, 2010), es una alegoría sobre la vida y la muerte filmada enteramente en África Occidental, en el poblado togolés de Tamberma, hablada, y habría que añadir cantada, en francés y dialectos locales, interpretada por dos hermanos pequeños, la niña Tené, de 9 años, y el simpático y malicioso Bafiokadié, tres años menor.

El argumento, tomado muy libremente de la obra teatral del también belga Maurice Maeterlinck, describe la búsqueda que emprenden los dos niños de un pájaro azul, mascota familiar, que por distracción han dejado libre.

A la carga simbólica que tiene el ave en la obra de Maeterlinck, símbolo de libertad y de pureza, muy peculiar por su contraste colorido con todos los plumíferos blancos que le rodean, el director belga añade el surrealista itinerario infantil por la sabana africana y su contacto con seres pintorescos y extravagantes, personajes clave en ésta su primera educación sentimental.

El primer contacto importante es con los abuelos fallecidos que tranquila y alternadamente celebran en un extraño canto a la vida y su conclusión inevitable. Los niños ven también pasar a lo lejos un camión que transporta a una familia entera, sobrevivientes al parecer de un gran desastre que acabó con sus moradas, sin poder discernir si la algarabía que escuchan es un música festiva o simplemente llanto.

Como en la clásica estructura de un cuento fantástico (Bruno Bettleheim, Sicoanálisis de los cuentos de hadas), los protagonistas infantiles parten en busca de un tesoro o recompensa (el pájaro azul, emblema aquí de madurez y serenidad), teniendo que atravesar por numerosas pruebas iniciáticas. Una de ellas es la confrontación con una tribu hostil que busca vengar en ellos la depredación que de sus bosques hace el padre carpintero de los niños.

La tala de árboles es presentada como una hecatombe que cercena la vida de familiares y amigos, estando en esta visión animista estrechamente confundido el ser humano con la naturaleza. El contacto más decisivo lo hacen los niños con el señor de los placeres, líder de una tribu que aboga por el hedonismo, que considera inútil la búsqueda infantil del pájaro (Si la felicidad escapa al cielo, será menester buscarla entonces en la tierra donde los placeres son permanentes).

El director belga adopta un formato panorámico que da extensión todavía mayor a los paisajes y opta por un filtro azul permanente que crea una atmósfera irreal y mágica para la fábula infantil.

El pasmo y candor infantiles que el realizador iraní Abbas Kiarostami capturaba en su neorrealista ¿Dónde está la casa de mi amigo? o su lenta descripción de faenas áridas y rutinarias en El sabor de la cereza, la cinta Pájaro azul lo expresa con tintes fantásticos y cromatismos delicados, con uno de los niños hundiendo su rostro en matorrales mecidos por el viento que semejan en el azul de la fotografía las oleadas de un mar encrespado, ese mismo mar imposible que al final surge en medio de la tierra yerma de Togo como una revelación o un espejismo.

Pájaro azul es una obra delicada y extraña, digna conclusión de un Foro enteramente dedicado al mejor cine de autor. Horarios y sedes: www.cinetecanacional.net y www.cinepolis.com/32forocineteca