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¿El juego del hombre?

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Cuba: liberaciones y perspectivas
T

ras la liberación de una docena de presos políticos por el gobierno cubano y su posterior traslado a Madrid, el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, señaló que estas excarcelaciones acelerarán el retiro del bloqueo económico y comercial que Washington mantiene contra la isla –a contrapelo de la justicia, la legalidad y la ética– desde hace más de cuatro décadas. Adicionalmente, el canciller español confió en que los 27 socios de la Unión Europea acepten modificar la llamada Posición Común, texto vigente desde 1996 que condiciona las relaciones entre Bruselas y La Habana a cambios en el régimen político de la nación caribeña.

El Correo Ilustrado

Aclaración a columna Dinero

P

or este conducto me permito desmentir categóricamente el comentario que sobre mi persona publicó en la columna Dinero con fecha 21 de julio de 2010, en donde al ciudadano que usted le da voz, sin ningún tipo de filtro o validación de datos de su parte, señala equivocadamente que durante año y medio cobré en la Comisión Nacional de Fomento Educativo (Conafe). Lo anterior es falso. Laboré en la Conafe ocho meses, para ser exactos del 1º de enero al 31 de agosto de 2008. Hace ya prácticamente dos años. Puede así actualizar ya sus datos.

¿Partidos o candidatos?
M

e temo que hemos llegado a un punto tal que hasta podemos pensar que los partidos actuales sólo sirven como apoyo logístico de candidatos, entendiendo por éstos personas destacadas que los electores reconocen en diversos grados y ámbitos.

¿De regreso al presidencialismo?
U

na de las primeras tareas que emprendió Felipe Calderón al llegar a la Presidencia de la República fue la reconstrucción de la imagen y de la autoridad de una función pública central que había sufrido los desvaríos y las vulgaridades de la pareja Fox-Sahagún. La tarea no era fácil, pues no sólo había que proyectar en la opinión pública la dignidad que reviste la posición de jefe del Poder Ejecutivo, un objetivo que conducía sin remedio a la exhibición de los excesos del populismo de su predecesor y correligionario, sino que Calderón debía llevar a cabo esa reconstrucción en el contexto de una sociedad partidizada que al inicio de su gobierno no había superado la polarización que habían propiciado la campaña electoral y la disputa poselectoral. Esta experiencia dejó una huella profunda en las actitudes de Felipe Calderón hacia el encargo presidencial, de manera que, paradójicamente, mientras las fracturas partidistas de la opinión se han atenuado, la visión de gobierno del Presidente sigue siendo estrictamente panista. La opinión pública así lo intuye. De ahí que la respuesta a los llamados a la unidad nacional frente al crimen organizado hayan resultado hasta ahora pólvora mojada.

Octavio Rodríguez Araujo
Soledad Loaeza
Lendemain de Toronto
L

a ambigüedad deliberada del Comunicado de Toronto del Grupo de los 20 (G-20) se ha ido decantando, por desgracia, a favor de las posiciones de los fundamentalistas del equilibrio fiscal y la estabilidad de precios. Más que las declaraciones internacionales y los anuncios nacionales de política, en los que prevalece una retórica favorable a cimentar la débil recuperación de la actividad y fomentar el empleo, son las acciones monetarias (alzas prematuras de las tasas de interés), fiscales (aumento de gravámenes a gasto e ingresos) y financieras (debilitamiento o diferición de medidas para fortalecer la regulación y la vigilancia), las que demuestran que no se ha aprendido la lección de la Gran Recesión. A pesar de las intenciones propaladas, no se ha querido establecer aparatos reguladores efectivos que garanticen la no repetición de las prácticas depredadoras de bancos e instituciones financieras que provocaron la crisis y se ha iniciado el desmantelamiento de las políticas y acciones anticíclicas y de estímulo de la actividad y el empleo. Numerosas voces autorizadas, entre las que destacan las de Paul Krugman y Joseph Stiglitz, receptores ambos del Nobel de Economía, han señalado esta cada vez más flagrante contradicción entre lo que se proclama y lo que se hace; entre el culto público a los objetivos de crecimiento y ocupación y la práctica real de políticas y acciones que debilitarán o anularán al primero e impedirán un repunte significativo y suficiente de la segunda. A pesar de la optimista revisión al alza de las tasas de crecimiento previstas para el año en curso, divulgada la semana pasada por el FMI, son los indicios de signo opuesto y los riesgos de recaída los que caracterizan, casi un mes después de celebrada la cumbre, el lendemain de Toronto.

La huelga de hambre
T

odo indica que la salud de los huelguistas de hambre instalados en el Zócalo capitalino se agrava por momentos, al grado de que se teme por la vida de Cayetano Cabrera Esteva y Miguel Ibarra Jiménez, ambos ex trabajadores de la hoy extinta Luz y Fuerza del Centro y miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas. Los partes difundidos por el médico Alfredo Verdiguel, cuyo profesionalismo le ha valido toda suerte de amenazas, deben ser tomados con absoluta seriedad para evitar la tragedia que podría ser inminente. La condición que se han impuesto los ayunantes para levantar la protesta es que las autoridades correspondientes les devuelvan el trabajo que el decreto de liquidación les quitó a ellos junto a varios miles de sus compañeros; en el caso de no conseguirlo, exigen que se les mantenga en el campamento hasta que el deterioro les haga perder la conciencia, entrando en estado de coma. Sólo entonces, si no es demasiado tarde, serían trasladados a un hospital para ser atendidos.

Jorge Eduardo Navarrete /II
Adolfo Sánchez Rebolledo
Mandela y la falsificación de la historia
L

a hipocresía de Estados Unidos y sus aliados se ha podido corroborar en toda su magnitud al proclamar la Asamblea General de la ONU el 18 de julio como Día Internacional de Nelson Mandela, fecha del natalicio del legendario dirigente sudafricano. Lo ejemplificaba espléndidamente el insustituible corresponsal de La Jornada en Estados Unidos, David Brooks, al contrastar los encendidos elogios de ocasión a Mandela de la secretaria de Estado Hillary Clinton con el testimonio de un veterano de la lucha contra el apartheid en ese país, quien recordaba que el prestigioso líder y su organización, el Congreso Nacional Africano (CNA), fueron mantenidos en la lista oficial de terroristas por el gobierno estadunidense nada menos que durante toda la presidencia de Bill Clinton, años después de que Mandela fuera electo presidente de Sudáfrica (1994). Pretenden que olvidemos el apoyo económico, político y militar a los racistas blancos de Washington y sus aliados de la OTAN y, por supuesto, de Israel, que dotó a Pretoria del arma nuclear por encargo de la Casa Blanca.

La reforma financiera
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uando estalló la crisis a mediados de 2007 el predominio de una visión económica que reivindicaba la capacidad de autoregulación de los mercados era prácticamente absoluto. Esta visión no era privativa de los economistas, también la compartían los políticos. Fueron éstos quienes eliminaron las instituciones financieras que se habían creado desde los tiempos de Roosevelt para impedir que una depresión como la de 1929 pudiera repetirse. En tiempos de Clinton se abolió la Glass Steagall Act y se permitió que las compañías tenedoras del capital accionario de los bancos tuvieran filiales con actividades financieras integrales.

Ángel Guerra Cabrera
Orlando Delgado Selley
Egmont
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entro del ciclo Patrimonio universal del teatro y para celebrar el bicentenario de la Independencia, la Compañía Nacional de Teatro estrenó el año pasado Egmont, el drama de Johann Wolfang von Goethe en traducción y adaptación de Juan Villoro, en brevísima temporada y con la presencia en vivo de la Orquesta Sinfónica de Xalapa interpretando la obertura y música incidental escrita para la obra por Ludwig van Beethoven. Ahora se repone en temporada mayor con la música grabada y con ligeras adecuaciones del reparto sin contar con que tanto Villoro como el director escénico Mauricio García Lozano hicieron un poda reduciendo el tiempo de duración. Como es bien sabido, la obra de Goethe se inspira en Enrique Lamoral duque de Egmont, el personaje cuya lucha por la libertad de profesar la religión elegida en la comarca de Flandes –Bélgica y los Países Bajos– lo llevó a ser decapitado, lo que dio lugar a la guerra de los 80 años capitaneada por el duque de Orange, en la que se logró la libertad del territorio. Flandes, habitada por belgas y los que hoy son holandeses, que conservaban cierta autonomía, había sido propiedad de los Habsburgo y con Carlos V pasó a la corona de España. Felipe II trató de imponer como política de Estado al Concilio de Trento en tierras cada vez más penetradas por el calvinismo.

Olga Harmony