Sociedad y Justicia
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Hace 10 meses, afectada presentó denuncia penal; le niegan acceso a expediente clínico

Demandan a médicos del INN por daño cerebral y experimentar con paciente

Sin consentimiento de la enferma, le colocaron dispositivo carente de registro sanitario

 
Periódico La Jornada
Domingo 28 de febrero de 2010, p. 34

Han transcurrido más de 10 meses desde que María de Lourdes Walkup Mentado presentó una denuncia penal contra médicos del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) Manuel Velasco Suárez, quienes le provocaron un infarto cerebral a raíz de una radiocirugía efectuada en 2006, situación que la dejó en silla de ruedas.

A la fecha, la afectada desconoce el avance de la investigación, porque la agencia del Ministerio Público Federal le ha negado el acceso a su expediente.

Casi tres años después de que fue atendida en el INNN para erradicarle un tumor de tipo meningioma, acudió con un especialista del sector privado, quien le informó sobre el daño en su cerebro, el cual es ajeno al tipo de procedimiento clínico que le practicaron en 2006 en aquel instituto para erradicarle el tumor.

Interpuso la demanda penal PGR/DF/SPE-V/07809-5, la cual quedó bajo la responsabilidad de la ministerio público Anabel Rosales Cabrera. Posteriormente, Walkup solicitó, a través del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), una copia de su expediente clínico en el INNN; entonces obtuvo la evidencia de que fue víctima de negligencia médica.

Además del error en la radiocirugía, fui conejillo de indias, expresa Walkup, porque le colocaron un sistema de derivación ventrículo peritoneal –diseñado por Julio Sotelo Morales en el instituto–, que carece de registro sanitario, de acuerdo con el dictamen 360/09, emitido por la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) el pasado 13 de enero.

Asegura que nadie en el INNN explicó, ni a ella ni a su familia, lo que le harían. Lo único que es claro para mí es que llegué caminando al instituto, me iba de lado, sufría de vértigo, tenía dificultad para escuchar y salí en silla de ruedas. Además, durante los 15 días posteriores a la radiocirugía, su peso corporal aumentó 30 kilos, pero para los doctores del instituto todo era normal y yo estaba bien.

Según Walkup Mentado, no existe duda sobre las irregularidades de que fue víctima y recordó que en diversas ocasiones el INNN le negó la copia del expediente porque estaba perdido. Lo mismo le dijeron al neurocirujano privado, quien solicitó información con la finalidad de ofrecerle alguna alternativa terapéutica a la afectada; sólo pudo obtenerlo cuando presentó la solicitud a través del IFAI.

Además de las deficiencias en la integración del expediente, mismas que también documentó la Conamed con ayuda de otros especialistas, Walkup se dio cuenta de que le colocaron el sistema derivativo de manera innecesaria y que la instalación fue equivocada.

Por otra parte, la cirugía que le practicaron en el INNN fue para una resección parcial del tumor. Todavía entonces caminaba con ayuda de muletas o un bastón, pero luego vino la sesión de radiocirugía, con la que según le dijeron, los médicos terminarían de erradicar el meningioma.

Ello, en realidad, dijo Walkup Mentado, fue el tiro de gracia. Perdí la movilidad y fuerza de brazos y piernas y subí 30 kilos en apenas 15 días. Estudios clínicos posteriores detectaron que padece una radionecrosis (muerte neuronal) en el lóbulo temporal izquierdo, secundario a la radiación, lugar distinto de donde se localizaban los residuos del meningioma.

Walkup aseguró tener pruebas de lo anterior. Forman parte de la denuncia ante la PGR, la cual hasta noviembre de 2009 no se había movido. Lo sabe porque en ese mes, la agente del ministerio público la citó para una comparecencia, pero como si en ese momento apenas la estuviera presentando, y después ni ella ni sus representantes legales han podido acceder al expediente.