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Inaugurará mañana muestra con 60 autorretratos en el Museo Archivo de la Fotografía

El cuerpo femenino, entidad que no pertenece a nadie: Yamina del Real

Es una exposición muy fuerte porque aborda el tema de violencia de género, la interna, la social, con una serie dedicada a las asesinadas en Ciudad Juárez, y la autoflagelación, explica

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Una de las obras de la fotógrafa que se exhibirán en En el cuerpo deshabitado... o En busca del cuerpo perdido
 
Periódico La Jornada
Miércoles 15 de junio de 2011, p. a10

El próximo jueves la artista visual Yamina del Real inaugurará, en el Museo Archivo de la Fotografía, su muestra titulada El cuerpo deshabitado... o En busca del cuerpo perdido, que reúne 60 placas. En entrevista con La Jornada, define: Es una exposición muy fuerte, porque habla sobre violencia de género; la violencia social, con una serie dedicada a las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, la violencia simbólica interna y las mujeres que se autoflagelan porque sienten que no caben en el mundo. Es en realidad una montaje de series fotográficas, casi a nivel cinematográfico, del cuerpo femenino, porque creo que nada ha cambiado más la historia de la humanidad en el siglo y medio pasado que la inserción de las mujeres en los asuntos sociales y públicos.

La artista confiesa el germen de esta exposición: Este trabajo lo realicé durante un periodo de enfermedad que me mantuvo en casa y sabía que tenía que hacer algo con ese confinamiento; entonces llevé un registro de cómo se iba reduciendo de talla mi cuerpo y ahí se me ocurrió, hablando del nido vacío, del cuerpo vacío. Son metáforas sobre la vida y la muerte; juego mucho con Eros y Tánatos en esta exposición, utilizando el cuerpo femenino.

Distorsionada, la forma de mirar

La importancia de realizar este trabajo, considera la artista, es que nunca debió haber importado tanto ver un cuerpo desnudo, nos han distorsionado la forma de percibirlo. En la exposición el único cuerpo femenino fotografiado es el mío, las 60 imágenes soy yo, porque alguna vez un fotógrafo me propuso que posara desnuda, pero le respondí que si él las hubiera hecho yo sería únicamente un objeto que usa el otro para expresarse, pero al hacerlas yo y al darse cuenta de que es mi cuerpo altera al espectador, porque provoca. Ésa es la diferencia entre ser la dueña de mi propio discurso y de mi cuerpo.

Yamina del Real, quien hace poco realizó la pieza El caballo del exilio argentino en México, con producción de exiliados argentinos en nuestro país, dice: Me parece muy interesante hablar de la arqueología del cuerpo femenino, porque es una entidad que no pertenece a nadie, ni a la mujeres ni a los hombres en este sistema machista. Las mujeres vivimos en un cuerpo prestado, en un cuerpo deshabitado; yo doy clases de sexología y a mis pacientes mujeres, como ejercicio, las pongo a verse desnudas frente a un espejo durante 10 minutos. No hay nadie que aguante mirándose al espejo sin agredirse, porque la mirada del espejo es una mirada exterior, del otro, de lo que te han hecho creer de cómo debe ser tu cuerpo. Mirar tu cuerpo es una confrontación, pero no de tu propia mirada porque no sabes quién eres. Lo que pasa con las mujeres es que si cumplen con los patrones de una sociedad patriarcal como la que vivimos, que te dice que eres tonta, floja, sumisa, que no sabes ni sirves para nada; pero si alguien se sale de ese patrón entonces dicen que no te importa nadie, no cuidas nada, andas de puta y una serie de cosas que no les dan cabida en ningún lugar. Las mujeres siempre estamos en esa búsqueda de saber quiénes somos.

Del Real precisa: Lo curioso es que sí soy feminista, pero en esta discusión no excluimos a los hombres, porque la lucha feminista no se puede dar sin la inclusión de los hombres, porque estoy convencida de que muchos hombres son machistas y misóginos a pesar de ellos mismos; no porque se hayan parado un día y hayan decidido ser machistas o misóginos, es la sociedad la que inculca esos valores y sino los sigues te excluye; eso pasa con los hombres que son más conscientes, dulces, solidarios y sensibles se les excluye, incluso por las mismas mujeres, porque sienten que no las van a proteger ni a dar el cuidado que necesitan.

La artista considera que para entender este debate tenemos que resignificar la femineidad y masculinidad, porque si luchamos para que exista mayor justicia social en toda la humanidad se debe incluir a los dos géneros. Tenemos que analizar desde el lenguaje y los actos, y socialmente, por qué funciona un sistema en el que hay división sexual; entender cuáles son las cuestiones para legitimar el machismo. El objetivo de este trabajo es desentrañar por qué los seres humanos nos comportamos como lo hacemos, por qué los hombres reaccionan de cierta manera, entender si es una cuestión aprendida o está en su biología.

Del Real agrega: “Cuando alguien reduce la discusión a ‘es la naturaleza masculina o es la naturaleza femenina’, te deshistoriza y te histeriza, o sea, nadie tiene cabida”.

Lo más importante en este trabajo para Yamina del Real es la inclusión de la serie que representa a las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez: Hablo de algo importante para mí porque considero que son crímenes de género, donde toda la idiosincrasia de los hombres se refleja, la espiral de la violencia que vivimos; por eso les dediqué una serie en la que utilizo algunos elementos simbolizando lápidas, a las que nadie se acerca ni dice nada, pero en las que el cuerpo femenino habla y tiene una voz...

La artista finaliza: Debemos mirar el cuerpo femenino de otra manera. Es una exposición muy fuerte por sus contenidos, pero creo que gustará porque el arte tiene una finalidad no para adornarnos la vida, sino para reflexionar sobre la realidad, que es el fin último de la obra que te detiene a mirar lo que no vas a ver y te hace pensar.

El cuerpo deshabitado... o En busca del cuerpo perdido se inaugurará el jueves 16 a las 19:30 horas, en el Museo Archivo de la Fotografía, Guatemala 34, Centro Histórico de la ciudad de México. Entrada libre.