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Son efectos colaterales de la lucha antinarco: Ardelio Vargas

Diputados exigen reporte a Sedena y PGR por la muerte de Bryan y Martín
Enrique Méndez y Roberto Garduño
 
Periódico La Jornada
Viernes 9 de abril de 2010, p. 9

El homicidio de los hermanos Martín y Bryan Almanza Salazar en un retén militar en Tamaulipas generó el rechazo de diputados de PRI, PRD y PT, quienes promovieron que se guardara un minuto de silencio y exigieron a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) un reporte detallado de por qué los soldados dispararon contra una familia indefensa.

Literalmente asesinados

Durante la dicusión de la agenda política de este jueves, el vicepresidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, Felipe Solís Acero, del PRI, dijo que si bien su bancada coincide en afirmar que en este momento las fuerzas armadas no pueden dejar de ejercer tareas policiacas que corresponden a la autoridad civil, también coincidimos en señalar que nadie, ni la institución castrense ni sus elementos en particular, pueden estar por encima del respeto de las garantías individuales y los derechos humanos.

Desde la tribuna parlamentaria, Solís Acero presentó la edición de ayer de La Jornada, donde los padres de los niños Almanza Salazar relataron que los militares les dispararon por la espalda.

“Los niños, uno de nueve y otro de apenas cinco años de edad, fueron literalmente asesinados en las proximidades de un retén del Ejército. La Jornada publica, justo el día de hoy, una entrevista con el padre de los pequeños donde narra, con todo detalle y cuidado, lo que ocurrió,”

El legislador priísta anticipó que presentará un punto de acuerdo para que el pleno camaral requiera a la Sedena y a la Procuraduría General de la República (PGR) un reporte con información satisfactoria sobre los hechos lamentables y ominosos en el municipio de Guerrero, Tamaulipas.

En medio del repudio por el asesinato de los niños, el diputado priísta Ardelio Vargas Fosado, presidente de la Comisión de Defensa y quien encabezó la represión de la Policía Federal en Atenco y Oaxaca, afirmó desde su curul: únicamente para precisar: son lamentables los hechos que han sucedido, que son los efectos colaterales de una lucha en contra del crimen organizado.

Legisladores perredistas y petistas exigieron a Vargas Fosado que retirara ese lenguaje miserable que agravia a la familia de los hermanos Martín y Bryan Almanza Salazar, para quienes momentos antes el pleno de la Cámara de Diputados guardó un minuto de silencio.

Sin embargo, Vargas Fosado ya no habló y su bancada se negó a que el ex funcionario se retractara. El vicecoordinador de los legisladores del PRI, Jorge Carlos Ramírez Marín, sostuvo que las reconvenciones no son aceptables entre diputados o senadores.

Durante la discusión, legisladores de PRD y PT rechazaron la solicitud del titular de la Sedena, Guillermo Galván Galván, para que el Congreso apruebe una legislación emergente que otorgue nuevas facultades al Ejército para la lucha contra el crimen organizado.

Diputados informaron que el secretario de la Defensa advirtió que el Estado mexicano está en riesgo ante el creciente control del narco sobre territorios en el país.

Galván, señalaron, pidió acelerar la aprobación de una policía estatal única, con el argumento de que casi todas las corporaciones municipales están infiltradas por la delincuencia.

Jaime Cárdenas Gracia, del PT, sostuvo que las fuerzas armadas pretenden que el Congreso se haga cómplice de sus actos violatorios a la Constitución y los derechos humanos, cuando el Ejército no puede seguir impunemente matando niños y violando mujeres.

Los perredistas Teresa Incháustegui y Filemón Navarro expresaron que las peticiones de Galván forman parte de un plan transexenal de dominio militar en las calles del país, y que el Poder Legislativo no puede avalar una estrategia que legalizaría un estado de guerra.

No creo en el falso dilema de que decir no a la militarización de la seguridad pública sea aceptar la debilidad del Estado ante la delincuencia organizada.

Gregorio Hurtado, del PAN, defendió a los militares, y preguntó: “¿cuántos civiles no han sido víctimas de la delincuencia organizada?; luego afirmó: la violencia no la han ocasionado el Ejército ni la Marina.